Al volante

- Audi A6 Avant 3.0T quattro Tiptronic.

El renovado A6 ha estrenado importantes novedades; una afecta a las motorizaciones, con un propulsor sobrealimentado sólo por compresor, el 3.0 TFSI V6 de inyección directa de gasolina de 95 octanos y cadena de distribución, que rinde 290 CV y que la marca justifica por ser “una mejor opción que el concepto biturbo según los extensos estudios comparativos realizados”. Esta frase tiene un destinatario claro, BMW y su laureado motor 3.0i Twin Turbo de 306 CV.

Precio: 57.460 euros (septiembre 2009). Garantía: 2 años. Internet: Audi


Análisis:

Y otras afectan al cambio automático Tiptronic de convertidor hidráulico, que estrena dos novedades conducentes a mejorar la suavidad de funcionamiento y los consumos: se trata de un amortiguador de oscilaciones torsionales de dos fases que, según se explica en el dossier de prensa, permite conducir “durante largos trayectos con el embrague puente cerrado (o sea, bloqueando el resbalamiento del convertidor) aumentando así el rendimiento y reduciendo el consumo de combustible “ y un embrague de arranque regulado que “cuando el coche está parado desacopla la caja de cambios del motor, incluso si el nivel D está aún engranado; en cuanto el conductor suelta el pedal del freno, el embrague se cierra.”

El motor 3.0 TFSI incorpora un sistema de alimentación por compresor; la “T” de sus siglas TFSI ya no equivale únicamente a Turbo, sino a sobrealimentación en general. Según Audi, la tecnología con compresor “no conlleva de ningún modo un aumento del consumo, pero proporciona una respuesta muy espontánea”.

También se explica que “al cambiar a una marcha más larga, la unidad de gestión reduce el par del motor en hasta un 80%, mientras que al engranar una marcha más corta proporciona una aceleración intermedia.”

La unidad probada, que era de lanzamiento tal y como nos informó Audi después de haber realizado la prueba, carecía del embrague de arranque regulado, así que al ralentí en D se producía arrastre y el consiguiente incremento del consumo, que pasaba de 1,1 l/h en N a 1,7 l/h en D. Respecto de este embrague de arranque regulado, Audi no facilita ningún dato sobre sus características ni sobre su mantenimiento.

Según Audi, cuando el nuevo A6 está parado, un embrague de arranque regulado desacopla la caja de cambios automática Tiptronic del motor, incluso si el nivel D está aún engranado. En cuanto el conductor suelta el pedal del freno el embrague se cierra.” En la unidad probada esto no ocurría así: había arrastre en el nivel D y el consiguiente aumento de consumo, que pasaba de 1,1 l/h al ralentí en posición N (imagen de la izquierda) a 1,7 l/h en posición D (imagen de la derecha). Según Audi, cuando el nuevo A6 está parado, un embrague de arranque regulado desacopla la caja de cambios automática Tiptronic del motor, incluso si el nivel D está aún engranado. En cuanto el conductor suelta el pedal del freno el embrague se cierra.” En la unidad probada esto no ocurría así: había arrastre en el nivel D y el consiguiente aumento de consumo, que pasaba de 1,1 l/h al ralentí en posición N (imagen de la izquierda) a 1,7 l/h en posición D (imagen de la derecha).

La aceleración intermedia sí estaba disponible en la unidad probada y no se limita sólo a las reducciones como afirma el dossier de prensa sino que también se produce subiendo de marchas en modo manual si tenemos el gas cortado. Es una aceleración innecesaria en algunos casos cuando subimos marchas y vamos a poner un ejemplo muy típico, el de la bajada de un puerto, reteniendo en una marcha intermedia (por ejemplo 3ª), y ante una disminución de la pendiente insertamos una marcha más larga para no perder velocidad.

En las reducciones en marchas cortas decepciona la puesta a punto de esa aceleración intermedia, por ejemplo en las de 2ª a 1ª, pues resulta lenta y brusca: la lentitud nace del hecho de mantener el motor acelerado y la velocidad constante (a 43 km/h y unas 4.200 rpm en la prueba realizada) durante algo más de dos segundos mientras ejecuta la maniobra, con un consumo instantáneo máximo de 21,8 l/100 km; la brusquedad surge cuando corta repentinamente la inyección, nada menos que 2,64 segundos después de que la pantalla multifunción indicara el comienzo de la reducción a 1ª con el cambio de la indicación de M2 a M1. Lo dicho, una reducción a 1ª que sabe a muy poco.

