Al volante

- Lexus RX400h. Sin igual.

Es un coche sin igual este SUV 4x4, igual que la marca. Sin igual pues Lexus (y Toyota con el Prius) ofrece variantes de su sistema híbrido “Hybrid Drive” con motor de gasolina y eléctrico como quien combina ingredientes en un guiso para reducir consumos y de paso ahorrarse un dinero con el nuevo impuesto de matriculación.

Precio: de 55.400 a 65.420 euros (marzo 2008). Impuesto matriculación: 9,75%. Garantía: 3 años o 100.000 km el tercer año. Sistema híbrido: 5 años o 160.000 km (los dos primeros años sin límite de km). Internet: Lexus, Lexus Hybrid Drive.


Análisis:

El resultado en el RX400h es una reducción de consumos y emisiones y una rebaja en el precio desde el 1 de enero de 2008 de unos 1.000 euros en la versión más cara al beneficiarse de un tipo inferior en el nuevo impuesto de matriculación (del 9,75% en vez del 12% anterior), mejor confort sonoro pues permite circular con el motor de gasolina parado incluso a velocidades legales en autopista y unas prestaciones mejoradas respecto de la versión equivalente de gasolina RX350 y eso que pesa 165 kg más.

Logo el modelo RX400h de Lexus en el portón trasero. Estamos convencidos de que la sigla 400h del RX (como la 450h del GS o la 600h del LS) no dejan dormir a muchos responsables de otras marcas de coches.

La grandeza añadida del sistema híbrido de Lexus y Toyota, en la que juega un papel muy importante la “transmisión híbrida” de la que luego hablaremos, es que les permite combinar el motor de gasolina y su posición (delantera longitudinal o transversal) con uno o dos motores eléctricos y con la tracción a dos o cuatro ruedas. A saber: motor de gasolina y eléctrico con tracción delantera en el Toyota Prius; propulsión trasera con árbol de transmisión y motor de gasolina y eléctrico delanteros en el Lexus GS450h; tracción total quattro permanente con árbol de transmisión, motor de gasolina y eléctrico delanteros en el Lexus LS600h; y 4x4 sin árbol de transmisión, con motor de gasolina delante y dos motores eléctricos (uno delantero y otro trasero) en el RX400h, el protagonista de la prueba.

Esto no se ve todos los días: un coche de tracción total pero sin árbol de transmisión a las ruedas traseras, sustituido por dos gruesos cables que alimentan al motor eléctrico que las propulsa. Está integrado en la carcasa del diferencial. Sólo propulsan las ruedas traseras en las salidas y en aceleraciones a fondo. Hablamos del Lexus RX400h, un coche sin igual en muchos aspectos.

Además del sistema híbrido, está la “transmisión híbrida”, un prodigio de la mecánica que en una caja simialr a la de un cambio convencional agrupa el generador, el motor eléctrico delantero (el trasero del RX400h va alojado en la carcasa del diferencial), el dispositivo de reparto de potencia con engranajes planetarios que hace además las funciones de un cambio de variador continuo y el engranaje de reducción de velocidad del motor, que en el caso del GS450h consta de dos fases, como si fuesen dos grupos finales.

Emblema del sistema híbrido del lexus RX400h en la moldura de la puerta trasera.

Este prodigioso conjunto tiene dos peculiaridades: que en modo eléctrico desacopla el motor de gasolina, es decir, no gira (y por tanto no hace ruido ni roba potencia), a diferencia de lo que ocurre con el otro sistema híbrido disponible en el mercado (el de Honda en el Civic Hybrid) y que permite prescindir de órganos básicos en un coche convencional como el embrague, el motor de arranque, el alternador o una pieza tan consustancial a un coche como la correa de accesorios. Sin comentarios.

Vista de la transmisión híbrida del Lexus RX400h desde la rueda delantera derecha, con el palier en primer término. Es como una caja de cambios y está situada en línea con el motor, en sentido transversal, junto a la rueda delantera izquierda.

