Al volante

- Ford Mondeo 2.0 TDCi 140 CV 5 puertas y Mondeo Sportbreak 2.5 turbo. El recorte, la caña y el gol.

Importante puesta al día en equipamiento y en seguridad, mantiene sus cualidades dinámicas, mejora la versatilidad del asiento trasero y a pesar de ser aún más largo y alto en la berlina sigue faltando altura en las plazas traseras. Preocupante falta de calidad en la terminación para tratarse del buque insignia de la marca aunque mejora al Focus.
Precio: Mondeo 2.0 TDCi 140 CV 5 puertas Titanium X: 29.715 euros. Mondeo Sportbreak 2.5 Titanium X: 33.500 euros (octubre 2007). Garantía: 2 años. Internet: Ford


Análisis:

Tiene una reconocida reputación por sus cualidades dinámicas y placer de conducción desde su primera generación allá por el año 1993 y nuevo Mondeo, que va por la tercera generación y comparte muchos elementos de su arquitectura central, es decir, de la plataforma, con el Ford S-MAX (elegido Coche del Año 2007 en Europa) y con el nuevo Galaxy, ahonda en estas virtudes a decir de la marca. Ha sido nominado finalista al galardón "Coche del año 2008" en Europa.

También se beneficia de una importante puesta al día en equipamientos de seguridad activa, pasiva y sistemas de todo tipo hasta el extremo de que Ford afirma que es el vehículo tecnológicamente más avanzado que haya fabricado nunca, confirmando así sus “credenciales como su buque insignia” y poniéndose al nivel de la competencia. También y como no podía ser menos, resuelve algunos de los fallos funcionales y de versatilidad del modelo anterior.

La versión Sportbreak del nuevo Ford Mondeo es mucho más funcional que la berlina de cinco puertas no sólo por disponer de más maletero sino por la ganancia de altura en las plazas traseras, que es insuficiente en la berlina.

Se ofrece en tres tipos de carrocerías, como su primo hermano el Mazda6, todas ellas con diferentes longitudes (varían 66 mm entre ellas): cuatro y cinco puertas, ambas con el mismo precio y la familiar, que cuesta 950 euros más. Hemos probado dos versiones, la de cinco puertas, que es la menos larga con 4.778 mm y la familiar, que mide 4.830 mm y es la intermedia.

El nuevo Mondeo crece respecto del modelo anterior, que ya era un modelo grande: el cinco puertas añade 47 mm de largo hasta unos muy respetables 4.778 mm, con sólo 63 mm menos que un Serie 5 de BMW pero 258 mm más que un BMW Serie 3. Es tanta la diferencia que el Mondeo se puede considerar que pertenece al segmento superior. Está en línea con el Passat de Volkswagen, que mide 4.765 mm.

También crece a lo ancho y sobre todo a lo alto, con 1.500 mm (el Passat mide 1.472 mm y 1.421 mm el Serie 3 de BMW). Crece nada menos que 71 mm, que lamentablemente no se traducen en una ganancia de altura en las plazas traseras, sino más bien al contrario: era muy justa en el Mondeo anterior en las plazas laterales para personas de talla alta y es insuficiente en el actual: con la cabeza completamente reclinada contra el reposacabezas y erguidos, en el anterior Mondeo de cuatro puertas rozamos con el imperial y en el nuevo golpeamos contra él. A cambio, en el antecesor el sol nos daba de lleno en la cabeza a través de la luneta trasera. Además la altura en la plaza central es claramente insuficiente. Magro e insatisfactorio resultado para los casi 4,80 metros de longitud del buque insignia de la marca del óvalo. Este problema desaparece lógicamente en el familiar por la forma del techo, que se prolonga recto hasta la trasera.

Para lo largo que es el nuevo Ford Mondeo, la altura en las plazas traseras laterales es muy justa, incluso un poco menor que en el anterior modelo (foto de la derecha). Sirva como ejemplo que los reposacabezas levantados rozan prácticamente con el imperial del techo. Una persona que mida más de 1,80 no podrá llevar la cabeza apoyada en el reposacabezas porque golpeará contra el techo. En la plaza central la altura es aún menor. El montante trasero tan inclinado, al estilo del Focus, dificulta algo la salida. En cambio, el hueco de acceso para los pies entre la banqueta y el montante central es excelente. En cambio, la altura al techo en las plazas traseras del nuevo Ford Mondeo Sportbreak es muy holgada, lo que le da el carácter familiar que le falta a la berlina. Al fondo se aprecia el enganche en el techo para la red divisoria tras el asiento trasero. Aunque el manual de uso dice que se puede instalar la red de separación detrás de los asientos delanteros, la unidad de pruebas carecía de los enganches correspondientes en el techo. Esta imagen corresponde al asiento trasero del anterior Ford Mondeo en la versión de cuatro plazas. Se aprecia la diferente posición del respaldo y de los reposacabezas y el marco de la puerta más recto, sin dificultar el acceso como en el nuevo Mondeo. Era más habitable en las plazas traseras el anterior Mondeo

