Al volante

- Chevrolet Spark 1.0 LS. Bien armado.

Es pequeño, práctico y cómodo; tiene un fino y eficiente motor de gasolina 1.0 (con cadena de distribución) que le exime del impuesto de matriculación; es maniobrable y suave de manejo (aspecto importante en ciudad); está bien rematado, con detalles propios de coches más caros como por ejemplo los dos parasoles delanteros acolchados y con espejos de cortesía. El diseño interior y exterior es resultón y ha conseguido un notable resultado en las pruebas de choque de EuroNCAP, que podría haber sido aún mejor si el ESP hubiese sido de serie desde la fecha de su lanzamiento.

Precio: 10.300 euros (mayo 2010). Garantía: 3 años (100.000 km el tercer año). Internet: Chevrolet.


Análisis:

Son muchas las bazas del nuevo Chevrolet Spark, que sustituye con mucha ventaja al longevo Matiz; la mayor de todas es que es un producto completamente equiparable en materia de seguridad activa y pasiva al de los fabricantes generalistas europeos buenos.

Anagrama del Spark, el nuevo coche urbano de Chevrolet. Se ofrece en cinco versiones y dos motores 1.0 y 1.2 de gasolina.

Además mantiene algo característico de Chevrolet como es la buena puesta a punto de la suspensión, que combina muy bien firmeza (en aras de las cualidades dinámicas) y confort, aspecto que ya resaltamos con motivo de la presentación internacional del Spark en Atenas en diciembre de 2009.

Pues ahora tenemos que corroborarlo: este Spark bachea y filtra realmente bien, con muy poco ruido en baches además de que en firmes muy rizados tiene una ausencia prácticamente total de trepidación en zonas "sensibles" como el pedalier o la columna de la dirección. Excelente el trabajo realizado por Chevrolet, que apunta a un monocasco muy rígido a las torsiones y que le proporciona un rodar muy agradable.

Vista ¾ trasera del nuevo Chevrolet Spark. Pesa 864 kg con ambos motores frente a los 775 kg del Matiz. El peso máximo autorizado se incrementa de 1.250 a 1.355 kg. Dispone de seis airbags: dos frontales, dos de cortina y dos laterales en los asientos delanteros, de pretensores en cinturones delanteros, 3ª luz de freno, testigos de cinturones de seguridad abrochados, anclajes isofix para asientos infantiles y airbag del acompañante desconectable. El ABS es de serie y el ESP es opcional.

Experimenta un cambio radical en el diseño exterior, en el que lo más llamativo es el morro tan vertical y elevado. Sigue conservando esa facilidad de acceso gracias a los dinteles de las cuatro puertas laterales a 100 cm de altura y un hueco de acceso al asiento trasero con 28 cm para los pies, que es la medida normalizada, como la de muchas berlinas que miden un metro más de largo.

La habitabilidad es muy buena para su tamaño, con 126 cm de anchura en el respaldo trasero frente a los 124 cm que tiene por ejemplo un coche más largo como el nuevo Volkswagen Polo (mide 330 mm más), elegido “Car of the year 2010”; el mayor defecto es que las personas de talla alta (más de 180 cm) no podrán apoyar la cabeza en el reposacabezas (antes choca contra el final del techo).

La habitabilidad del asiento trasero del nuevo Chevrolet Spark ha mejorado ligeramente respecto del Matiz, con algo más de anchura. El carrete del cinturón de seguridad de la plaza central está alojado en el propio respaldo, posición que es más funcional que si está situado en el techo o en el pilar trasero pues invade el maletero y molesta al pasajero de la plaza lateral correspondiente. El acceso es muy cómodo y es fácil cambiarse de lado. Los asideros del techo son fijos.

La plaza central trasera dispone de un cinturón de tres puntos integrado en el propio respaldo, lo que da fe de la robustez de su diseño además de ser más funcional que si está alojado en el techo o en el montante trasero, soluciones ambas que emplean fabricantes de coches con más renombre que Chevrolet como por ejemplo Skoda en el nuevo Yeti. El sistema Isofix de las plazas traseras laterales es de tres puntos, con este último situado en la trasera del maletero, junto al umbral de carga, posición que no es la idónea pues dificulta el aprovechamiento del maletero pero puede servir de disculpa que imita al Golf, paradigma de coche excelso para muchos.