El resultado es una exhibición de tecnología pero sobre todo de funcionalidad, que deja en evidencia a la competencia, que se ve obligada a recurrir a motores diesel para conseguir reducciones de consumos significativos (salvo la honrosa excepción de BMW con su tecnología EfficientDynamics) a cambio de aumentos de peso y sobre todo de pérdida de refinamiento. Lexus no ofrece motores diesel en ningún modelo con sistema híbrido.

En cuanto al rendimiento del sistema en el RX400h, dispone de un máximo de 272 CV combinando los tres motores (211 CV del V6 de 3.311 cm3, 167 CV del eléctrico delantero y 68 CV del trasero obtenidos a diferentes rpm). Si lo comparamos con la versión equivalente RX350 de 276 CV, el ahorro en consumos es espectacular en el ciclo urbano (9,1 frente a 15,7) y discreto en el ciclo mixto, con 7,6 frente a 8,5. En el ciclo combinado el consumo es de 8,1 frente a 11,2. Y eso que como ya hemos dicho pesa 165 kg más. El consumo en nuestro recorrido habitual ha sido de 9,6 l/100km a la ida y 8,1 a la vuelta, mientras que el GS450h consumió 7,2 y 6,6 litros, respectivamente.

En prestaciones también mejora al RX350, aunque la ganancia es mínima: misma velocidad máxima de 200 km/h (probablemente limitada electrónicamente) y reduce dos décimas de segundo tanto en la aceleración de 0 a 100 km (7,6 frente a 7,8) como en el 0 a 400 metros (15,5 frente a 15,7).

La tracción a las cuatro ruedas del Lexus RX400h funciona en las salidas: lo hace con ambos motores eléctricos a punta de gas (en la imagen y con consumo nulo) o combinados con el motor de explosión en condiciones d efuerte aceleración, durante los virajes o cuando las ruedas traseras pierden tracción. En condiciones normales de marcha, el Lexus RX400h es un tracción delantera.

El sobreprecio a pagar por esta tecnología es de 2.070 euros en la versión más lujosa President (que son 2.300 euros en el Luxury), que se amortizarían en 60.000 km tomando como referencia el consumo mixto (66.000 km para el Luxury), kilometraje de lo más razonable para disipar el recelo que esta tecnología puede provocar en el cliente, a sumar a la amplia garantía del sistema híbrido de 5 años o 160.000 km, los dos primeros años sin limitación de km. Sorprende de todas formas que sea menor que la del Toyota Prius, que es de 8 años o 160.000 km. No es un buen detalle para ser la marca Premium de la compañía. En cuanto al mantenimiento, sólo requiere conducir al menos una vez cada varios meses durante 30 minutos o 16 km para mantener la batería en buen estado.

A cambio, y ya lo hemos comentado en otras ocasiones, este sistema híbrido transmite sensaciones que son únicas y que merecen ser probadas: la que afecta a los sentidos es la de no escuchar el ruido del motor de gasolina en parado o en marcha y no deja de ser impactante; hay otra más mundana, la del vil metal (por el ahorro de combustible) y una tercera más, que la reducción de emisiones ayuda a preservar el medio ambiente. Estas al menos.

De todas formas, este sistema híbrido presenta un problema que Toyota y Lexus siguen sin resolver: la reducción importante de consumo se produce en tráfico urbano y ninguno de los Lexus que lo montan son coches urbanos. El otro inconveniente funcional, el del espacio que ocupa la batería del sistema, se ha resuelto bien en el RX400h pues va situada debajo del asiento trasero en vez de en el maletero como en el GS, que sufre una importante merma en su capacidad, insuficiente para cinco personas.

Entremos de lleno en el funcionamiento del RX400h: de entrada el motor térmico nos ha parecido una pizca menos refinado que el del GS450h: el ralentí es algo más audible y transmite una ligera vibración al volante, que también se percibe cuando trabaja en baja con carga, por ejemplo en una salida en pendiente. Las conexiones y desconexiones del motor de gasolina sólo son apreciables circulando muy despacio por el leve ruido. Si no vas atento ni te enteras.

