Al volante

- Mazda3 2.2 CRTD 150 CV Sportive 5 puertas.

Pocos cambios en el diseño exterior que le permiten ser reconocido con facilidad y notables cambios (a mejor) en el puesto de conducción, amén de una carrocería más grande pero más ligera, más resistente a la flexión y torsión, suspensiones evolucionadas, nuevos motores y más equipamiento (asistente de cambio de carril RVM incluido) son algunos de los aspectos distintivos del nuevo Mazda3.

Precio: 24.470 euros (enero 2010). Garantía: 3 años o 100.000 km el tercer año. Internet: Mazda


Análisis:

Conserva los dos estilos diferenciados de carrocería, con cuatro y cinco puertas. Es algo más largo por exigencias de seguridad pasiva (4 puertas: 4.580 mm, + 90 mm y 5 puertas: 4.460, + 45 mm) y más alto (1.470 mm, + 5 mm), con idénticas batalla (2.640 mm), vías delantera y trasera; o sea, que la habitabilidad, que no es uno de sus puntos fuertes para su tamaño, no mejora.

Cómo ha mejorado el salpicadero del nuevo Mazda3: por la calidad del plástico (ahora acolchado) y por la disposición de la pantalla del sistema Info (navegador, ordenador de a bordo, climatización), en el salpicadero, a la derecha del volante, en una  posición 100 mm más elevada: es un poco pequeña para el navegador pero tiene la ventaja de que se desvía la mirada menos que si la pantalla está en la consola central, posición elegida por la generalidad de fabricantes.

Si en el diseño exterior ha habido pocos cambios aparentes (el más llamativo son los pasos de rueda delanteros, inspirados en los del Mazda RX-8), en el interior y más concretamente en el puesto de conducción se ha producido una mejora notable no sólo respecto del modelo anterior, también respecto del nuevo Mazda6, aunque quedan tareas por hacer: en concreto nos referimos al sistema MID de información al conductor, que en el Mazda6 recibe el nombre de CF-NET.

El nuevo Mazda3 también dispone del asistente de cambio de carril RVM estrenado en  el Mazda6 pero cambia el sistema de aviso, mediante un testigo luminoso en el cristal en vez de en la base de la ventanilla. Comparte el defecto de que en idéntica posición de otro vehículo en pleno ángulo muerto, lo detecta si nos está adelantando pero no lo hace si le estamos sobrepasando, por lo que la fiabilidad baja muchos enteros.

El sistema consta de seis teclas integradas en el volante. La mejora afecta al manejo pues ahora basta con mantener pulsado el botón “ENTER” para poner a cero el dato del ordenador mostrado en pantalla (en el Mazda6 hay que pulsar dos botones al menos cinco veces) y a la pantalla del sistema MID, situada en el salpicadero, a la derecha del volante, en una posición 100 mm más elevada que antes: obliga a desviar poco la vista del frente y tiene unos caracteres perfectamente legibles en el caso del ordenador de a bordo aunque se le puede criticar que una pantalla de sólo 4,1 pulgadas puede resultar algo pequeña para un navegador.

Menudo cambio a mejor en la pantalla MID (sistema Info) del nuevo Mazda3: consta de dos pantallas en el salpicadero, a la derecha del volante. La de la izquierda es de 4,1 pulgadas y permite leer sin dificultad y sin desviar apenas la mirada del frente las indicaciones del ordenador de a bordo, con falta mecanográfica incluida (dice “velociodad media). Comparte pantalla con el navegador, para el que resulta algo pequeña. La 2ª es del tipo LCD matricial de 3,5 pulgadas. El nuevo Mazda3 dispone de un nuevo mando MID situado en la parte derecha del volante que permite consultar la información (navegador, ordenador, etc) sin soltar la mano del volante. Es el mismo sistema del Mazda6 pero con un manejo lógico: para borrar un dato del ordenador basta con mantener pulsado el botón “ENTER” y para consultar otro dato basta con empujarlo hacia arriba o hacia abajo; este ergonómico manejo deja aún más en evidencia el irracional sistema empleado en el Mazda6.