Al engranar una marcha más corta, el nuevo cambio automático Tiptronic del A6 proporciona una aceleración intermedia: la puesta a punto de esta función es mejorable en las reducciones a 1ª, pues es lenta y no evita ser brusca al cortar gas. Tarda nada menos que 2,60 segundos desde que inicia la maniobra (imagen izqda indicando M1 en pantalla y consumo de 0,0 litros) hasta que empieza a cortar la inyección (imagen dcha y consumo de 13,7 litros); mientras tanto la velocidad sólo ha disminuido en 1 km/h…  Al engranar una marcha más corta, el nuevo cambio automático Tiptronic del A6 proporciona una aceleración intermedia: la puesta a punto de esta función es mejorable en las reducciones a 1ª, pues es lenta y no evita ser brusca al cortar gas. Tarda nada menos que 2,60 segundos desde que inicia la maniobra (imagen izqda indicando M1 en pantalla y consumo de 0,0 litros) hasta que empieza a cortar la inyección (imagen dcha y consumo de 13,7 litros); mientras tanto la velocidad sólo ha disminuido en 1 km/h…

El problema de la brusquedad en la respuesta de este cambio automático también se da en las salidas si no se pisa el acelerador con suavidad, haciendo la conducción en ciudad algo incómoda; a cambio sale con una aceleración muy constante en 1ª, sin ese vacío que se aprecia en muchos motores turbo hasta que la admisión coge presión.

Respecto del bloqueo del resbalamiento del convertidor, está en línea con el cambio automático de otras marcas competidoras, en torno a unas 1.300 rpm en modo manual.

El cambio automático muestra una pequeña limitación cuando se quiere subir varias marchas muy rápidamente en modo manual pues sólo ejecuta un máximo de dos cambios consecutivamente: por ejemplo, circulando en 2ª, a alto régimen, si accionamos cuatro veces la palanca para pasar a 6ª, sólo sube a 3ª y después a 4ª cuando otros cambios automáticos son capaces de hacer las cuatro inserciones seguidas. Otro aspecto curioso de la puesta a punto es que en las aceleraciones a fondo, el motor sólo alcanza unas 6.500 rpm antes de subir de marcha cuando el régimen de potencia máxima se prolonga hasta 6.800 rpm.

El cambio automático Tiptronic del renovado A6 Avant permite recuperar en manual con carga desde unas 1.300 rpm sin que resbale el convertidor (en la imagen, en 5ª, con consumo instantáneo de 8,9 l/100 km/). Audi no ha podido confirmarnos si la unidad probada disponía del novedoso amortiguador de oscilaciones torsionales de dos fases, que permite conducir durante largos trayectos con el embrague puente cerrado, aumentando así el rendimiento y reduciendo el consumo de combustible.

Del nuevo motor 3.0 TFSI con compresor volumétrico encandila la finura de giro y la elegantísima, melodiosa y uniforme sonoridad, al estilo de los V6 FSI atmosféricos; no falta un aullidito en marcha corta cuando recupera en baja con mucha carga ni un tenue bramido desde medio régimen; también merece ser destacado el ralentí, que no transmite la más mínima vibración al habitáculo con el cambio en D y con una poderosa puesta a punto, insensible a consumos eléctricos o al giro del volante (aprovechamos para decir una vez más tratándose de un Audi que falta retorno de la dirección en maniobras). Brillante resultado el de este V6 3.0 TFSI, al que sólo se le podría achacar que la sonoridad es muy tenue; puede que no emocione pero no cansará nunca.

No nos resistimos a hacer un comentario sobre la técnica del compresor volumétrico, al que Audi no ve más que ventajas pero sobre el que una marca rival como Mercedes abomina en el dossier de prensa del nuevo Clase E, justificando el abandono de esta técnica de sobrealimentación para pasarse al turbo en los motores de gasolina de la siguiente guisa: "el empleo de un turbocompresor en lugar del compresor mecánico utilizado en los modelos anteriores se debe a buenas razones: especialmente el mayor rendimiento energético, ya que el motor no tiene que aportar potencia adicional para accionar el compresor mecánico. Además, el turbocompresor precisa mucho menos espacio que un compresor mecánico, pesa cuatro kilogramos menos y se distingue frente al compresor por un nivel más bajo de ruidos y vibraciones." ¡Cómo se las gastan las marcas cuando nos quieren vender algo!