El sistema híbrido del lexus RX400h combina de muchas maneras posible el funcionamiento del motor térmico y los dos eléctricos, tal y como describe el manual de uso. Pero hay un modo que no se describe y que sin embargo se produce en ocasiones muy puntuales y en intervalos muy cortos: cuando no hay tracción ni regeneración de la batería, tal y como se aprecia en el monitor de energía (a la derecha de la foto) y en el indicador de consumo instantáneo, que marca cero circulando a 75 kmh/h con el regulador de velocidad conectado (testigo verde abajo y a la izquierda del velocímetro).

De los motores eléctricos nos ha llamado la atención un silbido agudo en frenadas entre unos 30 y 10 km/h, que le quitan confort acústico en tráfico urbano. De este ruido sí que te enteras aunque vayas distraído. También se oye pero muy atenuado dando gas en modo eléctrico.

El motor de gasolina tiene una sonoridad muy bonita, refinada y uniforme, con un bramidito grave, algo tableteante que se dosifica muy bien con el acelerador; unido a una buena insonorización evita el castigo acústico que supone el funcionamiento de la transmisión híbrida de Lexus y Toyota, y es que en cuanto se da algo de gas en marcha el motor se revoluciona en mayor o menor medida. En un Prius llegan a resultar molestas esas subidas de régimen en cuanto queremos ganar velocidad para adelantar o cuando llega un repecho.

En el regulador de velocidad no ha habido avances y no mantiene bien la velocidad seleccionada, como ya pudimos comprobar en el GS450 y provoca subidas de régimen del motor de gasolina y el consiguiente ruido aunque como hemos dicho está tan filtrado que si vas distraído, ni te enteras. Pero no es la precisión cronométrica del regulador de los BMW. Vamos a poner un ejemplo concreto: a 100 km/h, llega una cuesta abajo pronunciada, el coche gana velocidad por la inercia hasta 110 km/h y al llegar de nuevo al llano, baja hasta 95 km/h y entonces acelera.

La transmisión variable tiene una característica que en un SUV como el Lexus RX400h se torna en inconveniente y puede que grande: no permite aprovechar el freno motor. Sólo tiene una posición (la B, seleccionable con la palanca del cambio) que hace un leve efecto de retención con lo que en descensos pronunciados en carretera y sobre todo campo a través, todo el trabajo recae sobre los frenos y la concentración del conductor, pues tampoco tiene control de descenso de pendientes. Hemos hecho una prueba en una pendiente fuerte saliendo desde parado dejándolo caer y el coche se lanza sin ningún freno, a diferencia de los cambios automáticos modernos que interpretan que el conductor quiere retener y estabilizan la velocidad en una relación corta.

La tracción a las cuatro ruedas del Lexus RX400h funciona también marcha atrás. El esquema de funcionamiento se aprecia en la pantalla de energía del sistema por las líneas discontinuas encendidas y el sentido de las flechas: la de color naranja indica que el motor de gasolina está alimentando al motor eléctrico delantero mientras que las líneas amarillas indican que la batería alimenta a ambos motores eléctricos que a su vez transmiten el par a ambos ejes.

La tracción a las cuatro ruedas funciona sólo al iniciar la marcha hacia delante o hacia atrás (a punta de gas se desacopla el motor eléctrico trasero a unos 20 km/h) y cuando se da gas a fondo. Dando gas pueden funcionar el motor de gasolina térmico solo, el eléctrico delantero solo, ambos eléctricos, ambos delanteros o los tres. Y con el gas cortado, se recarga la batería mediante los motores eléctricos aprovechando el giro de las ruedas, que además añaden un ligero efecto de freno motor. Queremos dejar claro una vez más que la recuperación de energía se produce al cortar gas, no al frenar; dicho más claramente, si frenamos y aceleramos al tiempo, el sistema no recarga la batería.