Nos parece un importante avance en ergonomía además de ser una alternativa a la pantalla en la consola central, posición elegida por la generalidad de las marcas.

También ha mejorado el sistema de acceso y arranque sin llave (de serie en acabados Sportive y Luxury), pues ahora el arranque del motor se hace pulsando un botón situado en el salpicadero, a la derecha del volante en vez de girando un mando en la columna de la dirección; el único defecto es que ha quedado en una posición un poco baja y completamente tapado por el volante. El arranque en frío, al igual que en el Mazda6 2.2 CRTD de 163 CV, resulta lento y es completamente automático.

El nuevo Mazda3  estrena botón de arranque, situado en el salpicadero, idéntico al del Mazda6; sustituye a un botón giratorio situado en la columna de la dirección del anterior modelo (en la esquina superior izquierda de la imagen); el sistema actual nos parece mucho más ergonómico que el anterior. El arranque es completamente automático, basta pisar el pedal del embrague y pulsar el botón.

En cuanto a los acabados ha mejorado el salpicadero, ahora de un buen plástico acolchado a excepción de la capilla de la instrumentación, de una pieza independiente y dura, al estilo del BMW Serie 1 y X1; también mejoran las luces de cortesía delanteras, que tenían una apariencia paupérrima en el modelo anterior; y la terminación en general, con una consola sobre el túnel mejor anclada. La palanca de la caja de cambios manual está ubicada más cerca del conductor para facilitar los cambios de marcha y sigue conservado ese delicioso tacto característico de la marca, con recorridos cortos y muy firmes.

El nuevo Mazda3 estrena unas nuevas luces de cortesía delanteras, con una calidad percibida aceptable frente al paupérrimo aspecto que tenían las del modelo anterior. El imperial del techo no ha experimentado cambios. El nuevo Mazda3 de 5 puertas carece de red de separación del maletero, imprescindible por cuestiones de seguridad en estas carrocerías. Al ampliar el maletero sigue sin quedar un piso de carga plano aunque ahora el respaldo no forma un escalón como antes. Bajo la tapa del piso hay una rueda de repuesto de emergencia. El tercer enganche del sistema Isofix está en la trasera del respaldo, como debe ser.

En el capítulo de tareas pendientes por hacer podríamos citar unas cuantas, sin ánimo de ser exhaustivos: la ausencia de red de separación del maletero, imprescindible por cuestiones de seguridad pasiva; la vibración en el acelerador al tocar la bocina; los reposabrazos de las puertas traseras, de plástico duro cuando los delanteros están almohadillados; la posición de la palanca del freno de mano, algo alejada del conductor; el portavasos situado a la izquierda de la palanca del freno de mano, en una posición completamente inadecuada pues hay riesgo de que el acompañante derrame líquido sobre el conductor.

En las plazas traseras del nuevo Mazda3 no hay problemas de altura al techo pero el acceso es incómodo por el escaso ángulo de apertura de las puertas y por el reducido hueco de acceso para los pies, con 25 cm; es un pobre resultado para un coche que mide casi 4, 5 metros. Tampoco sobra espacio longitudinal para las rodillas. Los reposabrazos de las puertas traseras son de plástico duro. El cinturón de seguridad de la plaza central está alojado en el propio respaldo, como debe ser.

Hay más tareas pendientes: el acceso a las plazas traseras, con un ángulo de apertura de la puerta pequeño y un hueco para los pies reducido de sólo 25 cm (este punto es aún más criticable si tenemos en cuenta la longitud del coche); el feo detalle del corte en la funda de la parte trasera del respaldo para enclavarlo en su posición (idéntico sistema al del modelo anterior); la ausencia de un botón para manejar el cierre centralizado (hay que accionar la tecla del seguro en la puerta); o la ausencia de reglaje de inclinación de la banqueta del conductor, que si es de talla alta se sentirá (y sentará) incómodo, con los muslos al aire; ¡cómo hemos echado de menos el excelente asiento con reglajes eléctricos del Mazda6!