Crece también la batalla (+96 mm en el cinco puertas) y la anchura de vías, con 67 mm más delante y 68 mm detrás, lo que contribuye a una “mejor estabilidad en recta, mayor agarre en curva y mejor control del balanceo debido a la reducción de relación entre la altura del centro de gravedad y la anchura de vías” según explica Ford en el dossier de prensa. Además se ha optimizado el diseño de la suspensión delantera y es nuevo el diseño de la suspensión trasera, con un subchasis aislado y un mejorado sistema de dirección, con un tacto algo ligero pero que informa muy bien de las reacciones del coche.

Mejora y mucho la rigidez torsional respecto del modelo anterior, con unos incrementos espectaculares según los datos que aporta Ford: +116% en el cuatro puertas, +130% en el cinco puertas y +159% en el familiar. Y por último, se ha mejorado el confort acústico, con una reducción de entre 2 y 4 dB a velocidades legales según Ford, que añade que a 160 km/h el ruido es el mismo que en el modelo anterior a 120 km/h.

Uno de los aspectos sujetos a mejora ha sido el de la seguridad pasiva, con un completo equipamiento que incluye hasta airbag de rodilla para el conductor y volante colapsable en horizontal que ha obtenido el refrendo de las pruebas de choque de EuroNCAP. Ha conseguido cinco estrellas en la protección de los ocupantes adultos en la versión 2.0 TDCI Trend 5 puertas que pesa 1.559 kg pero merece la pena analizar el resultado de la colisión frontal, la prueba más exigente: consigue 15 puntos (el BMW Serie 3 tiene 16, la máxima puntuación) frente a los 10 puntos (cuatro estrellas) que obtuvo en el 2001 el Mondeo II 1.8 LX 5 puertas con un peso de 1.375 kg y los paupérrimos 5 puntos (dos estrellas) del primer Mondeo en la versión 1.8 LX en el año 1997 con un peso de 1.200 kg.

En cuanto al equipamiento hay muchas novedades aunque no todas son de serie lógicamente y en su mayoría ya están disponibles en la competencia. Una muy destacable y poco frecuente en los fabricantes generalistas como Ford es el opcional sistema llamado “Control Interactivo de la Dinámica del Vehículo” IVDC con Control Continuo de Amortiguación CCD, siguiendo la senda marcada por Opel con el Vectra (uno de sus competidores) y su sistema IDS+, que debutó en el Astra. Sirve para mejorar el comportamiento y el confort además de asegurar distancias de frenado más cortas ajustando de forma continua la amortiguación a las condiciones de la carretera y la conducción. Ofrece tres configuraciones diferentes: confort, normal y sport. No lo incorporaba ninguna de las dos unidades de esta prueba así que no podemos manifestarnos sobre él aunque seguro que es recomendable.

Otras novedades son el regulador de velocidad con el sistema opcional Control Adaptativo de Crucero (ACC) con Alerta Frontal (FA), de aviso auditivo y visual y mitigación de colisión por frenado, faros activos, acceso y arranque sin llave, neumáticos runflat, salidas de la climatización en los montantes centrales para las plazas traseras (como en un Serie 7, por ejemplo) y sistema de monitorizado de presión de neumáticos (TPMS) entre otros.

Hay dos novedades sobre las que nos vamos a extender en profundidad. Son el sistema Easyfuel de llenado seguro sin tapa (evita equivocarse de combustible al repostar) y el HMI (Human Machine Interface, en español Interfaz Hombre-Máquina), una evolución del estrenado en el S-Max.

Vamos con el sistema HMI. Tiene dos componentes principales, una pantalla en el cuadro de instrumentos y dos conmutadores en los radios del volante. Los conmutadores sirven para cambiar los menús de la pantalla (pulsando a derecha e izquierda) y para moverse por ellos (pulsando arriba o abajo). Cada selección se confirma presionando en el centro del conmutador. Es decir, estamos hablando en realidad de cinco pulsadores en cada conmutador y de accionamiento dificultoso en el caso del pulsador interior horizontal, pues es estrecho y queda enrasado con un resalte del radio del volante.

Este es el conmutador del sistema HMI del nuevo Ford Mondeo, en concreto el situado en el radio derecho del volante. Realmente son cinco pulsadores, el central y el exterior, que se pulsa por los cuatro lados (arriba, abajo, derecha e izquierda). La forma del conmutador por el lado izquierdo, estrecho, abombado y enrasado con el radio del volante dificultan su manejo, incurriendo en un defecto común en muchas marcas que anteponen el diseño a la ergonomía. El nuevo Ford Mondeo no se libra de un mal generalizado en los cuadros de instrumentos de muchas marcas y es que el reflejo del sol dificulta mucho su lectura, especialmente en el caso de la enorme pantalla del sistema HMI, situada en el centro, entre el velocímetro (derecha)  y el cuentarrevoluciones (izquierda). Este último también queda a oscuras y no ofrece una buena lectura.