El error del velocímetro es del 4,3% por exceso.

Lo que no convence tanto es la prestación en baja en marchas largas, con una 6ª larguísima de 56,70 km/1.000 rpm con los neumáticos que montaba, lo que supone girar a 4.400 rpm a la velocidad máxima oficial autolimitada de 250 km/h cuando la potencia máxima la rinde entre 4.850 y 6.800 rpm. No supera en 6ª la habitual prueba de subida al puerto de montaña y lo consigue en 5ª, con un desarrollo ligeramente corto pero sin la contundencia esperable de este sistema de sobrealimentación, cuya principal ventaja estriba en que genera presión desde el mismo ralentí; sólo pasa algo más rápido que el Scirocco 1.4 TSI turbo de 122 CV en ¡6ª! a pesar de la clara desproporción en potencia y par entre ambos modelos. El consumo en nuestro recorrido habitual por autopista y carretera a velocidades legales ha sido de 8,8 l/100km, correcto en conducción turística tratándose de un tracción total con cambio automático.

El motor 3.0 TFSI del nuevo Audi A6 Avant funciona con gasolina sin plomo de 95 octanos. Es una ventaja frente a motores de inyección directa de la competencia que necesitan de 98 octanos para rendir las prestaciones oficiales.

En cuanto al comportamiento de esta versión 3.0 TFSI, que sólo se ofrece combinada con la tracción quattro y el cambio automático Tiptronic, le podemos criticar que falta puesta a punto pues en apoyos bruscos en tracción en virajes cerrados pasa de subvirar a quedarse muy frenado por la actuación del ESP, sin que se aprecie ayuda del sistema quattro modificando el reparto del par entre ambos ejes; falta equilibrio, agilidad y velocidad de paso en curvas cerradas. En curvas medias y rápidas va muy bien y con un aplomo de marcha excelente.

Tampoco es bueno el confort de suspensión con las opciones S line (cuesta 845 euros e incluye muelles y amortiguadores más firmes, con la altura libre rebajada en nada menos que 30 mm) y los neumáticos de perfil 35 en llanta de 19 pulgadas, no siendo idóneo para un viaje familiar por carreteras en mal estado pero hay dos soluciones: suspensión y neumáticos de serie o la opción de la suspensión neumática adaptativa, mucho mejor pero que cuesta 2.415 euros.

En cuanto al acomodo sonoro, es muy destacable el bajo nivel de ruidos aerodinámicos incluso en alta; en cambio el ruido de rodadura ha sido mayor que en el A6 berlina probado con anterioridad (el 2.8 FSI de 190 CV), dejándose escuchar con claridad en tráfico urbano a velocidades legales, algo que en la berlina no sucedía; una parte de la responsabilidad es de la carrocería, pues en los familiares se aísla peor el ruido proveniente del eje trasero; otra parte puede ser achacada a los neumáticos, unos Continental Conti Sport Contact3 en el Avant frente a los Michelin Pilot Sport de la silenciosa berlina.

El maletero del nuevo Audi A6 Avant tiene el umbral de carga a sólo 60 cm de altura, facilitando las labores de carga y descarga. La red divisoria está integrada en el soporte de la cortina enrollable y es muy fácil de enganchar en el techo. Bajo la tapa del piso está el hueco de la rueda de repuesto. Al abatir el respaldo no queda un piso de carga plano.

Del maletero hay que destacar que el umbral de carga queda muy bajo, a sólo 60 cm del suelo, con lo que eso supone de ayuda a la hora de cargar bultos y que resulta muy sencillo extender la red divisoria, que está alojada en el mismo soporte de la cortina enrollable. Por espacio al techo la plaza central es plenamente utilizable pero no tanto por confort del asiento, con un duro respaldo que hará incómodos los viajes largos; detrás hay anchura suficiente para tres adultos pero sin excesos y las ventanillas no descienden completamente.

