Al volante

- Ford S-Max 2.0 TDCi. ¡Menudo lío!

Monovolumen con un diseño deportivo y más bajo de lo habitual, ofrece un interior con siete asientos en tres filas, mucha anchura, tres plazas excelentes en la segunda fila, confort de marcha y buenos acabados. Notables pérdidas de motricidad, un carácter bastante subvirador y un motor algo brusco restan placer de conducción.
Precio: de 28.610 a 29.780 euros (septiembre 2006). Garantía: 2 años sin límite de km. Internet: Ford


Análisis:

Hay que ver el enorme esfuerzo que dedica Ford a explicar qué es el S-Max: que si está entre el Mondeo familiar y el nuevo monovolumen Galaxy, que si sus siete plazas son realmente 5+2 a diferencia de las siete-siete del Galaxy (o sea, siete plazas para siete adultos) de aquel; que si el enfoque es más deportivo por línea, comportamiento y motores que el Galaxy; que sí...

Vista 3/4 delantera del Ford S-Max. La unidad de pruebas calzaba unos neumáticos 235/45 R18

Menudo lío y más cuando descubres que tanto esfuerzo de marketing no ha contemplado hacer un manual de uso diferente para ambos modelos. Sin comentarios. Puede que esto se deba a que como afirma Ford, el S-Max comparte "gran parte de la nueva tecnología y arquitectura del nuevo Galaxy pero con una identidad única, un apellido propio y su objetivo sería un cliente completamente distinto".

Y todo porque por tamaño apenas hay diferencias entre ambos: el S-Max es sólo 50 mm más corto, una nimiedad para sus 4.768 mm de largo y eso sí, 69 mm más bajo, con 1.607 mm contra 1.676 del nuevo Galaxy, que por si acaso recordamos que se trata de un desarrollo nuevo de Ford, a diferencia del anterior, compartido con el Seat Alhambra y el Volkswagen Sharan.

Para nosotros, el S-Max es como el Mitsubishi Grandis: un monovolumen con menos altura de la habitual y cierto aire deportivo por la curvatura del techo, curvatura que también tienen otros modelos como el Mazda5 o del Audi Q7, por ejemplo.

El hueco para acceder a la 3ª fila de asientos del Ford S-Max es muy pequeño. El sistema para deslizar el asiento lateral de la 2ª fila no es cómodo de usar, pues hay que accionar la palanca situado en el lateral exterior y empujar el asiento hacia delante con fuerza y decisión. La banqueta de la 3ª fila está situada muy baja para ganar espacio al techo y las ventanillas son fijas y quedan muy adelantas respecto de la posición de los ocupantes.

La menor altura del S-Max afecta a la habitabilidad de las dos plazas escamoteables de la 3ª fila pues no hay más remedio que recurrir a un asiento situado muy bajo si queremos espacio al techo. Y eso se paga en confort, pues se va sentado muy bajo y con las rodillas en alto, casi en cuclillas. Son plazas pensadas según Ford para un "uso ocasional y para acomodar pasajeros de una altura de hasta 1,80 metros".

Y hasta aquí las diferencias entre uno y otro, las que se derivan de la forma de la carrocería y más concretamente de la altura, porque las que afectan al equipamiento, motorizaciones y acabados son tan temporales como decida la marca, y a día de hoy ha decidido darle un barniz de coche más convencional y confortable al Galaxy. Y sobre el pretendido carácter deportivo que según Ford atesora el S-Max (S de Sport, según Ford) hablaremos más adelante, aunque podemos anticipar que se refiere más al diseño que al comportamiento.

El Ford S-MAX se puede pedir con dos o con tres filas de asientos con el nuevo sistema de Ford Fold Flat System FFS (Plegado Plano) que también comparte con el Galaxy y que ofrece configuraciones de 5 asientos o 5+2. Un mundo, a mejor, entre este sistema y el del Focus C-Max: permite abatir los cinco traseros sin riesgos físicos, con relativa facilidad y sin necesidad de desmontarlos, como es ya norma en este tipo de vehículos. Y queda un piso de carga plano y continuo.

Este es el sofisticado mando" del HMI en el volante, en concreto el situado en el radio derecho. Tampoco es un prodigio de ergonomía, sobre todo para accionar la flecha superior, queda lejos del dedo pongamos la mano donde la pongamos. Nos gusta mucho más la rueda giratoria de Opel.