No obliga a soltar la mano del volante pero es bastante latoso de usar y queda muy alejado de la enorme simplicidad y funcionalidad de la rueda giratoria de Opel, situada en el radio izquierdo del volante, en la que basta girar la rueda en un sentido u otro para recorrer todas las opciones de la pantalla y pulsarla para seleccionar la que deseemos o cambiar el menú. Ya lo hemos dicho en otros ocasiones y volvemos a hacerlo ahora que el sistema de Opel nos parece lo mejor que hay en el mercado.

Cambiar el dato del ordenador en el cuadro de instrumentos del nuevo Ford Mondeo con el sistema HMI, por ejemplo para pasar de la autonomía (foto de la izquierda) a la velocidad media (foto de la derecha) no es nada cómodo (se explica en la secuencia de fotos situada debajo) a pesar de que Ford afirma sobre el sistema HMI lo siguiente: “La simplicidad y la lógica del sistema son un resultado directo de su diseño y la composición de su equipo de desarrollo. Por ejemplo, además de ingenieros electrónicos, y expertos en ergonomía, el equipo Ford HMI incluye diseñadores de sitios web, para asegurar que los sistemas completados ejemplifiquen la funcionalidad simple e intuitiva que los usuarios esperan en sistemas interactivos. El equipo HMI también incluye psicólogos especializados cuya tarea es asegurar que los complicados procesos y técnicas necesarias para hacer funcionar el sistema se puedan controlar a través de un funcionamiento fácil e intuitivo.” Cambiar el dato del ordenador en el cuadro de instrumentos del nuevo Ford Mondeo con el sistema HMI, por ejemplo para pasar de la autonomía (foto de la izquierda) a la velocidad media (foto de la derecha) no es nada cómodo (se explica en la secuencia de fotos situada debajo) a pesar de que Ford afirma sobre el sistema HMI lo siguiente: “La simplicidad y la lógica del sistema son un resultado directo de su diseño y la composición de su equipo de desarrollo. Por ejemplo, además de ingenieros electrónicos, y expertos en ergonomía, el equipo Ford HMI incluye diseñadores de sitios web, para asegurar que los sistemas completados ejemplifiquen la funcionalidad simple e intuitiva que los usuarios esperan en sistemas interactivos. El equipo HMI también incluye psicólogos especializados cuya tarea es asegurar que los complicados procesos y técnicas necesarias para hacer funcionar el sistema se puedan controlar a través de un funcionamiento fácil e intuitivo.”

Pues bien, sirva como ejemplo de lo latoso del funcionamiento de sistema HMI que con la radio encendida, si queremos cambiar el dato del ordenador de a bordo visible en la pantalla, concretamente de la autonomía (foto superior izquierda) a la velocidad media (foto superior derecha) hay que pulsar el conmutador derecho seis veces, cuatro hacia los lados y dos veces el botón central. Y si lo queremos poner a cero, una pulsación más y van siete.

Foto 1: con la radio encendida, la pantalla muestra esta imagen y más abajo, la emisora seleccionada Foto 2: pulsando el conmutador hacia la izquierda, aparece el menú general de la radio, con las opciones de FM., AM...
Foto 3: pulsando de nuevo el conmutador hacia la izquierda aparece el menú general (cargadior de cd's, radio, teléfono, ordenador, configuraciones y entrada auxiliar Foto 4: Pulsamos el conmutador por abajo hasta deplazarnos a la posición de "ordenador de a bordo" y pulsamos ok
Foto 5: Aparece el menú del ordenador de a bordo, en la posición que tenemos elegida actualmene en la pantalla del cuadro de instrumentos (autonomía). Foto 6: Pulsamos el conmutador por abajo hasta deplazarnos a la posición de "velocidad media".
Foto 7: Pulsamos ok para elegir "velocidad media". Foto 8: Y una vez seleccionada la velocidad media, se mantiene pulsado el botón ok hasta que se pone a cero.

Hay una alternativa, que es apagar la radio momentáneamente para que el HMI muestre directamente el menú del ordenador de a bordo y entonces basta con desplazarse en vertical por la pantalla, seleccionar el valor deseado pulsando el botón central y volver a pulsarlo para ponerlo a cero. En total, cuatro movimientos y dejar al auditorio sin audición. Mejor no imaginarse que justo en ese momento nuestro equipo favorito mete un gol…

El sistema Easyfuel de llenado seguro sin tapa del combustible también se merece un par de reflexiones, una muy buena y otra no tanto. Primero la muy buena: protege contra llenados erróneos tanto de gasolina como de gasóleo (también lo tiene el nuevo BMW Serie 1). Estos errores son mucho más frecuentes de lo que uno pueda imaginarse y son una fuente de costosas averías. Así que matrícula de honor para Ford.