Cuando se da gas a fondo, el sistema híbrido del Lexus RX400h pone en funcionamiento el motor eléctrico trasero para propulsar con las ruedas traseras, tal y como se aprecia en el monitor de energía. También tracciona el motor eléctrico delantero, alimentados con la batería. El consumo instantáneo es de 25,5 l/100 km y

Las salidas a fondo son notables, aunque nos ha parecido apreciar un levísimo retraso en el inicio de la marcha y el motor de gasolina se pone a régimen máximo de giro sobre los 90 km/h: a partir de ahí, el sonido mecánico no varía mientras sí lo hace la velocidad. Al estilo de un variador continuo tradicional de cadena (tipo Multitronic de Audi) pero con mucha más potencia, más fiable y sobrado de refinamiento.

El confort acústico es muy bueno por ruido de motor, rodadura y aire y el de suspensión también pero a costa de un tarado blando que penaliza las cualidades dinámicas y la frenada, con inercias y bastante inclinación en apoyos fuertes en tracción que le quitan agilidad y hundiendo mucho el morro en frenadas, lo que le quita algo de aplomo y estabilidad por la transferencia de pesos que supone, incluso en recta en alta. Es mucho más parecido al Range Rover o al Freelander 2 que a un Serie X (3 ó 5) de BMW. A buen seguro que la suspensión neumática del RX350 le vendría bien pero no puede disponer de ella. En cambio en apoyos fuertes en retención es bastante neutro, a costa de un control de estabilidad muy preventivo (predictivo lo llama la marca) y algo irregular en su intervención. Falta algo de puesta a punto de ambas ayudas electrónicas.

Detalle del escape del Lexus RX400h, que queda un poco descolgado y expuesto a golpes y roces en conducción campo a través.

Como todocamino tiene limitaciones; una es que el escape queda bajo, descolgado y demasiado expuesto a golpes; y otra las cualidades off road, al menos con los neumáticos que llevaba la unidad de pruebas, unos Bridgestone Potenza RE031 de carretera. De las tres pruebas que hacemos, atacar un pequeño desnivel desde un camino con una reguera por medio y subir dos rampas de diferente inclinación, sólo ha superado la prueba fácil, la de la reguera, aunque es la más espectacular pues levanta la rueda trasera más de medio metro.

Vista 3/4 trasera del Lexus RX400h en el momento de salir de un camino atacando un pequeño desnivel con una reguera por medio. Superó la prueba, de dificultad baja, con facilidad.

Por resumir podríamos decir que hay tracción siempre en el eje trasero pues el control de estabilidad frena la rueda que gira libre pero el motor eléctrico transmite el par de 130 Nm desde 0 rpm a la rueda contraria pero falta agarre por los neumáticos. Este motor trasero va acoplado al diferencial por medio de un piñón, girando siempre en vacío sin robar apenas potencia cuando no tracciona.

Detalle de la posición que ocupa el motor eléctrico del portón trasero del Lexus RX400h, en el lateral izquierdo del techo, robando mucho espacio a esa plaza trasera. Es un detalle a corregir en la siguiente generación de este SUV.

Turno para el interior, que depara sorpresas, algunas muy desagradables, como que sólo tenga tres plazas cómodas pues en la trasera izquierda la altura es insuficiente para personas altas al perderse 6 cm de altura por la presencia en el techo del motor que acciona el portón trasero. Inaudita posición que Lexus tendrá que corregir en el futuro. Y la plaza central es muy incómoda por la dureza del respaldo y la posición, poco estable; en la práctica es inutilizable en un viaje largo.