Las tres plazas traseras del nuevo Audi A6 Avant disponen de mucho espacio al techo; la anchura es suficiente para tres adultos pero reducida para un coche de este tamaño. Las ventanillas traseras no descienden completamente. No resulta cómodo cambiarse de lado por culpa del voluminoso túnel central y de la consola situado sobre él.

Del puesto de conducción sigue sin gustarnos nada el sistema MMI de información al conductor, con multitud de teclas que obligan al conductor a desatender en exceso la conducción mientras lo maneja; tampoco nos parece acertado que la señal acústica del sensor de distancia trasero no se pueda desconectar (sólo se puede regular su volumen hasta un mínimo mediante el sistema MMI) ni la función de frenado del regulador de velocidad, que repite el mismo defecto señalado en la prueba de la berlina (lentísimo en ajustar la velocidad); otro defecto es el espacio algo justo para las piernas por culpa de la voluminosa columna de la dirección.

Pincha aquí para ver el crash-test de Euro NCAP:

Choque frontal y lateral
5 estrellas5 estrellas5 estrellas5 estrellas5 estrellas
Protección peatones
1 estrella1 estrella1 estrella1 estrella
Protección niños
4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas

volver

Datos técnicos:

Motor y transmisión
posición delantero longitudinal
nº cilindros V6, 4 válvulas por cilindro
distribución doble árbol de levas en cabeza, cadena
alimentación/ combustible inyección directa, compresor, gasolina 95 octanos
cilindrada 2.995 cm3
potencia máxima 290 CV ( Kw) de 4.850 a 6.800 rpm
par máximo 420 Nm de 2.500 a 4.850 rpm
consumo máximo de aceite 1,0 l / 1.000 km
relación de compresión 10,3:1
transmisión integral quattro
embrague convertidor hidráulico
caja de cambios automático Tiptronic de 6 velocidades
desarrollo (km/h a 1.000 rpm)
con neumáticos de serie
1ª: 9,33 km/h
2ª: 16,63 km/h
3ª: 25,59 km/h
4ª: 34,05 km/h
5ª: 44,89 km/h
6ª: 56,33 km/h
Bastidor
suspensión delantera Independiente, paralelogramo deformable, muelle helicoidal, estabilizadora
suspensión trasera Multibrazo, muelle helicoidal
frenos delanteros/ traseros discos ventilados/discos
dirección cremallera, asistencia hidráulica
diámetro de giro/ vueltas volante 11,90 m/ 2,80 vueltas
neumáticos de serie 225/50 R17
neumático repuesto/ ubicación medida normal, interior maletero
Carrocería
Tipo break, 5 puertas
largo x ancho x alto (mm.) 4.927 x 1.855 x 1.453
batalla/ vía delantera-trasera (mm) 2.843 x 1.612 x 1.618
peso en vacío/ peso máximo 1.770 kg/ 2.400 kg
nº asientos homologadas 5
maletero 565 litros
depósito combustible 80 litros
Medidas interiores
anchura delante 144 cm
anchura trasera 138 cm
altura asiento delantero-techo 93 - 100 cm
altura asiento trasero-techo: plaza lateral / central 98 cm / 97 cm
hueco pies: banqueta trasera-pilar central 30 cm
cota habitabilidad: pedales/ respaldo trasero 192 cm
Prestaciones, emisiones y consumos homologados
velocidad máxima (autolimitada) 250 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 6,1 s.
Norma emisiones EU5
Emisiones de CO2 223 g/km
Consumo urbano 13,3 l/100 km
Consumo extraurbano 7,2 l/100 km
Consumo mixto 9,5 l/100 km
Mantenimiento según indicador de intervalos
Revisiones (máximo) 30.000 km/ 2 años
Cambio aceite (máximo) 30.000 km/ 2 años
Cambio bujías 90.000 km/ 6 años
Cambio líquido frenos 3 años, después cada 2 años
Datos prueba
Km. inicio 19.903
Neumáticos delante - detrás 255/35 ZR19 96Y Continental Conti Sport Contact3
Variación desarrollo +0,65 %

© www.cochenet.com Septiembre 2009 (España)
Optimizado para Internet Explorer a una resolución de 800x600
Prohibida la reproducción total o parcial sin previa autorización

volverVolver arriba