Esta es la boca de carga del nuevo Ford Mondeo, con el sistema Easyfuel sin tapa que protege contra llenados erróneos tanto de gasolina como diesel. La boca de carga tiene forma de embudo y al fondo se aprecia el flap o trampilla que oficia de tapón y que según Ford “ofrece el mismo sellado que un tapón correctamente cerrado en sistemas de llenado convencionales”. En la imagen se aprecia que ya hay suciedad adherida en las zonas pintadas y por lo tanto, no es aventurado decir que también se depositará en el tubo de llenado y acabará entrando al depósito.

Y ahora la reflexión menos buena: la ausencia de tapón, que Ford justifica diciendo que “la falta de un tapón convencional que debe quitarse antes de llenar el depósito significa que los conductores deberán tocar menos cosas, reduciendo la probabilidad de que los dedos huelan a combustible”. Y de que se manchen o que nos cause lesiones en la piel, añadimos nosotros.

Loable propósito para el que Ford ha elegido una discutible solución, con un flap o trampilla en el interior de la boca de llenado que nos plantea la duda de si no será una fuente de entrada de suciedad en el depósito y más teniendo en cuenta que la compuerta de chapa de la aleta no tiene un cierre hermético, pues carece de junta de goma que sí llevan otros coches como los Opel, por ejemplo, además del tapón del combustible.

Con el uso, el tiempo y una caña si es preciso, seguro que acabará depositándose polvo, arenilla, restos vegetales o incluso algún insecto en el tubo de llenado (que tiene forma ligeramente cónica, a modo de embudo) y al meter la pistola para repostar y abrir el flap, todo lo que haya ahí depositado caerá al interior del depósito. Incluso en un día de lluvia (como el de la foto, hecha en verano), habrá que tener un cuidado extremo para evitar que entre agua. Y tiene otro inconveniente más y es que si por la razón que sea se daña la compuerta de chapa de la aleta habrá que ir “cagando leches” (con perdón) al chapista. Incluso cabe la posibilidad de que el ajuste del flap deje de ser hermético con el tiempo si se deposita suciedad sobre las superficies y juntas que hacen el cierre. Cosas más difíciles ocurren todos los días. Es un sistema mal concebido que debe ser reformado. Con mejor criterio, BMW ha mantenido el tapón del depósito.

El nuevo Ford Mondeo ha resuelto algunos problemas funcionales y de versatilidad que tenía el modelo anterior, como por ejemplo el plegado del asiento trasero en el cinco puertas. Antes se plegaba la banqueta entera y al abatir los respaldos por secciones 60/40 había que desmontar los reposacabezas. Ahora se abaten tanto la banqueta como los respaldos por secciones 60/40, con lo que mejora la modularidad y sin necesidad de desmontar los reposacabezas.

No queda un piso de carga plano en contra de la afirmación de Ford en el dossier de prensa de que “al plegar la segunda fila de asientos hacia delante para ampliar el área de carga en los modelos familiar y cinco puertas, se forma un área plana sin escalones que dificulten la carga y distribución del equipaje.” Lo del escalón es cierto respecto de la unión asiento/piso pero no respecto de la unión piso/umbral de carga, que en el familiar pensamos que está especialmente mal resuelto, pues la tapa textil del piso queda algo más elevada, haciendo una especie de loma, lo que dificultará mucho deslizar objetos pesados hacia el interior. Ambos disponen de red divisoria, imprescindible en carrocerías de este tipo por cuestiones de seguridad.

Importante mejora en la versatilidad del asiento trasero del nuevo Ford Mondeo. Ahora se puede abatir tanto el respaldo como la banqueta por secciones 60/40 sin necesidad de desmontar los reposacabezas y queda un piso de carga casi plano. Además puede llevar red divisoria. La tapa del piso del maletero del Ford Mondeo Sportbreak queda un poco más elevada que el umbral de la boca de carga, formando una pequeña rampa que dificultará cargar objetos pesados y deslizarlos y más aún teniendo en cuanta que el material de la tapa es textil. La altura del maletero hasta la cortina es de 46 cm frente a los 43 del 5 puertas y el umbral de carga está a 62 cm de altura, frente a 70 del 5 puertas.

También se ha resuelto el problema del seguro de la marcha atrás, antes inexistente. Ahora lleva un pestillo en la propia palanca del que hay que tirar hacia arriba. Son cajas de cambios diferentes las de ambas mecánicas, de tacto muy suave la de gasolina. No comparten timonería, con la marcha atrás en diferente posición. En el diesel en paralelo a 1ª y en el gasolina en paralelo a 6ª.