En lugar de la tercera fila de asientos se puede optar por una plataforma de carga deslizante opcional, que facilita la carga del maletero pues la plataforma puede extraerse 48 cm. Una vez se ha terminado de cargar, vuelve a deslizarse hacia el interior del vehículo con un sistema de movimiento tipo cajón.

El primer inconveniente del sistema FFS afecta a la seguridad, pues el S-Max no dispone de rueda de repuesto, sustituida por el desaconsejable kit de reparación provisional de pinchazos. Una alternativa es recurrir a los opcionales y recomendables neumáticos runflat.

Si se usan los dos asientos de la 3ª fila del Ford S-Max no hay sitio para guardar la cortina enrollable, que es muy larga y bastante engorrosa de colocar en su alojamiento. El umbral de la boca de carga queda a una altura muy razonable, pero no queda enrasado con el piso de carga con los asientos de la 3ª fila desplegados. Hay que evitar mancharse con el paragolpes al cargar el maletero. La red de separación no es de serie.

El segundo inconveniente es que con los asientos de la 3ª fila desplegados no hay sitio para guardar la cortina enrollable, a diferencia de lo que ocurre en el nuevo Opel Zafira o el Toyota Corolla Verso Además es muy larga y engorrosa de colocar en su soporte tras los asientos de la 2ª fila.

Hay un tercer inconveniente, aunque no es inherente al sistema FFS sino a los responsables de la marca y es que la red divisoria, imprescindible por cuestiones de seguridad pasiva en un vehículo de este tipo, no es de serie pero como se trata de un accesorio, pues ya se sabe: regalito del concesionario. O sea, nadie debe llevarse su S-Max nuevecito del concesionario sin su red y sin sobrecoste.

Y un cuarto inconveniente, tampoco inherente al sistema FFS, es que el S-Max, como la mayoría de los monovolumenes, carece de pasillo central al menos entre los asientos delanteros. Y no es ninguna tontería tener pasillo central en estas carrocerías, al estilo del Chrysler Voyager, por ejemplo.

Para desplegar los asientos de la 3ª fila del Ford S-Max hay que empezar por situarse detrás: lo primero, es voltear hacia atrás la tapa con moqueta que sirve para cubrir los asientos y hacer continuo el piso del maletero (en la imagen está volteada la tapa del asiento derecho). Después, sujetar con unos botones giratorios (foto de la derecha) las tapas cuadradas situadas en el borde exterior. Después, tirar hacia atrás del asidero que se aprecia en la tapa para levantar el respaldo. Después, voltear la banqueta, casi imprescindible hacerlo desde la puerta trasera. Para escamotearlos.....

Distintivo del sistema FFS es que con los cinco asientos traseros abatidos queda un piso de carga plano y continuo gracias a un curioso sistema con unas tapas abatibles situadas en los respaldos de la 3ª fila que además sirven para proteger los asientos pero que son algo latosas de mover y sobre todo de fijar cuando desplegamos los asientos de la 3ª fila, con unos tetones que no son nada fáciles de encajar.

Para escamotear los asientos de la 3ª fila del Ford S-Max lo primero que hay que hacer es darle la vuelta a la banqueta (el cojín gira sobre su eje transversal), preferiblemente desde la puerta trasera. Después, irse al maletero para tirar del lazo rojo y abatir el respaldo. Después, soltar los botones giratorios y voltear la tapa. En la imagen se aprecia lo que ocurre cuando los botones giratorios para sujetar las tapas pequeñas ni hacen su función: que quedan colgando. También se aprecia en la imagen que con los asientos de la 3ª fila desplegados, el piso de carga no queda enrasado con el umbral.

La operación para desplegar los asientos de la 3ª fila es algo engorrosa precisamente por la presencia de las tapas: primero hay que voltearlas hacia atrás; después levantar el respaldo metiendo la mano en una empuñadora y por último darle la vuelta a la banqueta. Esto se puede hacer desde el maletero aunque no es cómodo y lo más probable es que nos manchemos la ropa al apoyarnos contra el paragolpes. Y escamotearlos no se puede hacer desde la puerta trasera pues para abatir el respaldo hay que tirar de un lazo situado detrás del respaldo y abajo.

Tampoco abatir los asientos de la segunda fila está exento de dificultades: hay que usar ambas manos en algunas operaciones y requiere de cierta fuerza para deslizarlos y enclavar el respaldo en posición horizontal. En cualquier caso, es un sistema razonable comparado con el del Focus C-Max.

