Al volante

- BMW 750i. ¡Conduce bien!

Dice BMW que el nuevo Serie 7 es una interpretación completamente nueva de buen estilo, lujo y excepcionales vivencias al volante. Para ello recurre a un chasis completamente nuevo con amortiguación regulable, a motores renovados con un espectacular V8 4.4 Twin turbo de 407 CV y un descomunal par máximo de 600 Nm del 750i de la prueba, a sistemas activos como las estabilizadoras y la inédita dirección integral a las cuatro ruedas y a sistemas de asistencia como la función stop&go (permite conducir sin tocar los pedales) y la indicación del límite de velocidad, entre otros.

Precio: 104.600 euros (abril 2009). Garantía: 2 años. Internet: BMW


Análisis:

El buen estilo es relativamente fácil de conseguir en un buque insignia que sobrepasa en 7 cm los 5 metros de largo y con un diseño de berlina tradicional. El mejor piropo es que a pesar de ser muy grande no hay exceso de chapa; este comentario es válido también para el Serie 7 Largo (con una batalla 140 mm más larga) que tuvimos ocasión de probar con motivo de la “Experiencia Efficientdynamics” en diciembre del año pasado.

El nuevo BMW Serie 7 está equipado con un sistema de advertencia de frenado: si se activa el ABS, las luces de freno se encienden con mayor intensidad, por lo que los conductores que van detrás también frenan con más fuerza; además se complementa con el destello intermitente de las luces de freno. Después de una maniobra de frenado muy fuerte y si el coche llega a detenerse completamente, se activan automáticamente las cuatro luces intermitentes de advertencia.

Lo que menos nos ha gustado exteriormente son los falsos colines dobles cromados del escape aunque quedan mejor integrados que los de uno de sus rivales, el Lexus LS600h. En realidad son dos adornos que ocultan los escapes verdaderos, dos a cada lado, de los cuales los dos interiores disponen de una visible mariposa.

No nos gustan nada las falsas salidas de escape como la del nuevo BMW 750i. A cada lado hay dos escapes, uno de ellos con una mariposa para regular la evacuación de gases a alto régimen y el ruido del escape: se encuentra cerrada a bajo régimen de motor y el recorrido de los gases es más largo. Cuando se precisa mejor evacuación de gases la segunda mariposa se abre y hay una mejor evacuación de gases con un recorrido más corto, al tiempo que aumenta el ruido de escape.

La nueva carrocería aporta dos novedades en la tapa del maletero: no sobresale por las aletas traseras y las bisagras ya no van por fuera de la boca de carga sino por dentro, como en el Serie 5 y Serie 6, quedando ocultas por los guarnecidos laterales. Otra novedad es que BMW ha rematado el agujero del guarnecido con un cerquillo redondo de plástico (inexistente en el Serie 5 y 6), que además sirve para sujetarlo mejor; esta solución no es nada del otro mundo pero menos es nada.

En el nuevo BMW 750i ha cambiado la posición de las bisagras de la tapa del maletero con apertura automática: ahora están en el interior de la boca de carga (como en el Serie 5 y Serie 6) y cuentan con un remate de plástico en el guarnecido textil (inexistente en los Serie 5 y serie 6). Vista del maletero del nuevo BMW 750i. Mide 111 cm de fondo y el umbral de carga está bastante alto, a 72 cm de altura.

Otro cambio sutil afecta a la tapa del piso del maletero pues ya no hay que levantarla metiendo el dedo en un agujerito sino tirando de un lazo. Bajo ella descubrimos que ha desaparecido el hueco para la rueda de repuesto, legalmente prescindible al montar de serie neumáticos run flat; no nos parece la solución óptima tener que renunciar a la rueda de repuesto por el mero hecho de disponer de los runflat. El maletero es muy profundo y se estrecha mucho al fondo por los voluminosos pasos de rueda; no está mal la altura interior ni la de la boca de carga (52 y 51 cm respectivamente) pero el umbral de la boca de carga queda bastante elevado, a 72 cm del suelo.