Detalle del puesto de conducción del nuevo Ford Mondeo. Falta espacio para las rodillas por culpa de la columna de la dirección mal diseñada. La forma de la consola central del nuevo Ford Mondeo afecta al manejo de la palanca del cambio, que en 1ª queda vertical y en 2ª muy inclinada hacia atrás. Ha primado el diseño sobre la ergonomía. La sujeción de la consola sobre el túnel central es tan endeble que da miedo presionarla por si nos quedamos con ella en la mano.

Resuelve parcialmente el problema del reposapiés, antes estrecho y corto aunque sigue sin ser óptimo. También se ha eliminado el botón en el salpicadero para poner el ordenador de a bordo a cero, que obligaba a soltar la mano del volante. Ha desaparecido por fortuna el molesto satélite de la radio en la columna de la dirección, contra el que tropezaba la rodilla del conductor. Pero la columna de la dirección sigue estando mal diseñada, con la palanca de reglaje del volante situada en la cara delantera, robando espacio para las rodillas.

En la zona del pedalier del nuevo Ford Mondeo hay apreciables fallos de terminación, con una moqueta que se queda corta y deja a la vista el material insonorizante de la tabica de separación del vano motor. También se ve el material insonorizante a través de la carcasa de la columna de la dirección, en la zona de la palanca de reglaje del volante. Palanca que está muy mal situada, robando mucho espacio para las rodillas del conductor. Incomodísima la posición de los mandos de los elevalunas y retrovisores exteriores en la puerta del conductor del nuevo Ford Mondeo, justo delante del asidero en el reposabrazos. El ahorro de costes ha llevado a Ford a suprimir en el nuevo Mondeo el amortiguador del capó del motor. Ahora hay que levantarlo a mano. No parece una política acertada para el buque insignia de la marca con sus 4,80 metros de largo.

Y a cambio surgen problemas nuevos, como la desaparición de los amortiguadores para levantar el capó del motor, ahora hay que hacerlo a pulso. Es el famoso ahorro de costes que no parece que se haya aplicado con buen criterio en el Mondeo tratándose del buque insignia de la marca. Tampoco tiene un botón para activar el cierre centralizado, hay que hacerlo presionando los seguros de las puertas.

El ahorro de costes nos mete de lleno en los acabados, que son bastante buenos y en la terminación, con detalles que podríamos calificar de “indignos” y que recuerdan al Focus. Tiene buenos materiales como el excelente plástico acolchado del salpicadero y de la consola central. El imperial del techo ha mejorado muchísimo respecto del Mondeo II aunque podía estar mejor rematado, pues queda un poco descolgado.

Pero hay contrastes llamativos, como el plástico acolchado en las contrapuertas delanteras y rígido en las traseras y la tapa de la guantera, de plástico rígido y poco consistente, que ofrece un excesivo contraste visual con el excelente del salpicadero. Tampoco es ejemplar la sujeción de las contrapuertas, especialmente de las traseras, sueltas por arriba ni la de la consola sobre el túnel, hasta el extremo de que hablar de “sujeción” parece un eufemismo, ni en el Sportbreak el remate del imperial del techo con el portón trasero.

La vista de la zona de los pies del asiento del acompañante del nuevo Ford Mondeo debiera hacer recapacitar a Ford sobre sus procesos de calidad. El plástico que recubre el lateral del túnel central está mal cortado por arriba y deja a la vista piezas metálicas. A la moqueta le pasa lo mismo, dejando ver el material insonorizante. Además, los bajos del salpicadero están descolgados y sueltos. Pobre imagen para tratarse del buque insignia de la marca. El ajuste del imperial del techo del Ford Mondeo Sportbreak con la junta de goma del portón trasero también deja mucho que desear. Está suelto.

Observar las zonas bajas, las menos visibles, no levanta la moral precisamente. La zona de los pies del lado del acompañante produce una pésima impresión: el plástico que recubre el túnel central se queda pequeño y deja a la vista piezas de la climatización; el guarnecido inferior del salpicadero está descolgado y suelto por un lado y la moqueta también se queda pequeña y no llega para tapar el material insonorizante, también visible en el pedalier. Parecen remates hechos con retales, con recortes, y lo que es peor, en ambas unidades por igual.

Seguro que hay sistemas más presentables (aunque sean más caros) para sujetar la alfombrilla del piso del conductor del nuevo Ford Mondeo. Mazda (que pertenece a Ford) usa el mismo sistema pero Volvo (que también pertenece a Ford), no. En el maletero también nos encontramos detalles de la mala terminación del nuevo Ford Mondeo, como por ejemplo la tapa del piso, que no cubre por completo el hueco situado bajo ella. De serie ofrece el kit de reparación de pinchazos, desaconsejable por seguridad. En opción dispone de rueda de galleta y de medida normal para las llantas de 16 pulgadas. En el caso del pack deportivo, con llantas de 17 pulgadas, como la de repuesto es de diferente medida se considera a efectos legales como una rueda de emergencia y tiene limitada la velocidad máxima a 80 km/h.

