Al volante

- Audi A4 2.0 TDI 143 CV. Lo que interesa.

La berlina más deportiva del segmento medio. Así presenta Audi su nuevo A4, lanzado sólo unos pocos meses después del coupé A5, que con 4.703 mm de largo (crece 117 mm) se podría discutir que sea una berlina media. Y ya se sabe que el tamaño está reñido con la agilidad, que a su vez es un atributo de la deportividad.

Precio: 31.220 euros (junio 2008). Garantía: 2 años. Internet: Audi


Análisis:

Podría extrañar también que Audi haga un enfoque tan deportivo del nuevo A4 cuando esa parcela debiera ser coto del coupé A5, con sus dos puertas y cuatro plazas. Lo que está fuera de toda duda es que con el nuevo A4, Audi juega sus bazas con mucha fuerza (refinamiento, diseño, exclusividad, acabados, equipamiento) y al menos en el 2.0 TDI de 143 CV probado por COCHEnet ofrece un producto con mucho gancho y muy equilibrado (justo lo que le faltaba al A5 3.0 TDI quattro), que es lo que interesa.

Vista ¾ trasera del nuevo Audi A4 2.0 TDI 143 CV. En las esquinas del paragolpes trasero están los sensores radáricos del sistema de ángulo muerto que equipaba la unidad de pruebas.

Empecemos por el habitáculo, con un puesto de conducción mejorado en el que se ha solucionado el problema endémico de los modelos del Grupo VW: la falta de espacio para las rodillas por culpa de la palanca de reglaje del volante y de la llave de contacto, ambas en la columna de la dirección. La palanca de reglaje sigue en la cara delantera de la columna pero ahora está abajo en vez de arriba; se gana espacio aunque el accionamiento es más incómodo pues queda más alejada y obliga a separar la espalda del respaldo.

En el nuevo Audi A4 se ha solucionado el problema de la falta de espacio para las rodillas en el puesto de conducción. La solución era simple, cambiar la posición de la palanca de reglaje del volante (ahora está en la parte inferior de la columna de la dirección) y la llave de contacto,  que ahora está en el salpicadero en lugar de en la columna de la dirección. Carece de acelerador de tabla.

Es una lástima que Audi no haya resuelto al 100% este problema con lo fácil que es poner la palanca en un lateral de la columna. El problema de la llave de contacto, que antes quedaba al alcance de la rodilla derecha con el riesgo de cortar el encendido en marcha, se ha solucionado pasando la ranura del mando a distancia al salpicadero.

Convence la calidad percibida del nuevo Audi A4, con un excelente plástico acolchado en la parte superior del salpicadero. Sigue abusando de una consola algo verbenera por la profusión de mandos y la iluminación en color rojo. Rodeando la palanca del cambio están las 15 teclas y el mando giratorio del sistema MMI de información al conductor, sistema que no es nada ergonómico de usar. En cambio falta una tecla para desactivar la señal acústica del sensor trasero de aparcamiento.

Sorprende que no recurra al acelerador de tabla que usan otros modelos del Grupo VW. El manejo es suave y firme, característico de la marca; la opcional dirección Servotronic es muy agradable en maniobras aunque le falta un punto de retorno y empeora un poco en curva pues se endurece y coge un tacto algo agarrotado que hace perder un poco de precisión en las trazadas. Muy bien la palanca del cambio, precisa, rápida y suave, aunque en la unidad probada tenía bastante holgura transversal. Audi también ha modificado para bien el conmutador de las luces, pues ahora tiene dos teclas para el accionamiento independiente del antinieblas trasero y delantero. En cambio el reposabrazos de las puertas delanteras no está bien resuelto, es corto y acaba en el inclinado asidero, que lleva integrados los mandos de los elevalunas y retrovisores exteriores.

El freno de estacionamiento electromecánico, con botón y sin palanca, muestra las mismas carencias que en el A5: no se activa de forma automático aunque hayas quitado la llave de contacto, abierto la puerta y soltado el cinturón de seguridad, señales inequívocas de que te vas a bajar del coche.... Audi debe reprogramarlo. Tiene función de desenclavamiento automático al iniciar la marcha en 1ª, 2ª y marcha atrás: lo hace muy bien, sin someter a esfuerzo al embrague y sin forzar la caída de régimen del ralentí en caso de no dar gas. En estas condiciones, sin dar gas, el motor no consigue superar la prueba de salida en rampa en 2ª.