Anagrama del nuevo BMW 750i. El piloto de las luces traseras recuerda un poco al del Serie 6.

El interior del nuevo Serie 7 sigue haciendo gala del buen estilo característico de la marca, que para nosotros consiste en una combinación de elegancia y discreción, especialmente aplicable al salpicadero; dicho de otra forma, no resulta ni recargado ni ostentoso y además cumple bastante bien con otra función, la de la ergonomía, aunque hay aspectos a mejorar.

En el salpicadero del nuevo BMW 750i predominan las líneas horizontales. El diseño es elegante y sobrio, sin excesos. Ha habido muchos cambios en la disposición de los mandos; ahora es más ergonómica y similar a la del resto de berlinas de la marca. La pantalla de alta resolución del sistema iDrive tiene 10,2 pulgadas y 1.208 x 480 píxeles; la calidad de los gráficos es excelente.

De entrada diremos que el nuevo Serie 7 vuelve al redil en la disposición de los mandos. Ahora es como cualquier otra berlina de la marca: freno de estacionamiento y palanca electrónica del cambio en el túnel central (antes en el salpicadero y volante respectivamente), mandos de los asientos delanteros eléctricos en la banqueta (antes en los laterales del túnel central) y climatización clásica, con todos los mandos alrededor de la pantalla de control; estos al menos.

El resultado final es mucho más cómodo y ergonómico que antes; también es más amplio pues se ha resuelto la falta de espacio que había para las rodillas en el puesto de conducción, que en nuestro caso suponía llevarlas casi apoyadas en la plancha inferior del salpicadero.

La palanca del cambio Steptronic del nuevo BMW 750i es electrónica, lo que evita errores de manejo. A la derecha está el mando Controller de sistema iDrive, con un manejo más ergonómico pero manteniendo la esencia de este sistema que estrenó el anterior Serie 7. A la izquierda está la tecla para regular la amortiguación y delante de esta última, la tecla para desactivar el control de estabilidad.

El mayor defecto que hemos encontrado es la posición de la tecla para desactivar el control de estabilidad DSC, pues está en la consola sobre el túnel, delante del botón para regular la amortiguación electrónica y hay riesgo de que al manejar la climatización, si apoyamos el brazo en el túnel central, desactivemos involuntariamente el DSC con la muñeca. Otro defecto menor es el asidero de la puerta, disimulado en la moldura embellecedora de la puerta y demasiado arriba; cuesta encontrarlo al principio y cuesta habituarse a esa posición tan alta, haciéndose incómodo cuando hay que cerrar la puerta desde dentro.

La indicación del límite de velocidad del nuevo BMW 750i (foto de la izquierda) se puede alternar con las indicaciones del ordenador de viaje: cuando la seleccionamos desaparece del cuadro de instrumentos la indicación numérica correspondiente a ½ de la autonomía, que son 300 km (foto de la dcha.). Este indicador de autonomía (un sector circular de color rojo) informa con mucha claridad de nuestro tipo de conducción si lo comparamos con el indicador de combustible. La indicación del límite de velocidad del nuevo BMW 750i (foto de la izquierda) se puede alternar con las indicaciones del ordenador de viaje: cuando la seleccionamos desaparece del cuadro de instrumentos la indicación numérica correspondiente a ½ de la autonomía, que son 300 km (foto de la dcha.). Este indicador de autonomía (un sector circular de color rojo) informa con mucha claridad de nuestro tipo de conducción si lo comparamos con el indicador de combustible.

Estrena el nuevo mando Controller del sistema iDrive con teclas programables situadas en la consola central y otras teclas de acceso directo a los menús situadas a su alrededor. Podría parecer que BMW tira la toalla al imitar el sistema MMI de Audi (plagado de teclas de uso obligatorio) pero la realidad es que mantiene su esencia aunque mejorada: se puede manejar exclusivamente con el Controller desplazándolo, presionándolo o girándolo. Estrena una pantalla de alta resolución de 10,2 pulgadas con una calidad de gráficos excelente y entre otros, dispone de acceso ilimitado a Internet mediante una económica tarifa plana (lo único barato del Serie 7...) y de un práctico manual de instrucciones integrado en el iDrive.