El maletero del nuevo Chevrolet Spark tiene una capacidad de 170 litros, idéntica a la del Matiz; se puede ampliar abatiendo el asiento por secciones 60/40. El umbral de carga está situado a 72 cm de altura. La unidad probada disponía del desaconsejable kit de reparación provisional de neumáticos. El tercer punto de enganche del sistema Isofix de las plazas traseras laterales está en la parte trasera del maletero, posición que no es la óptima aunque sea idéntica a la del envidiado VW Golf.

El maletero conserva la capacidad de 170 litros y se puede ampliar abatiendo el asiento por secciones 60/40: sigue sin ser una maniobra cómoda pues hay que levantar la banqueta, quitar el reposacabezas salvo que los asientos delanteros estén muy adelantados y abatir el respaldo. Bajo la tapa del piso hay un hueco para alojar la rueda de repuesto de emergencia, sustituida en la unidad probada por el desaconsejable kit de reparación provisional de pinchazos. Tampoco dispone de la imprescindible red de separación del maletero.

En el Spark destaca el cuadro de instrumentos, propio de las motocicletas, ubicado en la columna de dirección. El velocímetro analógico está complementado por un tacómetro digital, con muy mala lectura por el pequeño tamaño de la escala. Todos los controles se retroiluminan en azul hielo cuando los faros están encendidos. Para los que el ocio en el automóvil es una necesidad, en el Spark se puede disfrutar de la radio, CD, MP3 y conectar equipos portátiles a las entradas USB y AUX-in.

En el puesto de conducción lo más llamativo es la instrumentación, tipo moto, montada sobre la columna de la dirección, con un velocímetro analógico redondo y una pantalla a su derecha perfectamente visible y legible incluso desde los asientos traseros, que integra un cuentavueltas por segmentos luminosos manifiestamente mejorable (la escala es muy pequeña y varía cada 250 rpm), el nivel del combustible y en su caso, el ordenador de a bordo (no disponible en la versión LS), que sigue sin dar el dato del consumo medio e instantáneo.

Vista del salpicadero del nuevo Chevrolet Spark: el diseño resulta alegre y desenfadado, con buenos ajustes. Los mandos de la climatización (difusores y calor) son mecánicos y  están en la parte inferior de la consola central; el conductor disfruta de espacio suficiente y una correcta posición al volante.

El manejo es muy suave y firme, con un embrague progresivo que facilita las salidas en tráfico urbano evitando los molestos tirones y calados y con una palanca del cambio de buen tacto, firme y precisa, mucho más agradable de usar que la de los modelos más antiguos de la marca (ex Daewoo), que serán todos ellos renovados para cuando llegue el centenario de Chevrolet el año 2011.

El manejo de la palanca del cambio manual del nuevo Chevrolet Spark ha mejorado mucho respecto del matiz y es muy bueno: suave, firme y preciso, detalle muy importante en un coche urbano. Es especialmente destacable la inserción de la marcha atrás, sin asperezas, sin rascados de piñones y a la primera. Pero se le puede criticar que el seguro de la marcha atrás sólo funcione desde 5ª, con la que comparte pasillo.

También es destacable la suavidad y facilidad con la que entra la marcha atrás (a la primera y nada más pisar el pedal del embrague) o la precisión y suavidad de la dirección con asistencia hidráulica (con adecuado retorno, tan práctico en maniobras en ciudad), a cambio eso sí de una considerable penalización en los consumos homologados frente a las versiones sin dirección asistida (no disponibles en nuestro mercado), que se podría haber evitado en gran parte con una asistencia eléctrica: estamos hablando nada menos que de 4 décimas de litro más en ciclo urbano, pasando de 6,2 a 6,6 l/100 km.

La unidad probada del Chevrolet Spark disponía de reglaje del volante (acolchado) en altura; la palanca de reglaje tiene un enclavamiento bastante duro y hay riesgo de dejarla a medio recorrido, como en la imagen, con  el efecto de que las rodillas del conductor golpeen contra ella. Es un detalle a revisar. Vista del pedalier del nuevo Chevrolet Spark, que tiene un accionamiento muy suave. Carece del imprescindible reposapiés, sin que sirva de atenuante que el pie izquierdo se pueda apoyar en el piso del coche, bajo el pedal del embrague. Otra novedad que aporta el Spark es que sobre el túnel central ya no se ve la barra de la timonería de la palanca del cambio.

En el lado negativo hay que citar la ausencia del imprescindible reposapiés, sin que sirva de excusa el que haya un sitio en el piso para apoyarlo; el respaldo, que sujeta poco en curvas y la palanca de reglaje del volante, pues para enclavarla hay que hacer mucha fuerza y es fácil que se quede sobresaliendo algo de la carcasa de la columna de dirección, dando lugar a golpes en la rodilla.