Sorprende que disponiendo el nuevo Audi A4 2.0 TDI de 143 CV de arranque con mando, se pueda poner en marcha el motor sin que el testigo de las bujías de calentamiento se haya apagado. Este defecto ya lo hemos observado en otras motorizaciones del Grupo VW como por ejemplo en el A5 3.0 TDI con arranque con mando y botón.

El sistema de arranque con el mando a distancia mejora al del A5 probado (con botón y mando) aunque mantiene un defecto y es que permite poner en marcha el motor sin que el testigo de las bujías de calentamiento se haya apagado: le mejora en que no hay que mantener el mando pulsado hasta que se pone en marcha en motor y que al calarlo, basta un leve toque al mando para arrancarlo de nuevo (en el 3.0 TDI del A5 hay que pulsar la llave dos veces). Y donde no hay mejoría aunque se acelere menos es en el acelerón automático del motor al embragar ligeramente a coche parado, con o sin marcha insertada, con o sin freno de mano o de pie accionado: se revoluciona sólo unas 100 rpm en vez de las 300 rpm del 3.0 TDI del A5 pero esta subida de régimen, si es para facilitar las salidas o los cambios de marchas, está mal configurada pues no debería hacerlo sin tener una marcha insertada.

El consumo al ralentí del renovado motor 2.0 TDI de 143 CV de conducto común del nuevo Audi A4 es de 0,7 l/h, algo elevado en comparación con el anterior 2.0 TDI de inyector bomba. El acomodo sonoro del ralentí  es correcto. Hay una leve vibración del motor al arrancarlo.

Sigue sin gustarnos nada el sistema MMI de Audi, con nada menos que 15 teclas más el mando giratorio, que han cambiado de posición pasando de la consola central a la del túnel. Ahora están situadas delante de la palanca del cambio y por mucho que se empeñe Audi, no es nada ergonómico ni seguro de usar pues no sólo obligan a soltar la mano derecha del volante sino a desviar en exceso la mirada del frente para localizar las teclas a pulsar. Audi lo acabará cambiando; seguro.

De todos los sistemas que ofrece el nuevo A4, la unidad de pruebas disponía del sistema llamado Audi side assist, concebido para facilitar el cambio de carril pues informa de lo que sucede en el ángulo muerto y detrás del vehículo. Advierte de posibles situaciones de riesgo con dos sensores de radar ubicados en el parachoques trasero (Volvo, que también ofrece este sistema, recurre a una cámara situada en el propio retrovisor) que vigilan el espacio a los lados y detrás del coche hasta una distancia de 50 metros, avisando de la presencia de otros vehículos por los carriles adyacentes tanto si se acercan como si les adelantamos y siempre que la diferencia de velocidad con el vehículo al que vamos a adelantar sea inferior a 15 km/h. Funciona a partir de 60 km/h y se puede desactivar.

El sistema de ángulo muerto del Audi A4 nos ha parecido mejorable. Los sensores de radar con los que funciona están situados en el paragolpes trasero y no detectan la presencia de un vehículo a nuestra altura. Cuando el vehículo que nos está adelantando está a nuestra altura, lo que hace el sistema es calcular el tiempo que permanece el aviso encendido en función de la velocidad relativa entre ambos vehículos (en la imagen). Pero si durante el adelantamiento varía esa velocidad y ambos vehículos circulan en paralelo, el sistema se apaga transcurrido cierto tiempo pues los sensores no son capaces de localizarle (imagen de la derecha). El sistema de ángulo muerto del Audi A4 nos ha parecido mejorable. Los sensores de radar con los que funciona están situados en el paragolpes trasero y no detectan la presencia de un vehículo a nuestra altura. Cuando el vehículo que nos está adelantando está a nuestra altura, lo que hace el sistema es calcular el tiempo que permanece el aviso encendido en función de la velocidad relativa entre ambos vehículos (imagen de la izquierda). Pero si durante el adelantamiento varía esa velocidad y ambos vehículos circulan en paralelo, el sistema se apaga transcurrido cierto tiempo pues los sensores no son capaces de localizarle (en la imagen).