En el puesto de conducción del Lexus RX400h no sobra espacio para las rodillas por culpa de la voluminosa columna de la dirección. Lexus no renuncia al pedal del freno de estacionamiento, situado encima del reposapiés y que tiene varios inconvenientes: requiere mucha fuerza para enclavarlo bien, es una fuente de lesiones en la pierna y no es nada elegante de accionar para mujeres con falda, pues requiere levantar bastante la pierna. El diseño del salpicadero no nos termina de convencer, aparte de que hay mandos muy mal colocados y el ordenador de a bordo obliga a soltar la mano del volante para manejarlo.

Tiene ordenador de a bordo, que contabiliza la energía regenerada en unidades de 50 w/h (sin conversión posible en ahorro de combustible, que es el dato que interesa al usuario) pero carece de indicación de autonomía. Tiene cámara de visión trasera, con muy buena definición y en color pero se apaga durante las maniobras al meter marcha adelante. Y tiene un umbral de carga muy elevado, un piso del maletero que no queda plano al abatir el asiento trasero por secciones 60/40 y carece de la imprescindible red divisoria. A cambio cuenta con rueda de repuesto de la misma medida que las demás.

El maletero del Lexus RX400h está bastante bien rematado y cuenta con unos huecos portaobjetos bajo la tapa del piso. Con el asiento trasero abatido no queda un piso de carga plano. La cortina enrollable no es cómoda de extender y carece de red divisoria. Dispone de unas cortinas que se sujetan a los reposacabezas traseros para tapar el hueco que queda entre la cortina enrollable y los respaldos cunado deslizamos el asiento hacia delante.

Y tiene algunos mandos muy mal situados, como por ejemplo el de los retrovisores exteriores y el de plegado, en la parte inferior del salpicadero y sin iluminar, igual que el de la apertura del portón trasero o el de desconexión de los faros activos. Tampoco convence que haya que soltar la mano del volante para poner el ordenador de a bordo a cero.

De las tres plazas traseras del lexus RX400h sólo hay una cómoda, la lateral derecha. La central es muy incómoda por respaldo y falta espacio al techo y la lateral izquierda es muy cómoda por asiento pero falta altura al techo por la presencia del motor eléctrico que acciona el portón trasero (en la imagen se ve el abombamiento del imperial del techo). El asiento es deslizante, reclinable y abatible por secciones 60/40. Las ventanillas descienden completamente y no hay túnel central.

La anchura es sobresaliente; el asiento trasero es deslizante y reclinable por secciones 60/40 y es cómodo en las plazas laterales; la altura interior no va sobrada con el opcional techo solar (que produce una molesta vibración del aire entre 50 y 60 km/h con las ventanillas cerradas) y la terminación no es lo más destacable del RX400h: en mal firme hay muchos crujidos en la parte trasera del habitáculo, también cruje la visera del cuadro de instrumentos si la presionamos y el imperial del techo cede y se arruga algo en la unión con las luces de cortesía delanteras.

Detalle de la pantalla del Lexus RX400h que muestra el consumo de combustible durante los últimos 30 minutos mediante un gráfico de barras en bloques de cinco minutos. Cada rectángulo de color verde con la letra E en su interior representa 50w/h de energía recuperada, es decir, el equivalente al consumo de una bombilla de 50 watios durante una hora. La pregunta es de cajón: ¿cuánto representa esa energía recuperada en ahorro de combustible?

También es mejorable la sujeción de las piezas de plástico que cubren la rueda de repuesto (otra fuente de ruido en mal firme), rueda que es de la misma medida que las demás y está por el exterior, bajo el maletero. No sobra espacio para las rodillas del conductor ni es cómoda de extender la cortina enrollable del maletero pues se engancha mal, ni nos gusta nada el freno de estacionamiento con pedal, que actúa sobre unos tambores y tiene poca eficacia: hay que hacer mucha fuerza para accionarlo y además de ser una posible fuente de lesiones en la pierna, obliga a levantar bastante la rodilla para activarlo, en un gesto nada elegante para una mujer vestida con falda y más si es corta.