Los tres asientos de la 2ª fila del Ford S-Max son muy cómodos, son iguales, no hay casi túnel central,  tienen reglaje longitudinal (bastante duro) y de inclinación del respaldo. Se puede abatir completamente el respaldo al tiempo que desciende algo la banqueta. La operación no es demasiado cómoda, pues requiere accionar hasta tres veces una palanca para abatirlo y usar ambas manos. El hueco de acceso es muy amplio pero es mejorable que la ventanilla de la puerta no descienda completamente.

El acceso en general está muy bien resuelto, con los umbrales de las puertas y del maletero bastante bajos, especialmente este último, a sólo 59 cm. La altura interior es notable en las dos primeras filas y la segunda fila tiene tres asientos individuales y del mismo tamaño, deslizantes y con respaldos reclinables. Si añadimos que apenas hay túnel central y que la anchura es notable, tenemos tres plazas en esa fila de lo más confortables.

El pedalier del Ford S-Max no está bien resuelto. Mal el reposapiés, estrecho por arriba, y mejorable el pedal del embrague, pues el eje se clava en la puntera del zapato al pisarlo. Además, el embrague tenía un tacto algo pastoso, agarrotado, característico de embragues "sobados". Tampoco está bien colocada la palanca de reglaje del volante, en la cara delantera de la columna de la dirección, robando un espacio que siempre viene bien para mover las piernas. Hay airbag para las rodillas del conductor. En cambio, es de aplaudir que el túnel lleve un burlete de plástico acolchado para que la pierna derecha del conductor golpee en blando si se anima en zona de curvas.


Vamos con el puesto de conducción, con un asiento cómodo pero situado muy alto y una posición al volante poco deportiva. La sensación de amplitud es enorme pero hay puntos a mejorar: la visibilidad a izquierdas es mala por el tamaño e inclinación del montante del parabrisas, el reposapiés es estrecho por arriba, el pedal del embrague está mal diseñado y el manejo de la palanca del cambio es bastante deficiente, además de quedar algo alejada del volante.

La forma curvada de la consola central, al estilo del Alfa 159 condiciona tanto el movimiento de la palanca del cambio que Ford ha tenido que recurrir a darle un movimiento inclinado en vez de horizontal: en 3ª, la palanca queda vertical (en la imagen), mientras que en 4ª la palanca se inclina hacia atrás unos 45º. Este movimiento en un plano inclinado dificulta el manejo, sobre todo en los movimientos hacia delante. Otro efecto perverso de esta consola tan mal diseñada es que dificulta mucho cambiarse de lado e incluso pasar a los asientos de atrás, movimientos que son intrínsecos a un monovolumen.

Tiene mucho mérito lo mal que ha resuelto Ford la posición de la palanca del cambio y la culpa es de la consola central, que hace una curva desde el salpicadero hasta el túnel, al estilo del Alfa 159 pero peor: encajona la pierna derecha del conductor, dificulta mucho cambiarse de lado y afecta al manejo de la palanca del cambio, pues para evitar que tropiece con la consola los recorridos son en un plano bastante inclinado (como el C-MAX) en vez de horizontal y la verdad es que se maneja mal.

También están muy mal colocados los mandos de los elevalunas en el reposabrazos de la puerta del conductor, medio tapados por el agarrador de la puerta, que dificulta mucho su accionamiento, sobre todo los traseros.

Vista del salpicadero del Ford S-Max. Los acabados son notables, así como la amplitud. El tamaño y forma del montante delantero izquierdo limita mucho la visibilidad en curvas a izquierdas. Se aprecia la inexistencia de pasillo central, a pesar de no existir palanca del freno de mano, y la mala posición de la palanca del cambio, ni está en el salpicadero ni tiene un manejo acorde con el exigible a una palanca situada sobre el túnel central. No hay tecla para accionar el cierre centralizado, hay que pulsar una palanca en la puerta, junto al tirador de apertura.