El aviso, en forma de un LED amarillo encendido en la carcasa de los retrovisores, se produce de forma desigual cuando nos adelantan o adelantamos y también depende de si varía la velocidad relativa entre ambos: la culpa es de la posición de los sensores de radar. Cuando nos adelanta un vehículo y la velocidad relativa es constante, el sistema lo que hace es calcular el tiempo que va a tardar en sobrepasarnos el otro vehículo y mantiene el aviso encendido hasta ese momento. Pero si por la circunstancia que sea, se igualan las velocidades y circulamos en paralelo, el sistema no modifica su cálculo inicial y se apaga, a pesar de existir un obstáculo en el carril adyacente.

En las tres imágenes se aprecia cómo funciona el sistema de ángulo muerto del nuevo Audi A4 cuando adelantamos a otro vehículo: como los sensores de radar están en el paragolpes trasero, mientras el coche adelantado está a nuestra altura no se activa el sistema (imagen de la izquierda). Incluso llega un momento en el que el vehículo adelantado no es visible ni por la ventanilla ni por el retrovisor exterior y el sistema sigue sin avisar de su presencia (imagen del centro). Por fin, y con el vehículo adelantado fuera del campo de visión del retrovisor exterior y habiéndole sobrepasado completamente, el sistema de ángulo muerto avisa de su presencia mediante un LED amarillo situado en la carcasa (imagen de la derecha). En las tres imágenes se aprecia cómo funciona el sistema de ángulo muerto del nuevo Audi A4 cuando adelantamos a otro vehículo: como los sensores de radar están en el paragolpes trasero, mientras el coche adelantado está a nuestra altura no se activa el sistema (imagen de la izquierda). Incluso llega un momento en el que el vehículo adelantado no es visible ni por la ventanilla ni por el retrovisor exterior y el sistema sigue sin avisar de su presencia (imagen del centro). Por fin, y con el vehículo adelantado fuera del campo de visión del retrovisor exterior y habiéndole sobrepasado completamente, el sistema de ángulo muerto avisa de su presencia mediante un LED amarillo situado en la carcasa (imagen de la derecha). En las tres imágenes se aprecia cómo funciona el sistema de ángulo muerto del nuevo Audi A4 cuando adelantamos a otro vehículo: como los sensores de radar están en el paragolpes trasero, mientras el coche adelantado está a nuestra altura no se activa el sistema (imagen de la izquierda). Incluso llega un momento en el que el vehículo adelantado no es visible ni por la ventanilla ni por el retrovisor exterior y el sistema sigue sin avisar de su presencia (imagen del centro). Por fin, y con el vehículo adelantado fuera del campo de visión del retrovisor exterior y habiéndole sobrepasado completamente, el sistema de ángulo muerto avisa de su presencia mediante un LED amarillo situado en la carcasa (imagen de la derecha).

De lo dicho hasta aquí es fácil deducir cuándo se enciende el aviso si adelantamos a otro vehículo: hasta que no sobresale por detrás del paragolpes trasero de nuestro A4. Decepciona y de qué manera la configuración de este sistema y sus prestaciones, que son desiguales según sean las circunstancias (adelantar o ser adelantado) y la velocidad relativa entre los vehículos.

El sensor trasero de aparcamiento del nuevo A4 no se puede desactivar; lo más que se puede hacer, con el opcional sistema MMI, es ajustar el volumen y el tono.

Otro de los sistemas del nuevo A4 que nos ha causado una profunda extrañeza es el sensor de aparcamiento trasero: el pitido intermitente con el que avisa de un obstáculo sólo cuando se inserta la marcha atrás no se puede desactivar… ¿será por ahorrarse una tecla?

Otros sistemas que ofrece el nuevo A4 pero no disponibles en la unidad probada son el de aviso de cambio de carril, la dirección dinámica (al estilo de la dirección activa de BMW, según se deduce de la lectura del dossier de prensa) o el Audi drive select, con tres modos que ofrecen desde una conducción cómoda a una deportiva y que incluye la amortiguación con control continuo CDC.

Excelentes las dos plazas laterales traseras del nuevo Audi A4. Amplias y cómodas, con altura suficiente al techo. La anchura es muy buena, suficiente para tres adultos. La plaza central es muy incómoda por asiento, falta espacio al techo y las luces de cortesía molestan. El voluminoso túnel central y la consola sobre él dificultan mucho cambiarse de lado.