Bajar o subir las ventanillas de las puertas delanteras tampoco satisface nada, con una apreciable y audible vibración en los reposabrazos del cinco puertas. Lo mismo podemos decir del enganche de la alfombrilla del conductor, con un feo corte en la moqueta que deja a la vista el material insonorizante. Y de la tapa del piso del maletero en el cinco puertas, que también se les ha quedado pequeña y deja a la vista el hueco de la rueda de repuesto. Rueda que es opcional pues de serie lleva el desaconsejable kit de reparación de pinchazos.

Si el primer Mondeo se hizo famoso entre otras cosas porque sus paragolpes traseros se rajaban, el de la 3ª generación puede repetir laureles por el faldón trasero. Es tan endeble, al igual que los tirantes que lo sujetan, que apostamos doble contra sencillo a que en carretera acabará flaneando por la fuerza de la corriente aerodinámica. Basta hacer una ligera presión para que se hunda.

Por último, citaremos la endeblez del faldón del paragolpes trasero, sujeto con dos tirantes en los extremos que plantean la duda de si aguantarán los embates del tiempo, de los golpes de aparcamiento y de la fuerza del viento en marcha; o sea, que lo más probable es que en carretera acaben flaneando. En fin, que la lista de aspectos a mejorar es larga y extensa y frente a la competencia (un Vectra por ejemplo) se queda bastante descolgado.

Pincha aquí para ver el crash-test de Euro NCAP:

Choque frontal y lateral
5 estrellas5 estrellas5 estrellas5 estrellas5 estrellas
Protección peatones
2 estrellas2 estrellas 2 estrellas2 estrellas
Protección niños
4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas

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Prueba dinámica:

A pesar de que gran parte de su arquitectura básica la comparte con el Ford S-Max y el Galaxy, la conducción y el comportamiento del nuevo Mondeo se han puesto a punto exclusivamente para estar acordes con su centro de gravedad más bajo y sus proporciones de peso. Esta frase, extraída del dossier de prensa del nuevo Mondeo, es muy reveladora y confirma algo que mantenemos en esta web contra viento y marea y es que un SUV o monovolumen pierde cualidades dinámicas frente a una berlina.

Esta frase del dossier de presa tiene ligazón con otra sobre el S-Max, también de Ford, que afirma que es “una mezcla única de coche de conducción deportiva y vehículo polivalente que tiene capacidad para llevar ocasionalmente a siete personas”.

No tienen desperdicio ambas frases, que se pueden resumir en esta: si el S-Max tiene una conducción deportiva, el Mondeo aún más. Dicho de otra forma, es metafísicamente imposible que un monovolumen o SUV y una berlina con la misma plataforma tengan el mismo comportamiento, sea o no deportivo. Esto es aplicable hasta a la serie X de BMW (X3 y X5). Son las leyes de la Física, inexorables.

Ya que estamos con las leyes físicas, no nos resistimos a citar a la revista quincenal francesa l’auto-journal (aunque podríamos citar a medios españoles) que en el nº 731 de 16 de agosto de 2007 y con motivo de la prueba comparativa del Peugeot 4007 2.2 HDI (primo hermano del Citroën C-Crosser) con el Toyota RAV4, Mitsubishi Outlander, Nissan X-Trail, Hyundai Santa Fe y Land Rover Freelander 2 sitúan en primera posición al RAV4 por comportamiento y le dedican un enorme titular afirmando que se parece al de una berlina (“le comportement du RAV4 l’apparente à celui d’une berline”). ¿Será porque la unidad que aparece fotografiada no lleva la rueda de repuesto colgada del portón trasero? Hablando en serio, es una afirmación obscena que atenta contra la Física, el sentido común y la decencia profesional, que es lo más grave del asunto.

Las unidades probadas disponían del pack Sport para los modelos Trend y Titanium con suspensión rebajada, asientos parcialmente en piel y una serie de ruedas de 17 ó 18 pulgadas con neumáticos de 235 según mercado y serie. En el 2.0 TDCi de cinco puertas es un pack no sólo prescindible sino incluso contraproducente, pues la suspensión se hace bastante incómoda en mal firme y ni por potencia ni por tamaño es un coche para ir de carreras. En el 2.5 tiene más justificación pero seguro que el sistema CCD de control de la amortiguación es más efectivo. A cambio aporta un aplomo de marcha excelente, sin inclinar apenas en apoyos y completamente insensible al viento de costado incluso en alta.