Aunque la velocidad máxima del nuevo BMW 750i está limitada electrónicamente a 250 km/h y la escala del velocímetro alcanza 260 km/h, en el iDrive se puede seleccionar 261 km/h como aviso de límite: esta función nos avisaría en caso de alcanzar esa velocidad.

Las plazas traseras laterales son muy cómodas, como no podía ser menos pero la central sigue siendo inadecuada para viajes largos; en opción dispone de ventilación de asientos, de cortinas en ventanillas y luneta, de climatización con regulación independiente para ambos lados y de telecomunicación y navegación, entre otros.

Las dos plazas laterales traseras del nuevo BMW 750i son muy cómodas, como no podía ser menos; la central no es adecuada para viajes largos. Dispone del mismo tipo de cortinillas en las ventanillas traseras y luneta que el modelo anterior. La unidad probada disponía de la opcional climatización de cuatro zonas, con regulación independiente para ambos lados del asiento trasero.

El lujo es otro de los pilares del nuevo Serie 7. No se puede discutir que los materiales y la terminación son muy buenos pero siguen siendo materiales algo ásperos al tacto: basta pasar la mano por el plástico del salpicadero, el imperial del techo o la tapicería para echar en falta un tacto más aterciopelado y menos ruido del roce. No ha habido un cambio apreciable respecto del anterior Serie 7 y hay algunos detalles impropios, como el plástico rígido del salpicadero a la izquierda del volante o el tirador de la guantera inferior del salpicadero, de un plástico vulgar y con una arista demasiado “viva”. Tampoco es destacable el tacto de los carretes de los cinturones de seguridad; Volvo los hace mejores.

Por cierto, el cinturón de seguridad del conductor tiene una función de tensado automático cuando te lo abrochas y en situaciones de riesgo de colisión y frenadas con ABS de la que el dossier de prensa no dice ni pío.

Hablando de cambios, podríamos intuir a tenor del dossier de prensa que BMW habría resuelto el problema de la mala estanqueidad del opcional techo solar del anterior Serie 7 que provocaba un notable ruido aerodinámico a velocidades legales en carretera pues dice lo siguiente: “innovador techo practicable con acústica y diseño optimizados”. Como no disponía de él, pues nada decimos.

Sí vamos a decir que nos ha parecido que BMW ha silenciado motores eléctricos como los de los asientos delanteros, freno de estacionamiento o retrovisores exteriores plegables; ahora apenas se oyen cuando en el anterior Serie 7 fueron objeto de nuestra crítica.

A la izquierda del volante del nuevo BMW 750i, en la parte inferior del salpicadero, y de izquierda a derecha están las teclas de los sistemas de cambio de carril, del aviso de colisión por alcance (con posibilidad de ajustar el tiempo de aviso), del abandono involuntario de carril y de la proyección de datos en el parabrisas Head-up Display. Lo suyo es llevarlos todos conectados. Esa parte del salpicadero es de plástico rígido.

También vamos a dar nuestra opinión sobre los sistemas de asistencia a la conducción que montaba la unidad probada. El de indicación del limite de velocidad, que funciona en combinación con el navegador y el sistema de advertencia de abandono de carril, no nos ha terminado de convencer pues indica la nueva limitación cuando ya hemos sobrepasado la señal (en nuestra modesta opinión debe avisar con antelación) y hay ocasiones en que indica limitaciones inexistentes; el tercer problema son las limitaciones de velocidad con flecha de dirección debajo (las que se usan para indicar la velocidad de las vías de salida de la calzada por la que circulamos) pues unas veces las muestra y otras no.

Aunque el sistema de indicación del límite de velocidad funciona en combinación con el navegador y el sistema de cambio involuntario de carril, las señales de limitación de las vías de entrada o salida no las lee siempre bien: en ocasiones las indica y en otras no, aunque no hayamos indicado un posible cambio de dirección con los intermitentes. Otro aspecto que no nos convence es que muestra la nueva limitación una vez rebasada la señal; en nuestra opinión, debería avisar antes.