En el asiento trasero nos encontramos con dos plazas laterales excelentes y una central muy deficiente. Las laterales son muy amplias y cómodas, sin problemas de altura al techo ni para llevar la cabeza apoyada en el reposacabezas mientras que en la central falta altura al techo; las personas de talla alta llevarán la cabeza encajada contra un ahuecado del imperial del techo, justo con las luces de cortesía delante, además de que el reposacabezas queda muy bajo y retrasado.

En resumen, el nuevo Audi A4 tiene cuatro excelentes plazas, algo que no todas las berlinas medias ofrecen y un buen ejemplo lo constituye el nuevo Mazda6 de 5 puertas, con una incomprensible falta de altura en las plazas traseras.

El maletero está muy bien resuelto. No sólo es grande (480 litros) sino que tiene una forma muy regular y una boca de carga amplia que permite aprovechar su capacidad sin problemas: la altura de la boca de carga es de 47 cm mientras que la interior del maletero es de 46 cm y el umbral de carga está relativamente bajo, a 66 cm del suelo. Se puede ampliar con la cara opción de los respaldos traseros abatibles por secciones (340 euros).

El maletero del nuevo Audi A4 está muy bien resuelto: es amplio, tiene un umbral a poca altura y la altura de la boca de carga es muy buena, permitiendo aprovechar el volumen disponible. Se puede ampliar con los opcionales respaldos traseros abatibles por secciones 60/40. La apertura de la tapa es automática. La terminación del maletero desmerece algo.

Además cuenta con una tapa con apertura automática y un hueco bajo el piso para alojar una rueda de repuesto de emergencia; el ideal sería que fuese de la misma medida que las demás pero desde luego es preferible al desaconsejable kit de reparación provisional de neumáticos. Otra de las opciones del nuevo A4 son los neumáticos de emergencia runflat (no disponibles en el A5, extrañamente), que según el manual de uso permiten continuar viaje durante al menos 30 km (el dossier lo amplía a 80 km) a una velocidad máxima de 80 km/h. Esta opción, que cuesta 305 euros, sólo se ofrece en la medida 245/45 R17 y tiene la ventaja añadida de que según el manual de uso, se puede reparar provisionalmente in situ una pérdida de aire con el kit de reparación de pinchazos, permitiendo solventar el problema de la movilidad limitada.

Brilla a mucha altura el nuevo A4 en los acabados y la terminación, con un salpicadero de plástico excelentemente acolchado, de una sola pieza por supuesto para evitar ruidos y los molestos reflejos en el parabrisas. También es excelente el imperial del techo, suave al tacto y bien acolchado y sólo desentona un poco el acabado del maletero, la sujeción de la consola sobre el túnel en la parte trasera (con el inconveniente añadido de que dificulta mucho cambiarse de lado) y el cierre izquierdo de la tapa de la guantera (tenía algo de holgura), que dicho sea de paso, es de plástico rígido.

De la respuesta en baja del renovado motor 2.0 TDI de 143 Cv del nuevo Audi A4 da fe el indicador de cambio de marchas, pues en 5ª a punta de gas y en llano quita la recomendación de reducir a 4ª a unas 1.200 rpm. Sobre las 1.600 rpm recomienda insertar una marcha superior.

El confort de suspensión de la unidad probada, con la opción de la suspensión deportiva, es claramente mejorable, resultando seca; en viajes por carretera con firme irregular acaba cansando. Para los que vayan a practicar una conducción muy dinámica y/o frecuenten carreteras en mal estado, la solución pasa por recurrir a la opción de la amortiguación con control continuo electromagnético CDC, no disponible en la unidad de pruebas y que tiene el inconveniente, al igual que la suspensión deportiva, de que reduce la altura libre al suelo en 20 mm; con sólo 86 mm hay que tener un cuidado exquisito al atacar rampas de aparcamiento o los numerosos resaltes y pasos sobreelevados que pueblan nuestras calles. Para quien busque ante todo confort, ya sabe, la suspensión de serie.