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Datos técnicos:

Motor y transmisión
posición delantero transversal gasolina y eléctrico, trasero eléctrico
nº cilindros V6, 4 válvulas por cilindro, VVT-i
distribución 2 árboles de levas por bancada, movidos por correa
alimentación/ combustible inyección electrónica, gasolina sin plomo 95 octanos
cilindrada 3.311 cm3
potencia máxima motor gasolina
eléctrico delantero
eléctrico trasero
potencia máxima conjunta

211 CV a 5.600 rpm
167 CV a 4.500 rpm
68 CV a 4.610 rpm
272 CV

par máximo motor gasolina
eléctrico delantero
eléctrico trasero
288 Nm a 4.400 rpm
333 Nm de 0 a 1.500 rpm
130 Nm de 0 a 610 rpm
batería níquel hidruro de metal, 288 voltios 6,5 Ah
consumo máximo de aceite 1,0 l /1.000 km
relación de compresión 10,5:1
transmisión tracción a las 4 ruedas, transmisión de variador continuo (E-CVT), sin embrague.
Bastidor
suspensión delantera McPherson, estabilizadora, muelle helicoidal
suspensión trasera McPherson, muelle helicoidal, estabilizadora
frenos delanteros discos ventilados 17"
frenos traseros discos 15"
dirección cremallera, asistencia eléctrica
diámetro de giro/ vueltas volante 11,40 m/ 3,0 vueltas
neumáticos de serie 235/55 R18 99V
neumático repuesto/ ubicación 235/55 R18 99V, exterior, debajo del maletero
Carrocería
Tipo SUV, 5 puertas
largo x ancho x alto (mm.) 4.760 x 1.845 x 1.680
batalla/ vía delantera-trasera (mm) 2.720 x 1.580 x 1.570
peso en vacío/ peso máximo 2.000 kg/ 2.505 kg
nº plazas homologadas 5
maletero 439 litros
depósito combustible 65 litros
Datos prueba
Km. inicio 5.122 km
Neumáticos delante - detrás 235/55 R18 99V Bridgestone Potenza RE031
Fecha matriculación 22.11.07
Cotas TT
Profundidad de vadeo (mm) 500 mm
Ángulo de ataque 27,6º
Ángulo de salida 24,2º
Ángulo ventral 16º
Distancia al suelo en vacío 175 mm
Medidas interiores
anchura delante 147 cm
anchura trasera 144 cm
altura asiento delantero-techo 94 - 100 cm
altura asiento trasero-techo: plaza izqda - central dcha (cm) 88/89/94
hueco pies: banqueta trasera-pilar central 30 cm
cota habitabilidad: pedales/ respaldo trasero 193 cm
Prestaciones, emisiones y consumos homologados
velocidad máxima 200 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 7,6 s.
Norma emisiones Euro 4
Emisiones de CO2 192 g/km
Consumo urbano 9,1 l/100 km
Consumo extraurbano 7,6 l/100 km
Consumo mixto 8,1 l/100 km
Mantenimiento
Revisiones 15.000 km/ 1 año
Cambio aceite 15.000 km/ 1 año
Rotación neumáticos 10.000 km
Cambio líquido frenos 2 años
Cambio correa distribución 150.000 km
Cambio bujías punta de iridio 90.000 km
Cambio refrigerante 150.00 km, después cada 90.000 km
Cambio refrigerante inversor 150.000 km, después cada 90.000 km
Equipamiento de serie
climatizador bizona
cierre centralizado/ mando distancia sí/sí
airbags frontales/ laterales/ cortina/ rodilla conductor sí/sí/sí/sí
cinturones delanteros pretensor/ limitador sí/no
ABS/ control tracción/ control estabilidad VDIM sí/sí/sí
regulación banqueta delantera altura/ inclinación sí/sí
ordenador viaje
retrovisores eléctricos plegables
regulación volante altura/ profundidad eléctrico sí/sí
faros activos
sensor de lluvia y luces
navegador
cámara visión trasera
portón trasero automático

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