El nuevo Mazda3 no ha modificado el remate en la zona de los enganches de los respaldos traseros abatibles: sigue siendo un corte hecho a cuchilla en el revestimiento textil de la parte trasera de los respaldos cuando lo suyo es que llevara un remate de plástico, al estilo del Mazda6.

Estrena un nuevo motor turbodiésel 2.2 litros con niveles de potencia de 185 y 150 CV en sustitución del 2.0 CRTD de 143 CV. Está adaptado a la normativa de emisiones Euro 5 y tiene filtro de partículas diésel de tecnología Mazda, con tiempos de regeneración más reducidos que se traducen en una menor penalización del consumo. Es el mismo motor que en el Mazda 6 se ofrece en versiones de 125, 163 y 185 CV y entre otras novedades respecto del 2.0 CRTD, dispone de dos árboles de levas movidos por cadena (antes era monoárbol movido por correa dentada) y dos árboles contrarrotantes para refinar su funcionamiento.

El nuevo motor 2.2 CRTD de 150 CV es de Mazda, a diferencia del otro propulsor diesel, el 1.6 CRTD de 109 CV, desarrollado conjuntamente por Ford (propietaria de Mazda) y PSA Peugeot Citroën. Es refinado y silencioso pero falta algo de elasticidad y un poco de progresividad. Cuenta con cadena de distribución en vez de correa dentada.

Por refinamiento nos ha gustado más esta versión de 150 CV del Mazda3 que la de 163 CV del Mazda6 pues en baja con carga apenas tiene retumbe y se aprecia en una franja de revoluciones menor (entre 1.250 y 1.500 rpm), además de que ha desaparecido la vibración del asiento pero mantiene la leve del volante. Y por sonido está muy bien, es muy uniforme y está muy atenuado.

El reposapiés del nuevo Mazda3 es corto además de que la mala fijación del revestimiento plástico del lateral puede provocar un enganchón del zapato. La columna de la dirección también es mejorable pues roba demasiado espacio para las rodillas

En cuanto a elasticidad y progresividad hay poca diferencia entre ambos motores: para su cilindrada falta algo de respuesta en baja, hasta el extremo de que no supera la habitual prueba de subida al puerto de montaña en la relación más larga del cambio y falta progresividad cuando el turbo entra en acción, con bastante tirón sobre unas 1.750 rpm, apreciable incluso en marchas intermedias; repite el patrón del 2.2 CRTD de 163 CV del Mazda6.

La ficha técnica del nuevo motor dice que la potencia máxima la alcanza a 3.500 rpm pero el desarrollo en 6ª (claramente largo) y la excelente estirada del motor hacen dudar de la veracidad del dato. El error del velocímetro es del 3,3% por exceso.

Mazda alude en el dossier de prensa a que se han reducido los niveles de ruido, vibraciones y resistencia mecánica y en el caso de la sonoridad del motor el resultado es excelente pero no podemos decir lo mismo del ruido de rodadura (montaba unos Toyo Proxes R32 en medida 205/50 R17), que era bastante elevado (más que en el Mazda6), hasta el extremo de hacerse molesto en carretera.

Ha mejorado la rigidez a la torsión y la flexión de la carrocería del nuevo Mazda3 en más de un 10 por ciento, pesa unos 15 kg menos y se han evolucionado las suspensiones, con el mismo esquema de su antecesor, Mcpherson delante y multibrazo detrás. Ahora todas las versiones montan dirección con asistencia electrohidráulica.

En el nuevo Mazda3 se han evolucionado las suspensiones del modelo anterior, que contaba con un eje delantero Mcpherson y un multibrazo detrás; al límite el carácter es subvirador, menos ágil que antes al menos en la unidad probada; hay mucha potencia y par, tanta que las ayudas electrónicas (ESP y control de tracción) se ven en apuros para controlarla en curvas cerradas a fondo. La puesta a punto dinámica está falta de cierto equilibrio.