El confort acústico se resiente un poco por el ruido de rodadura, similar al del A5: en ciudad se deja oír con bastante claridad a 45 km/h y en carretera pierde entidad pero despierta otro ruido, el aerodinámico, algo elevado en alta a pesar del cuidado sellado de puertas que tiene y del perfecto carenado de los limpiaparabrisas.

Siglas del renovado motor 2.0 TDI de 143 CV del nuevo Audi A4, que estrena inyección por conducto común en lugar del inyector bomba. El cambio ha merecido la pena pero la espera ha sido excesiva.

Del sonido del renovado motor 2.0 TDI de 143 CV el mejor cumplido que podemos hacerle es que no parece TDI: estrena sistema de inyección por rampa común en lugar del inyector-bomba y monta inyectores piezoeléctricos. No sólo se ha suavizado el registro sonoro (grave y limpio, variando muy poco cuando trabaja a plena carga) sino que es menos áspero y ha ganado suavidad en la respuesta y elasticidad, con una zona de uso muy amplia pues ya a 1.400 rpm empuja con fuerza y estira con fuerza en marchas intermedias hasta 4.500 rpm (en cortas lo hace hasta ¡5.400 rpm!). Buena prueba de su elasticidad es que supera bien (sin excesos pero sin justeza) la prueba de la subida el puerto de montaña en la relación más larga del cambio, ayudado por un desarrollo ligeramente corto.

El renovado motor 2.0 TDI de 143 CV de conducto común del nuevo Audi A4 ha ganado en suavidad, sonoridad, elasticidad y zona de uso. El corte de inyección lo tiene a un régimen inusualmente alto de 5.400 rpm. Es un motor que no da pereza llevarlo alto de vueltas o abusar de los cambios de régimen.

El sonido es muy uniforme y tenue y permite llevarlo alto de vueltas a punta de gas o abusar de las reducciones a alto régimen sin que aturda. De lo mejor del mercado en su conjunto. Sólo tiene un leve retumbe en baja, desde unas 1.100 hasta 1.400 rpm, cuando recupera con carga y una leve resonancia con vibración en volante incluida en el entorno de las 3.000 rpm, claramente apreciable por ejemplo en retención en marcha corta, con mucho freno motor.

El error del velocímetro del nuevo Audi A4 2.0 TDI de 143 CV es del 4,2% por exceso.

Al principio decíamos que el A4 2.0 TDI de 143 CV nos había gustado mucho por el equilibrio general, a diferencia del A5 3.0 TDI quattro y este comentario es aplicable especialmente a la frenada: si la del A5 nos decepcionó por la tendencia a guiñar e incluso a sobrevirar en frenadas en curva, la del A4 ha mostrado una estabilidad en curva sin mácula. Sólo se le puede criticar el feo retumbe que provoca la intervención del ABS, también presente en el A5.

En las motorizaciones de cuatro cilindros del nuevo Audi A4, el sistema de gases de escape finaliza en un tubo de escape doble ubicado en la parte izquierda. El motor 2.0 TDI dispone de filtro de partículas de serie, tal y como delata el impoluto aspecto del escape.

Y del comportamiento también se puede decir que es más equilibrado que el del A5 3.0 TDI quattro, con el que comparte el nuevo eje delantero, el voladizo delantero recortado y la nueva posición de la cremallera de la dirección que le hacen mejorar claramente la pisada de las ruedas delanteras. Hay menos potencia y sólo un eje motriz y el conjunto es más fácil de “administrar”: pasa rápido en viraje cerrado en tracción, con un leve subviraje que el ESP corrige con rapidez y cierto exceso pues le deja un poco frenado; en apoyos bruscos y más si es en mojado (también nos ha llovido con este A4) pierde agilidad pues la tendencia subviradora es mayor, con un ESP algo más reacio a la hora de actuar. El eje trasero en cambio pasa completamente desapercibido; si ayuda, no se le nota.

A pesar de que en el nuevo Audi A4 la marca ha reducido el voladizo delantero y adelantado el eje delantero, el motor 2.0 TDI queda completamente volado por delante de ese eje, penalizando el reparto de pesos entre ejes.