Hay detalles de los acabados del nuevo Chvrolet Spark que sorprenden positivamente, como por ejemplo, la doble junta de goma en el marco de las ventanillas de las puertas (imagen derecha) o el sólido tirante para bascular la bandeja trasera al abrir el portón trasero (imagen izquierda). Hay detalles de los acabados del nuevo Chvrolet Spark que sorprenden positivamente, como por ejemplo, la doble junta de goma en el marco de las ventanillas de las puertas (imagen derecha) o el sólido tirante para bascular la bandeja trasera al abrir el portón trasero (imagen izquierda).

Los acabados son muy dignos, sin que falten detalles de coche caro como el ya citado del acolchado de los parasoles delanteros, que también está presente en el volante, o una junta de goma en el borde delantero del capó del motor sellando la unión con la parrilla frontal para reducir ruidos aerodinámicos. Las puertas también se benefician de un buen sellado gracias al uso de una doble junta en parte del marco de la puerta.

Otro detalle del esmero de Chevrolet por dotar de un buen acabado al nuevo Spark se aprecia en el borde delantero del capó del motor (en la imagen, visto desde delante y con el capó abierto) pues lleva una junta de goma que ayuda a evitar ruidos aerodinámicos en carretera.

Y la terminación también es buena, lo que se traduce en muy poco ruido en baches (es asombroso el trabajo hecho por Chevrolet en este terreno) o con unos elevalunas eléctricos delanteros que transmiten muy poca vibración a los reposabrazos.

En el lado negativo hay que apuntar aspectos fácilmente solventables, fruto de una configuración de la versión LS probada que no nos termina de convencer pues se decanta por algún que otro detalle accesorio (como los mencionados espejos de cortesía de los parasoles delanteros) frente a otros que afectan a la funcionalidad o seguridad, que son los importantes.

Y otro detalle más del buen acabado del Chevrolet Spark lo constituyen los parasoles delanteros, acolchados y con espejo de cortesía. Lo que nos parece muy criticable es que a cambio el Spark 1.0 LS se tenga que conformar con el incomodísimo reglaje mecánico del retrovisor exterior derecho.

Por ejemplo: carecer de reglaje eléctrico en el retrovisor exterior derecho puede depararnos un disgusto si por pereza no lo llevamos bien regulado; tener que recurrir a la llave para abrir el portón desde el exterior no resulta práctico; y que el seguro de la marcha atrás sólo actúe desde 5ª, con la que comparte pasillo, puede suponernos una avería mecánica costosa en caso de despiste.

El mantenimiento depara un par de sorpresas, una de las cuales será poco probable que afecte al bolsillo: se trata de que la cadena de distribución requiere de su sustitución a los 250.000 km o 10 años; por kilometraje será difícil tener que incurrir en este gasto y por tiempo nos ha dejado perplejos que una cadena de eslabones "caduque". La otra sorpresa, claramente negativa, es que la caja de cambios no lleva un aceite de por vida y hay que cambiarlo la primera vez a los 15.000 km o 1 año y después cada 30.000 km o 2 años.

El manual del Chvrolet Spark 1.0 contiene una recomendación cuanto menos sorprendente y es la del cambio de la cadena de distribución cada 250.000 km o 10 años. Que tenga una vida útil estimada por kilometraje se podría llegar a entender pero que la tenga por edad, no, francamente.

El motor es muy suavecito, haciéndose muy agradable en ciudad pues suena poco, bien y uniforme, con reducciones nada estridentes incluso a 4.000 rpm y con un ralentí apenas audible y sin la más mínima vibración en el volante. Carece de control automático del arranque, ausencia importante en un coche urbano pero como tiene una puesta en marcha casi instantánea, basta un leve toque al contacto para arrancarlo: menos desgastes mecánicos y eléctricos.

El motor tenía más kilómetros que el 1.0 probado en Atenas y eso se ha notado en la respuesta, aguantando mejor la 5ª al llegar los repechos. Es un motor que nos ha gustado bastante dentro de su limitado potencial.

El comportamiento dinámico nos ha parecido muy equilibrado aunque eso no justifica ni muchísimo menos renunciar a la opción del ESP sino todo lo contrario pues la seguridad no tiene precio y el ESP sale por 250 euros: es muy ágil en maniobras de esquiva o de corrección brusca de una trayectoria (en retención, lógicamente), con muy poco subviraje. Y en tracción en virajes cerrados será difícil tener un susto, por ejemplo en mojado: entre la limitada potencia y la "medida" pérdida de adherencia de la rueda interior delantera, se pasa rápido pero con poco subviraje; es un detalle más de este Spark que te hace sonreír...