El regulador activo de velocidad con función stop&go, que mantiene la distancia con el vehículo que nos precede y frena hasta la detención completa del coche nos ha gustado mucho, mucho: la deceleración es de 4 m/s2 como máximo y si las velocidades son más altas, la deceleración se limita a unos confortables 2,5 m/s2. Si es necesario que intervenga el conductor, por ejemplo porque el coche que circula delante frena con fuerza, se emite un aviso óptico y acústico.

Con esta teclas del radio izquierdo del volante del nuevo BMW 750i se maneja el regulador de velocidad con radar de distancia y función stop&go. Permiten circular sin necesidad de manejar los pedales incluso para iniciar la marcha después de una parada tras otro coche: basta pulsar la tecla “RES” si la detención dura más de tres segundos. Se puede ajustar la distancia al coche que nos precede en cuatro posiciones, señalizadas en el cuadro de instrumentos con cuatro segmentos luminosos horizontales. El cuadro de instrumentos del nuevo BMW 750i facilita datos sobre el funcionamiento de los sistemas de abandono de carril y del regulador de velocidad con función stop&go: las dos líneas amarillas indican que el sistema de abandono de carril está activado pero que no detecta las líneas (cuando lo hace aparece una flecha en cada línea). Las líneas rojas indican que está activado el regulador de velocidad en la posición 1 de las 4 posibles y que un coche delante del nuestro nos está frenando.

Permite circular sin manejar pedales: una vez activado, ajusta la distancia al coche de delante (regulable en 4 posiciones) y le sigue cual perro de presa frene, acelere, se detenga o inicie de nuevo la marcha. Es ideal para caravanas y atascos tanto en ciudad como carretera aunque tiene aspectos a mejorar.

En el apartado de la parada, por ejemplo ante un semáforo en rojo, tenemos que descubrirnos una vez más ante la forma de entender los coches que tiene BMW: qué bien frena, primero suave, luego más fuerte y finalmente aflojando presión y dejándolo deslizar muy lentamente para evitar el cabeceo final.

Es magistral la forma de mostrar en el cuadro de instrumentos del nuevo BMW 750i el funcionamiento de la función stop&go del regulador de velocidad cuando el coche está parado: el punto luminoso en la escala del velocímetro indica la velocidad seleccionada (60 km/h) y el color rojo, que llevamos más de 3 segundos parados; el segmento horizontal de color rojo situado bajo la silueta del coche que nos antecede indica que ya se ha puesto en marcha; para ello basta con pulsar el botón “RES” del volante.

El segundo sombrerazo hay que dárselo cuando toca iniciar de nuevo la marcha al ponerse en movimiento el vehículo de delante: si hemos estado parados menos de tres segundos (el testigo luminoso situado en la escala del velocímetro, que indica la velocidad seleccionada en el regulador, de 60 km/h en nuestro caso, permanece en verde), el sistema da gas de forma autónoma. Y si hemos estado parados más de tres segundos (el testigo entonces cambia del color verde al rojo) aparece una señal en el cuadro de instrumentos (y en el parabrisas si disponemos de la más que recomendable opción del Head-up display), consistente en un segmento horizontal luminoso móvil, como invitando a moverse; basta con pulsar el botón “RES” del radio izquierdo del volante o pisar brevemente el acelerador para iniciar de nuevo “la persecución”.

La pantalla virtual Head-Up-Display del nuevo BMW 750i nos parece un magnífico aunque caro invento. Permite controlar las constantes vitales de la conducción sin desviar la mirada del frente: de izda. a dcha. y de arriba abajo muestra la limitación de velocidad de 60 km/h (la real era 90 km/h), regulador de velocidad con distancia ajustada en 2ª posición, sistema de abandono de carril, velocímetro (90 km/h) e indicación del navegador (tomar 3ª salida en rotonda a 250 metros). Espectacular.