El comportamiento dinámico es claramente subvirador en apoyos en retención, con una pérdida de agilidad respecto del modelo anterior, del que probamos versiones menos potentes. Falta algo de equilibrio en la puesta a punto de esta versión.

Mazda recurre en el nuevo Mazda3 a multitud de testigos en el cuadro de instrumentos: entre otros, filtro DPF, dirección electrohidráulica, sensor de presión de neumáticos y de temperatura de líquido refrigerante, un testigo de color azul que sólo se mantiene encendido mientras el motor está frío.

Tampoco ha brillado la frenada en curva cuando se frena sin que intervenga el ABS, pues la transferencia de pesos al eje delantero llega a provocar la guiñada y el consiguiente apoyo brusco de la trasera, obligando a intervenir al control de estabilidad; es un coche en el que ante un pequeño imprevisto en curva es preferible frenar con energía de entrada y luego soltar presión que hacerlo a la inversa.

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Datos técnicos:

Motor y transmisión
posición delantero transversal
nº cilindros 4 en línea, 4 válvulas por cilindro
distribución 2 árboles de levas en culata, cadena
alimentación/ combustible inyección directa, conducto común, turbo geometría variable, gasóleo
cilindrada 2.184 cm3
potencia máxima 150 CV (110 Kw) a 3.500 rpm
par máximo 360 Nm de 1.800 a 2.600 rpm
consumo máximo de aceite l / 1.000 km
transmisión tracción delantera
embrague monodisco en seco
caja de cambios manual de 6 velocidades
Bastidor
suspensión delantera McPherson/ multibrazo
frenos delanteros/ traseros discos ventilados/ discos mm Ø
dirección/ vueltas volante cremallera, asistida electrohidráulica/ 3,0
neumáticos de serie 205/50 R17 89W
neumático repuesto/ ubicación T125/70 D16 96M, maletero, de emergencia.
Carrocería
Tipo berlina, 5 puertas
largo x ancho x alto (mm.) 4.490 x 1.755 x 1.470
batalla/ vía delantera-trasera (mm) 2.640 x 1.530 x 1.515
peso en vacío/ peso máximo 1.434 kg/ 1.965 kg
nº asientos homologadas 5
maletero 340 litros
depósito combustible 55 litros
Datos prueba
Km. inicio 7.084
Neumáticos delante - detrás 205/50 R17 89W Toyo Proxes R32
Medidas interiores
anchura delante 137 cm
anchura trasera 126 cm
altura asiento delantero-techo 92 - 99 cm
altura asiento trasero-techo: plaza lateral / central 93 cm / 92 cm
hueco pies: banqueta trasera-pilar central 25 cm
cota habitabilidad: pedales/ respaldo trasero 181 cm
Prestaciones, emisiones y consumos homologados
velocidad máxima 205 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 9,2 s.
Norma emisiones Euro 5
Emisiones de CO2 144 g/km
Consumo urbano 6,9 l/100 km
Consumo extraurbano 4,5 l/100 km
Consumo mixto 5,4 l/100 km
Mantenimiento
Revisiones 20.000 km/ 1 año
Cambio aceite 20.000 km/ 1 año
Equipamiento de serie
climatizador bizona
cierre centralizado/ mando distancia sí/sí
airbags frontales/ laterales/ cortina sí/sí/sí
cinturones delanteros pretensor/ limitador sí/sí
ABS/ control tracción/ control estabilidad sí/sí/sí
regulación banqueta delantera altura/ inclinación sí/no
ordenador viaje
retrovisores eléctricos
regulación volante altura/ profundidad sí/sí
faros bixenón activos opción, sí
sensor de lluvia/ luces sí/sí
acceso confort/ botón arranque sí/sí
red separación maletero no
navegador
asistente de cambio de carril RVM
sensor presión neumáticos
regulador de velocidad

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