Los acabados y los remates afortunadamente no tienen nada que ver con los del Focus, paradigma de lo que no debe ser un modelo ni aunque sea generalista y aunque hay algunos detalles mejorables, como el imperial del techo, al menos es muy consistente y está bien rematado. Contrapuertas bien fijadas y bien rematadas con las ventanillas, reposabrazos que apenas se mueven, uniones de la consola con el salpicadero bien resueltas, salpicadero de una sola pieza incluida la capilla de la instrumentación y con un plástico de buen acolchado son aspectos reseñables, incluso tiene un detalle estupendo que cuesta unos pocos céntimos pero que es de agradecer, y es un burlete en el borde de la consola y el túnel para que la pierna derecha del conductor golpee en blando si practica una conducción viva en zona de curvas.

Pincha aquí para
ver el crash-test de Euro NCAP:

Choque frontal y lateral
5 estrellas5 estrellas5 estrellas5 estrellas5 estrellas
Protección peatones
2 estrellas2 estrellas2 estrellas2 estrellas
Protección niños
4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas

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Prueba dinámica:

Del S-Max lo primero que llama la atención nada más ponernos en marcha es la falta de tracción que tiene, al menos en la unidad de pruebas, que era de preserie y sin control de tracción ni estabilidad. Basta un poco de arenilla en el asfalto para que patine en recta en marchas cortas dando gas con suavidad y sobre todo pierde tracción en curvas lentas y medias con una facilidad pasmosa, ayudado por un motor de respuesta muy brusca a medio régimen.

Vista 3/4 trasera del Ford S-Max. Se aprecia la fuerte curvatura del techo por detrás, lo que le da un aire muy deportivo, o dicho de otra manera, le quita aspectos de monovolumen o "furgoneta".

Tenemos que referirnos a la fuerza a una curva del recorrido de pruebas, de radio medio y bastante larga que permite jugar muy bien con el apoyo y la trazada: ha sido el único coche de todos los que han pasado por nuestras manos que ha perdido motricidad. Es la misma curva en la que el nuevo Passat se marcó un subviraje más que notable, con unas ayudas electrónicas que parecían estar de vacaciones y en la que el Alfa 159, con un reguero de arenilla en sentido transversal, pasó por ella como si nada.

Si añadimos que el eje trasero ha perdido toda tendencia direccional en las curvas, el comportamiento peca de una falta de agilidad notable, a años luz del Focus C-Max, que sí se puede tachar de deportivo por la tendencia sobreviradora, y por tanto delicado de conducir al límite al menos sin ayudas electrónicas.

Otra cosa es que la suspensión sea firme, que lo es, o que haya mucha potencia pero eso no significa que el carácter sea deportivo, significa lisa y llanamente suspensión menos confortable y altas prestaciones. También hay un poco de ruido de rodadura aunque no se hace molesto y algún que otro ruido en baches en la trasera, proveniente del sistema FFS.

Dicho esto, también tenemos que decir que el carácter subvirador del S-Max nos parece el adecuado para un coche familiar, aunque en este caso se puede criticar que es algo exagerado tal y como atestigua el desgaste de los hombros de los neumáticos delanteros, a diferencia de los traseros, impecables.

Sí hay que reconocer que la conducción es muy placentera al menos mientras no forcemos pues el coche gira muy plano y la sensación que transmite es que se inscribe muy bien en curva, ayudado por la dirección, con muy buen tacto y sólo 2,6 vueltas de volante entre topes. Frena muy bien, tanto en recta como en curva y sólo se agradecería un pedal que no se hundiera tanto en frenadas de emergencia según va actuando el ABS, que también provoca un movimiento parásito en el volante.

El motor es bastante fino de tacto y con un sonido que no molesta excepto por encima de 4.000 rpm. Apenas retiembla al arrancarlo o apagarlo, casi no cambia de sonido al pisar a fondo y transmite una pequeña vibración al volante a plenos gases entre 1.200 y 1.600 rpm. El tirón fuerte lo da sobre las 2.000 rpm, con otro postrero sobre las 2.500 rpm aunque empieza a empujar tibiamente sobre las 1.600 rpm.

Ya hemos comentado que no tiene una respuesta progresiva (culpa en parte del sistema de sobrepresión Overboost) y además se aprecia cierta lentitud en la respuesta incluso en la zona buena de par si antes de dar gas a fondo levantamos el pie del acelerador. No supera la subida a nuestro habitual puerto de montaña en la relación más larga, la 6ª, aunque sí lo hace en 5ª. En resumen, mucho par a medio régimen pero falta progresividad y respuesta en baja, lo que obliga a usar la antipática palanca del cambio.