¿Los aspectos a mejorar? Cierto retraso en la respuesta ante los cambios de ritmo del coche que nos precede, cierto retraso en la respuesta cuando nos cambiamos de carril y cierto retraso cuando otro coche intercepta nuestra marcha cambiándose de carril... En fin, lo típico de un sistema nuevo, que mejorará con sucesivas reprogramaciones, al igual que ha mejorado mucho la calidad de la imagen de la cámara de visión trasera del nuevo Serie 7 respecto del X6; es cuestión de tiempo.

La calidad de la imagen de la cámara de visión trasera del nuevo BMW 750i es muy buena en sitios oscuros, mejorando con mucho a la del X6.

De esta calidad mejorada se benefician también las cámaras delanteras laterales delanteras Side View, muy prácticas en intersecciones o salidas de aparcamientos aunque la ganancia de visibilidad podría ser mayor si estuvieran colocadas en la parte frontal del coche (como hace Toyota) en vez de en los pasos de rueda delanteros, donde quedan además muy expuestas a golpes.

Las cámaras Side View de visión lateral delantera del nuevo BMW 750i son muy prácticas pues posibilitan una salida sin peligro en vados y sitios de poca visibilidad o complejos; en la imagen de la izquierda se refleja la visión del conductor en la salida de un aparcamiento hacia su derecha (no ve  nada, tapado por unos arbustos) mientras que en pantalla se muestra la acera en su totalidad. La línea amarilla en la esquina inferior izquierda de la pantalla indica la posición del frontal del 750i. Las cámaras Side View de visión lateral delantera del nuevo BMW 750i son muy prácticas pues posibilitan una salida sin peligro en vados y sitios de poca visibilidad o complejos; en la imagen de la izquierda se refleja la visión del conductor en la salida de un aparcamiento hacia su derecha (no ve  nada, tapado por unos arbustos) mientras que en pantalla se muestra la acera en su totalidad. La línea amarilla en la esquina inferior izquierda de la pantalla indica la posición del frontal del 750i.

El sistema de cambio involuntario de carril, que se conecta por encima de 70 km/h y se desconecta a menos de 65 km/h, nos ha gustado mucho pues es activo (el aviso depende de la velocidad y trayectoria), avisa antes de pisar las líneas que delimitan nuestro carril y nos informa a través del cuadro de instrumentos de cuándo está activado y cuándo reconoce las líneas de pintura. También nos gusta el aviso por medio de una soportable vibración en el aro del volante.

El de ángulo muerto nos ha gustado muy poco: tiene una enorme limitación, pues funciona con sensores en el parachoques trasero que no son capaces de captar correctamente lo que ocurre a la altura de nuestro coche. El ejemplo típico es el de un coche que nos adelanta y cuando está a nuestra altura, igualamos la velocidad y luego le superamos: el resultado es que en idéntica posición del otro coche (en pleno ángulo muerto), el sistema avisa si nos está rebasando y no avisa si le estamos sobrepasando. Este sistema, que es similar al de Audi, hay que replantearlo desde cero.

Turno para las “excepcionales vivencias al volante”, que incluyen una carrocería un 20% más rígida, el empleo del aluminio en el techo (rebaja peso y centro de gravedad) y por primera vez en un BMW, un eje delantero de brazos transversales dobles.

En el nuevo BMW 750i es la primera vez que una berlina de BMW lleva un eje delantero de doble brazo transversal. La construcción, muy ligera por ser de aluminio, separa las funciones de guiado de las ruedas y de amortiguación, lo que redunda en un mayor nivel de confort. También se reduce la influencia de las fuerzas que pueden incidir en la dirección.

La unidad probada añadía al sistema de regulación variable de la amortiguación (que es de serie y además de regular la amortiguación incide en la velocidad de los cambios de marcha de la caja automática, la programación del acelerador y de la servodirección), las opciones de la dirección activa integral a las cuatro ruedas y el sistema Dynamic Drive de estabilizadoras activas.