El comportamiento es muy noble y seguro en ambos, con un moderado carácter subvirador en apoyos bruscos en retención, con una trasera que ayuda lo justo pero sin deslizar. Tienen un ESP muy activo, igual que el del Mondeo anterior, que les controla muy bien en curvas en tracción aunque les deja un poco frenados. Es de esos coches que ayudan a mejorar la autoestima de un conductor, haciendo fácil y segura la conducción. En cualquier caso y siendo destacable el comportamiento, no nos parece que haya una mejora claramente apreciable respecto del anterior modelo lo que supone en el fondo que ya no destaque frente a la competencia. Desde luego queda por debajo del BMW Serie 3, que es la pura expresión del equilibrio dinámico.

Ambos han frenado bien en curva, aunque el aplomo es mejorable pues se mueven algo de delante y en las frenadas suaves tienden a guiñar un poco, provocando la preventiva intervención del ESP pero sin desestabilizarse. Nos ha gustado mucho la transmisión, con una motricidad excelente en aceleraciones a fondo en marchas cortas (sin las exageradas pérdidas de tracción que experimentamos en el S-Max 2.0 TDCi). La dirección es bastante ligera (quizá demasiado) pero transmite bien las reacciones del coche.

El motor 2.0 TDCI la verdad es que pasa algo desapercibido, que es quizá el mejor cumplido que se le puede hacer. Tiene un sonido bastante uniforme no exento de un suave retumbe entre las 1.300 y 1.700 rpm con carga y no destaca especialmente por tener unos buenos bajos. Admite llevarlo alto de vueltas sin que penalice acústicamente. Le sobra, eso sí, la vibración al arrancarlo y apagarlo, operación que se hace con un botón pero que no es completamente automática: hay que mantenerlo pulsado hasta que se pone en marcha.

El 2.5 turbo gasolina de 5 cilindros es de Volvo así que hay poco que añadir a su finura, sedosidad y refinamiento, mucho más cercano a un seis cilindros en línea o en V que a un cuatro cilindros en línea. Bueno, sí, que le sienta como anillo al dedo al Mondeo Sportbreak, que por su lado aporta la habitabilidad trasera que no tiene la berlina y ofrece un conjunto más funcional y tremendamente atractivo sin que el sobreprecio respecto del motor diesel sea desmotivador El motor tiene una zona de uso amplísima, desde el mismo ralentí hasta 6.500 rpm, con una sonoridad casi silenciada y unas prestaciones de primer orden. Tiene tan buenos bajos que supera la prueba de salida cuesta arriba en 2ª sin dar gas y en llano o ligera cuesta abajo permite salir en 3ª.

Esa mayor finura de funcionamiento deja apreciar por contraste algo de ruido de rodadura, más que en el 2.0 TDCi y en cualquier caso, mucho menos que en un Volkswagen y que en el anterior Mondeo, al menos comparado con un cuatro puertas 2.0 TDCi del año 2002 con 150.000 km en el que hemos tenido ocasión de viajar al tiempo que hacíamos las pruebas del nuevo Mondeo. Estaba equipado con la opción de llantas de 17 pulgadas y neumáticos 205/50 R17. Su dueño no ha terminado aún de arrepentirse de esa opción cada vez que toca reponer neumáticos por su elevado precio. No conviene olvidar este tipo de detalles a la hora de comprar un coche.

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En resumidas cuentas:

Lo mejor: sistema Easyfuel de llenado seguro del depósito de combustible, comportamiento y aplomo de marcha, anchura plazas traseras, versatilidad asiento trasero mejorada, transmisión, motor 2.5T, equipamiento seguridad pasiva.
Lo peor: terminación, flap de la boca de carga de combustible, suspensión sport incómoda, altura plazas traseras muy justa en el cinco puertas, longitud exagerada, respuesta motor en baja 2.0 TDCi, manejo sistema HMI

Apartados Nota Siglas motor 2.0 TDCi del nuevo Ford Mondeo 5 puertas
Ford Mondeo 2.0 TDCi 5p
Apartados Nota
Estabilidad 8,5 Confort 6,5
Motor 8,0 Acabado 6,5
Frenos 7,5 Consumo 8,5
Cambio 8,0 Prestaciones 7,5
 

Nuestra nota media: 7,5

 


Apartados Nota Siglas del motor 2.5 turbo de cinco cilindros del nuevo ford Mondeo Sportbreak
Ford Mondeo Sportbreak 2.5T
Apartados Nota
Estabilidad 8,5 Confort 7,0
Motor 9,0 Acabado 6,5
Frenos 7,5 Consumo 8,0
Cambio 8,5 Prestaciones 9,0
 

Nuestra nota media: 8,0

 

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Datos técnicos:

Motor y transmisión
posición delantero transversal
nº cilindros TDCI: 4 en línea, 4 válvulas por cilindro
2.5T: 5 en línea, 4 válvulas por cilindro
distribución TDCI: 2 árboles de levas en cabeza, movidos por correa y cadena.
2.5T: 2 árboles de levas en culata, movidos por correa dentada
alimentación/ combustible TDCI: inyección directa, conducto común, inyección múltiple, inyectores piezoeléctricos, turbo geometría variable, EGR, gasóleo
2.5T: inyección electrónica, turbo KKK, intercambiador, gasolina sin plomo 95/98 octanos
cilindrada TDCI: 1.997 cm3
2.5T: 2.521 cm3
potencia máxima TDCI: 140 CV (103 Kw) a 4.000 rpm
2.5T: 220 CV (162 Kw) a 5.000 rpm
par máximo TDCI: 320 Nm de 1.750 a 2.240 rpm (340 Nm con overboost)
2.5T: 320 Nm de 1.500 a 4.800 rpm
consumo máximo de aceite n/d
relación de compresión TDCI: 17,9 a 1
2.5T: 9,0 a 1
régimen de ralentí en caliente n/d
transmisión tracción delantera
embrague monodisco en seco
caja de cambios manual de 6 velocidades
desarrollo (km/h a 1.000 rpm)
con neumáticos de serie TDCI - 2.5T
1ª: 8,63 - 8,68
2ª: 15,84 - 15,40
3ª: 24,90 - 23,16
4ª: 35,49 - 30,96
5ª: 45,18 - 37,71
6ª: 53,76 - 45,25
Bastidor
suspensión delantera McPherson, muelle helicoidal
suspensión trasera Multibrazo, muelle helicoidal
frenos delanteros discos ventilados 300x28 mm
frenos traseros dicos macizos 302x11 mm
dirección cremallera, asistida
diámetro de giro/ vueltas volante 11,45 m/ 2,80 vueltas
neumáticos de serie TDCI: 215/55 R16 90V
2.5T: 215/55 R16 93W
neumático repuesto/ ubicación kit de reparación. En opción rueda de galleta o rueda de 16 pulgadas con velocidad limitada a 80 km/h por ser de diferente medida.
Carrocería
Tipo berlina, 5 puertas y familiar
largo x ancho x alto (mm.) TDCI: 4.778 x 1.886 x 1.500
2.5T:4.830 x 1.886 x 1.512
batalla/ vía delantera-trasera (mm) TDCI - 2.5T: 2.850 x 1.589 x 1.605
peso en vacío/ peso máximo (kg) TDCI: 1.482 / 2.170
2.5T: 1.511 / 2.295
nº plazas homologadas 5
maletero (litros) TDCI: de 486 a 1.390 con rueda de repuesto de tamaño normal opcional
2.5T: de 494 a 1.685
depósito combustible 70 litros
Datos prueba
Km. inicio TDCI: 5.385 km
2.5T: 4.060 km
Neumáticos delante - detrás TDCI y 2.5T: 235/40 ZR18 95Y Continental Sport Contact 2
Variación desarrollo +0,36%
Medidas interiores
anchura delante 143 cm
anchura trasera 140 cm
altura asiento delantero-techo 96 - 102 cm
altura asiento trasero-techo: plaza lateral / central (cm) 5 puertas: 89/ 87
Familiar: 98/96
hueco pies: banqueta trasera-pilar central 31 cm
cota habitabilidad: pedales/ respaldo trasero 190 cm
Prestaciones, emisiones y consumos homologados
velocidad máxima TDCI - 2.5T 210 - 240 km/h
Aceleración 0-100 Km/h TDCI - 2.5T 9,5 - 7,7 s.
Norma emisiones Euro 4
Emisiones de CO2 TDCI - 2.5T 156 - 222 g/km
Consumo urbano TDCI - 2.5T 7,6 - 13,6 l/100 km
Consumo extraurbano TDCI - 2.5T 4,9 - 6,8 l/100 km
Consumo mixto TDCI - 2.5T 5,9 - 9,3 l/100 km
Mantenimiento
Revisiones TDCI - 2.5T 20.000 km/ 1 año
Cambio aceite TDCI - 2.5T 20.000 km/ 1 año
Cambio correa distribución TDCI - 2.5T no disponible
Cambio líquido frenos no disponible
Cambio bujías 2.5T no disponible
intercambio neumáticos (km) de 5.000 a 10.000
Equipamiento de serie
climatizador dual
cierre centralizado/ mando distancia sí/sí
airbags frontales/ laterales/ cortina/rodillas conductor sí/sí/sí/sí
cinturones delanteros pretensor/ limitador sí/sí
ABS/ control tracción/ control estabilidad sí/sí/sí
regulación banqueta delantera altura/ inclinación sí/no
ordenador viaje
retrovisores eléctricos
regulación volante altura/ profundidad sí/sí
faros activos
regulador de velocidad
filtro de partículas DPF sin mantenimiento
control adaptativo de crucero opción (no)
arranque sin llave si
amortiguación con control electrónico opción (no)
neumáticos runflat opción (no)
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