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En resumidas cuentas:

Lo mejor: anchura, confort, 2ª fila (amplitud, asientos independientes e iguales), frenada
Lo peor: pérdidas de motricidad, sin esp de serie, motor brusco, sin red divisoria de serie, sin rueda de repuesto ni gato, sin pasillo central, kit reparación provisional de pinchazos, accionamiento de la palanca del cambio

Apartados Nota Logo del Ford S-Max
Fors S-Max 2.0 TDCi
Apartados Nota
Estabilidad 7,0 Confort 8,0
Motor 7,5 Acabado 8,0
Frenos 8,5 Consumo 7,5
Cambio 7,5 Prestaciones 8,0
 

Nuestra nota media: 7,75

 

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Datos técnicos:

Motor y transmisión
posición delantero tranversal
nº cilindros 4 en línea, 4 válvulas por cilindro
distribución doble árbol de levas en cabeza, movido por correa dentada del cigüeñal al árbol de levas de admisión y por cadena del árbol de admisión al de escape
alimentación/ combustible inyección directa, conducto común, turbo geometría variable, intercambiador, función Overboost - gasóleo
cilindrada 1.997 cm3
potencia máxima 140 CV (103 Kw) a 4.000 rpm
par máximo 320 Nm de 1.750 a 2.500 rpm (340 Nm con aumento de par transitorio)
consumo máximo de aceite n/d
relación de compresión 17,9:1
régimen de ralentí en caliente 800 rpm
transmisión tración delantera
embrague monodisco en seco
caja de cambios manual de 6 velocidades
desarrollo (km/h a 1.000 rpm)
con neumáticos de serie
1ª: 8,35 km/h
2ª: 15,33 km/h
3ª: 24,11 km/h
4ª: 34,48 km/h
5ª: 43,63 km/h
6ª: 52,15 km/h
Bastidor
suspensión delantera McPherson, muelle helicoidal, estabilizadora
suspensión trasera Multibrazo, muelle helicoidal, estabilizadora
frenos delanteros discos ventilados 300x28 mm
frenos traseros discos macizos 302x11 mm
dirección cremallera, electrohidráulica
diámetro de giro entre paredes/ vueltas volante 11,90 m/ 2,6 vueltas
neumáticos de serie 215/60 R16 93H
neumático repuesto/ ubicación kit reparación provisional pinchazos
Carrocería
Tipo monovolumen, 5 puertas
largo x ancho x alto (mm.) 4.768 x 1.884 x 1.658
batalla/ vía delantera-trasera (mm) 2.850 x 1.578 x 1.600
peso en vacío 1.661 kg
nº plazas homologadas 5 y 7
maletero de 285 a 2.000 litros
depósito combustible 70 litros
Datos prueba
Km. inicio 6.975
Neumáticos delante - detrás 235/45 ZR18 Continental Sport Contact 2
Variación desarrollo +0,65 %
Medidas interiores
anchura delante 151 cm
anchura trasera 2ª/ 3ª fila 151 / 120 cm
altura asiento delantero-techo 97 - 105 cm
altura asiento trasero-techo: plaza lateral - central 2ª fila / 3ª fila 97 - 97 cm / 88 cm
cota habitabilidad: pedales/ respaldo trasero 2ª fila 193 cm
Prestaciones, emisiones y consumos homologados
velocidad máxima 196 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 10,2 s.
Norma emisiones Euro 4
Emisiones de CO2 169 g/km
Consumo urbano 8,1 l/100 km
Consumo extraurbano 5,4 l/100 km
Consumo mixto 6,4 l/100 km
Mantenimiento
Revisiones 20.000 km/ 1 año
Cambio aceite 20.000 km/ 1 año
Intercambio neumáticos entre 5.000 y 10.000 km
Cambio correa distribución n/d
Equipamiento de serie
climatizador dual
cierre centralizado/ mando distancia sí/sí
airbags frontales/ laterales/ cortina / rodilla conductor sí/sí/sí/sí
cinturones delanteros pretensor/ limitador sí/no
ABS/ control estabilidad ESP y de tracción sí/opción
regulación banqueta delantera altura/ inclinación sí/no
ordenador viaje
retrovisores eléctricos
regulación volante altura/ profundidad sí/sí
faros de xenón con lavafaros opción
sensor de lluvia
sensor de luces
suspensión trasera autonivelante opción
sistema isofix asientos laterales 2ª fila
faros adaptativos halógenos opción
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