Con la modalidad «SPORT» del Dynamic Driving Control del nuevo BMW 750i, el conductor puede personalizar la configuración utilizando el sistema de mando iDrive: puede incidir en uno de los dos parámetros, asignándole la configuración que corresponde a la modalidad «NORMAL». Ello significa que puede optar por un reglaje deportivo del sistema de propulsión  y mantener al mismo tiempo la amortiguación algo más suave si la mala calidad de la calzada así lo recomienda.

De la coordinación de todos estos sistemas más el control de estabilidad DSC y el cambio automático se encarga la unidad ICM (Integrated Chassis Management) a través de una red de transmisión de datos de alta velocidad FlexRay, ya estrenada en el X6. No hay nada similar en el mercado.

El resultado en términos de comportamiento es brillante para su tamaño y peso, con una moderada tendencia a subvirar en apoyos muy fuertes. Y como buen BMW, en el modo más dinámico de la suspensión (Sport+), con el control de estabilidad parcialmente desactivado, permite tomar virajes cerrados dando gas a fondo con una leve insinuación del eje trasero. Espectacular lo de BMW, cómo combina dinamismo y seguridad a voluntad...

El aplomo de marcha es “apisonante”, ayudado además por las opcionales estabilizadoras activas, las ruedas traseras directrices y la suspensión con regulación electrónica de serie; en el modo Comfort (el más suave de los cuatro posibles y muy cómodo) la sensación es de flotación, de estar suspendidos en el aire, muy similar a la de los Citroën con suspensión Hidractiva. Es en el que hemos realizado la mayor parte de la prueba.

En la tapa bonita del motor está el anagrama del sistema de sobrealimentación del nuevo motor 4.4 V8 del nuevo BMW 750i: Twin Turbo. Bajo ella (se quita con facilidad) se ven los dos turbos, idénticos, entre ambas bancadas (imagen de la derecha). Es un motor con un poderío espectacular y un refinamiento sobresaliente. Los dos turbos del motor V8 4.4 Twin turbo del BMW 750i están montados en el espacio entre las filas de cilindros de la V; cada uno está a cargo de la alimentación de aire comprimido a cuatro cilindros, con una inmejorable respuesta al acelerar. La inyección directa de gasolina High Precision Injection de 2ª generación funciona con inyectores piezoeléctricos, montados en la culata justo junto a las bujías y que aplican una presión de 200 bar al inyectar el combustible a las cámaras de combustión.

Llega el momento de hablar del nuevo propulsor V8 de 4,4 litros Twin turbo de inyección directa de gasolina de 98 octanos, único en su especie, que rinde unos "modestos" 407 CV si los comparamos con los 555 CV de la versión que equipa a los nuevos BMW X5 M y BMW X6 M. Sustituye con ventaja al anterior 4.8 atmosférico de 367 CV: tiene idéntico consumo homologado en ciclo mixto aunque el nuevo Serie 7 pesa 35 kg más y tiene mejores prestaciones, aventajándole en nada menos que siete décimas de segundo en la aceleración de 0 a 100 km/h (pasa de 5,9 a 5,2 segundos); el monumental par de 600 Nm tiene algo que ver en esta notabilísima ganancia.

El ralentí del nuevo motor del BMw 750i es de algo más de 500 rpm según el cuentavueltas. La función Auto Hold (conectable a voluntad con una tecla junto a la del freno de estacionamiento eléctrico), se activa al pararse el coche aunque no tengamos pisado el pedal del freno. En el modo Sport+ se desactiva el control de estabilidad; además de los testigos del cuadro que nos informan de que lo hemos seleccionado, se desactiva el regulador de velocidad por seguridad.