Vista de la suspensión trasera del nuevo Chevrolet Spark, con su eje torsional y frenos de tambor. El confort de suspensión y la capacidad de bacheo del Spark son bastante buenos. Otros rivales de más renombre como el Nissan Pixo se conforman con un modesto eje rígido trasero, menos prestacional sobre el papel.

La frenada, con ABS y conductor sólo a bordo, cumple para tratarse de un coche alto y con frenos de tambor en las ruedas traseras: hay una tendencia leve a balancear y serpentear en frenadas en curva si se provoca la transferencia de pesos al eje delantero sin que actúe el ABS, efecto que también padecen coches de 4 metros con menor altura y con la misma suspensión trasera (eje torsional), incluso en mayor medida que el Spark: en caso de frenada imprevista, es de los coches en los que compensa frenar con fuerza para que actúe el ABS.

En suma, el nuevo Chevrolet Spark nos ha dejado muy buen sabor de boca, mejor aún que el 1.0 probado en la presentación de Atenas gracias a un motor más rodado: transmite la sensación de ser un coche bien armado, que se dice, y que en caso de estricta necesidad permite afrontar un viaje por carretera; eso sí, con la imprescindible opción del control de estabilidad.


Pincha aquí para ver el crash-test de Euro NCAP:

Puntuación global
Protección
adultos
Colisión frontal
Protección
infantil
Protección
peatones
Sistemas seguridad
Latigazo
cervical
81%
11,0 puntos
(max. 16)
78%
43%
43%
2,8 puntos
(max. 4)

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Datos técnicos:

Motor y transmisión
posición delantero transversal
nº cilindros 4 en línea, 16 válvulas
distribución 2 árboles de levas en culata, cadena
alimentación/ combustible inyección electrónica, gasolina 95 octanos
cilindrada 995 cm3
potencia máxima 68 CV (50 Kw) a 6.400 rpm
par máximo 93 Nm a 4.800 rpm
transmisión tracción delantera, caja de cambios manual de 5 velocidades
Bastidor
suspensión delantera McPherson/ Eje torsional
frenos delanteros/ traseros discos/ tambores
dirección cremallera, asistencia hidráulica
diámetro de giro entre bordillos/ vueltas volante 10,0 m/ 2,80 vueltas
neumáticos de serie 155/70 R14 77T
neumático repuesto/ ubicación kit de reparación provisional de pinchazos
Carrocería
Tipo berlina, 5 puertas
largo x ancho x alto (mm.) 3.640 x 1.597 x 1.522
batalla/ vía delantera-trasera (mm) 2.375 x 1.410 x 1.417
peso en vacío/ peso máximo 904 kg/ 1.355 kg
nº asientos homologadas 5
maletero de 170 a 568 litros
depósito combustible 35 litros
Datos prueba
Km. inicio 2.797
Neumáticos delante - detrás 155/70 R14 77T
Fecha matriculación 14.01.10
Medidas interiores
anchura delante 140 cm
anchura trasera 132 cm
altura asiento delantero-techo 91 - 99
altura asiento trasero-techo: plaza lateral / central 90 - 86
hueco pies: banqueta trasera-pilar central 29 cm
cota habitabilidad: pedales/ respaldo trasero 188 cm
Prestaciones, emisiones y consumos homologados
velocidad máxima 154 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 15,5 s.
Norma emisiones Euro 5
Emisiones de CO2 119 g/km
Consumo urbano 6,6 l/100 km
Consumo extraurbano 4,2 l/100 km
Consumo mixto 5,1 l/100 km
Mantenimiento
Revisiones 15.000 km/ 1 año
Cambio aceite 15.000 km/ 1 año
Cambio cadena distribución 250.000 km/ 10 años
Cambio bujías 30.000 km/ 2 años
Sustitución aceite caja de cambios 15.000 km/ 1 año, después cada 30.000 km/ 2 años
Equipamiento de serie
aire acondicionado
acceso confort/ botón de arranque no/no
airbags frontales/ laterales/ cortina sí/sí/sí
ABS/ control estabilidad sí/opción (no)
regulación banqueta delantera altura
ordenador viaje no
retrovisores eléctricos plegables no
regulación volante altura/ profundidad sí/no
faros xenón/ activos no
sensor de lluvia/ luces no/no
regulador/ limitador velocidad no/no

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