Aún así, no iguala al Serie 3 de BMW, con el que comparte la posición longitudinal del motor. El resto es diferente: propulsión trasera en el Serie 3 frente a la tracción delantera del A4 y motor volado por delante del eje delantero en el A4 mientras que en el Serie 3 está situado por detrás. Como anécdota, decir que en el dossier de prensa del A4 no hay la más mínima referencia al reparto de pesos entre ejes, a diferencia de lo que ocurre en el dossier del A5. En apoyos bruscos, el BMW 320d nos parece superior al A4 2.0 TDI. Y en confort de suspensión.

En suma, que la afirmación de Audi de que el nuevo A4 es la berlina más deportiva del segmento medio nos parece carente de rigor y sobre todo de interés (para eso está el A5): lo que sí se puede afirmar del nuevo A4 2.0 TDI 143 CV es que es una excelentísima berlina Premium que difícilmente defraudará a su potencial clientela, que es lo que interesa: si acaso, esa suspensión deportiva seca e incómoda, ese ruido de rodadura mejorable y esos centímetros de más que ha crecido... El resto, mucho equilibrio; es un rival de cuidado.

Pincha aquí para ver el crash-test de Euro NCAP:

Choque frontal y lateral 5 estrellas5 estrellas5 estrellas5 estrellas5 estrellas
Protección niños 4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas
Protección peatones 2 estrellas2 estrellas 2 estrellas2 estrellas

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Datos técnicos:

Motor y transmisión
posición delantero longitudinal
nº cilindros 4 en línea, 4 válvulas por cilindro
distribución 2 árboles de levas en cabeza, movidos por correa dentada
alimentación/ combustible inyección directa, conducto común, inyectores piezoeléctricos, turbo variable - gasóleo
cilindrada 1.968 cm3
potencia máxima 143 CV (105 Kw) a 4.000 rpm
par máximo 320 Nm de 1.750 a 2.500 rpm
consumo máximo de aceite 0,5 l / 1.000 km
relación de compresión 16,5:1
régimen de ralentí en caliente n/d
transmisión tracción delantera
embrague monodisco en seco
caja de cambios manual de 6 velocidades
desarrollo (km/h a 1.000 rpm)
con neumáticos de serie
1ª: 8,45 km/h
2ª: 15,57 km/h
3ª: 24,16 km/h
4ª: 32,90 km/h
5ª: 42,16 km/h
6ª: 51,06 km/h
Bastidor
suspensión delantera 5 brazos, brazos transversales superiores e inferiores, muelle helicoidal, estabilizadora
suspensión trasera Multibrazo, muelle helicoidal, estabilizadora
frenos delanteros/traseros discos ventilados/discos
dirección cremallera
diámetro de giro/ vueltas volante 11,40 m/ 2,95 vueltas
neumáticos de serie 205/60 R16 92W
neumático repuesto/ ubicación kit reparación pinchazos o rueda de galleta.
Carrocería
Tipo berlina, 4 puertas
largo x ancho x alto (mm.) 4.703 x 1.826 x 1.417
batalla/ vía delantera-trasera (mm) 2.817 x 1.552 x 1.542
peso en vacío/ peso máximo 1.460 kg/ 2.010 kg
reparto peso eje delantero/trasero n/d
altura libre al suelo 106 mm (86 mm con suspensión deportiva)
nº plazas homologadas 5
maletero de 480 a 962 litros
depósito combustible 64 litros
Medidas interiores
anchura delante 141 cm
anchura trasera 138 cm
altura asiento delantero-techo 93 - 101 cm
altura asiento trasero-techo: plaza lateral / central 90 cm / 85 cm
hueco pies: banqueta trasera-pilar central 29 cm
cota habitabilidad: pedales/ respaldo trasero 189 cm
Prestaciones, emisiones y consumos homologados
velocidad máxima 215 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 9,4 s.
Norma emisiones Euro 4
Emisiones de CO2 144 g/km
Consumo urbano 7,5 l/100 km
Consumo extraurbano 4,3 l/100 km
Consumo mixto 5,5 l/100 km
Mantenimiento con 12.500 km
Revisiones (máximo) 30.000 km/ 2 años
Cambio aceite +17.900 km/2 años
Cambio correa distribución 180.000 km
Datos prueba
Km. inicio 12.237 km
Neumáticos delante - detrás 225/50 R17 94Y Dunlop Sp Sport 07
Variación desarrollo +0,67%
Fecha matriculación 07.12.07

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