Es un prodigio por suavidad y finura y con un sonido tremendamente melodioso, apenas audible en baja y con un elegante bramidito por encima de 5.000 rpm. Encandila su puesta en marcha en frío y su ralentí, apenas audible y sin la más mínima vibración; es muy ilustrativo al respecto que cuando se pasa de D a N la palanca del cambio automático, el régimen sube de 500 a 700 rpm pero no se aprecia variación del sonido de fondo... siempre y cuando no tengamos los dos ventiladores de la climatización bizona conectados pues son lo suficientemente ruidosos incluso en la mínima velocidad como para tapar el sonido del motor. La prestación, no hace falta decirlo, es descomunal, con una increíble facilidad para ganar velocidad y con un consumo que puede ser muy ajustado (sólo 9 litros en carretera en conducción turística).

El error del velocímetro es del 3,2% por exceso. Es pasmosa la facilidad para ganar velocidad.

Acompaña un nuevo cambio automático Steptronic de sólo seis relaciones y bloqueo del convertidor hidráulico que soluciona defectos del anterior modelo: tiene una salida a fondo inmediata, permite dosificar bien la respuesta en tráfico urbano (sobre todo las salidas) y en carretera ya no tiene la tendencia del anterior 740i a insertar una relación más corta en cuanto afrontaba un repecho medio. También encandila la forma que tiene de interpretar otras situaciones de conducción como por ejemplo cuando se deja rodar el coche desde parado por una fuerte pendiente en D sin tocar los pedales: retiene en una marcha corta, cuando la generalidad de los cambios automáticos y de doble embrague tipo DSG les dejan en caída libre.

Aprovechamos para hacer una reflexión: el acertado criterio que aplica BMW en la configuración de sus sistemas (salvo excepciones) más la exquisita puesta a punto que consigue (por ejemplo del cambio Steptronic, de las funciones de frenado y confort en curva del regulador de velocidad, de la función stop&go y del sistema de cambio involuntario de carril) nos permiten pergeñar un lema (o slogan): BMW te enseña a conducir bien, o sea, a frenar, a acelerar, a trazar curvas, a cambiar de marcha, a mantener la distancia de seguridad en marcha y a coche parado... Vamos, lo importante.

Vista del eje Integral-V de la rueda trasera izquierda desde la trasera del nuevo BMW 750i: en la parte superior derecha se aprecia la estabilizadora activa (una barra de color negro) a ambos lados del escape y debajo de ella, entre el escape y la rueda, el husillo de la dirección integral activa, sujeto en el extremo izquierdo al portabujes y en el lado derecho, al motor de disposición concéntrica que lo acciona. Como es norma en BMW, el nuevo Serie 7 también invita a inspeccionar los bajos. En esta imagen del nuevo BMW 750i en movimiento se muestra cómo la dirección activa integral actúa sobre las ruedas traseras. Se trata de una curva con la dirección girada al máximo, a muy poca velocidad y se aprecia que la rueda trasera se gira en sentido contrario a la delantera, reduciendo el diámetro de giro en 70 cm. También sirve para mejorar el confort, la estabilidad y la frenada.

También acompaña la frenada, con una estabilidad y aplomo magistrales en la que sobra el ruido profundo y retumbante del ABS cuando actúa. La dirección activa integral, con sólo 2,2 vueltas entre topes, también enamora pues mejora la maniobralidad del coche al reducir el diámetro de giro en 70 cm y porque se tarda menos tiempo en girar la dirección; a poca velocidad las ruedas traseras giran un máximo de 3º en sentido contrario a las delanteras y a más velocidad lo hacen en el mismo sentido. Y a coche parado no giran, evitando desgastes. También mejora la estabilidad y la frenada; todo un invento.

Pues sí, no es nada exagerado decir que el nuevo BMW 750i ofrece unas excepcionales vivencias al volante y serían aún mayores si corrigiese, además de los defectos ya comentados, un ruido de rodadura más audible de lo deseable y un filtrado de la suspensión que deja escuchar con claridad los baches pronunciados.

volver

Datos técnicos:

Motor y transmisión
posición delantero longitudinal
nº cilindros V8, 4 válvulas por cilindro
distribución 2 árboles de levas en cabeza por bancada, movidos por cadena
alimentación/ combustible inyección directa, twin turbo, gasolina sin plomo 98 octanos
cilindrada 4.395 cm3
potencia máxima 407 CV (300 Kw) de 5.500 a 6.400 rpm
par máximo 650 Nm de 1.750 a 4.500 rpm
consumo máximo de aceite n/d
relación de compresión 10,0:1
transmisión propulsión trasera
embrague convertidor hidráulico con bloqueo
caja de cambios automático Steptronic de 6 velocidades
desarrollo (km/h a 1.000 rpm)
con neumáticos de serie
1ª: 8,91 km/h
2ª: 15,87 km/h
3ª: 24,43 km/h
4ª: 32,58 km/h
5ª: 42,69 km/h
6ª: 53,83 km/h
Bastidor
suspensión delantera Dobles brazos transversales, amortiguación electrónica
suspensión trasera Multibrazo, eje integral V, amortiguación electrónica
frenos delanteros/ traseros discos ventilados 374x36 / 370x24mm
dirección cremallera, dirección activa integral a las 4 ruedas opcional
diámetro de giro/ vueltas volante con dirección activa integral 11,50 m/ 2,2 vueltas
neumáticos de serie 245/50 R18 100Y run flat
neumático repuesto/ ubicación sin rueda de repuesto
Carrocería
Tipo berlina, 4 puertas
largo x ancho x alto (mm.) 5.072 x 1.902 x 1.479
batalla/ vía delantera-trasera (mm) 3.070 x 1.621 x 1.660
peso en vacío/ peso máximo 1.945 kg/ 2.575 kg
reparto peso eje delantero/trasero 52,7% - 47,3%
nº asientos homologadas 5
maletero 500 litros
depósito combustible 82 litros
Datos prueba
Km. inicio 9.257
Neumáticos delante - detrás 245/40 R20 99Y - 275/35 R20 102Y Goodyear Excellence RSC
Variación desarrollo -0,24%
Fecha matriculación 27.10.08
Medidas interiores
anchura delante 150 cm
anchura trasera 145 cm
altura asiento delantero-techo 96 - 102 cm
altura asiento trasero-techo: plaza lateral / central 93 cm / 89 cm
hueco pies: banqueta trasera-pilar central 32 cm
cota habitabilidad: pedales/ respaldo trasero 199 cm
Prestaciones, emisiones y consumos homologados
velocidad máxima limitada electrónicamente 250 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 5,2 s.
Norma emisiones Euro 5
Emisiones de CO2 266 g/km
Consumo urbano 16,4 l/100 km
Consumo extraurbano 8,5 l/100 km
Consumo mixto 11,4 l/100 km
Mantenimiento
Revisiones +49.000 km/ 4 años
Cambio aceite +20.000km/ 2 años
Cambio pastillas freno trasero +14.000 km
Cambio pastillas freno delantero +23.000 km
Cambio líquido de frenos 2 años
Cambio bujías n/d
Equipamiento de serie
climatizador dual
cierre centralizado/ mando distancia sí/sí
airbags frontales/ laterales/ cortina sí/sí/sí
cinturones delanteros pretensor/ limitador sí/sí
ABS/ control tracción/ control estabilidad sí/sí/sí
regulación banqueta delantera altura/ inclinación sí/sí
ordenador viaje
retrovisores eléctricos plegables
regulación eléctrica volante altura/ profundidad sí/sí
faros de xenón activos opción, sí
sensor de lluvia/luces
dirección activa integral en las 4 ruedas opción, sí (2.157 euros)
estabilizadoras activas Dynamic Drive opción, sí (2.909 euros)
navegador profesional opción, sí
climatización plazas traseras opción, sí
control de velocidad activo con función stop&go opción, si ( 2.319 euros)
proyección de datos en el parabrisas Head-up display opción, si ( 1.652 euros)
aviso de cambio de carril opción, si (764 euros)
cámaras de visión delantera lateral Side View opción, sí (517 euros)

© www.cochenet.com Abril 2009 (España)
Optimizado para Internet Explorer a una resolución de 800x600
Prohibida la reproducción total o parcial sin previa autorización

volverVolver arriba