Al volante

-Mini One CVT. La reedición de un mito

Ágil y divertido de conducir. Diseño y exclusividad. Cambio automático con variador continuo, práctico y cómodo para ciudad.
Precio: 16.069 euros. Garantía: 1 año sin límite km. Internet: Mini

 

 


Análisis:

El sábado víspera de San José recibo la contestación a una invitación que había hecho semanas antes. Mañana a las nueve nos podemos ver, me dice Carlos López, viejo conocido y socio fundador del Club Español del Mini. La verdad es que me viene fatal, pero la cita merece la pena. Se trata de un encuentro entre un Mini clásico del año 70 y su nueva edición, el Mini One. A estos dos vehículos les separan 31 años, un abismo en la industria del automóvil.

Carlos me va a ayudar a descubrir si el Mini One conserva las características principales del clásico, que señala como un comportamiento casi radical, muy estable, ágil y divertido de conducir y la gran habitabilidad interior para un tamaño muy reducido.

Traseras de los Mini. El One lleva portón, a diferencia del Mini clásico, con una tapa de reducido tamaño. Los pilotos de las luces guardan mucho parecido,  pero en el One están invertidos, la base es ancha por abajo y se estrecha hacia arriba. Las llantas son de 10 pulgadas en el Mini clásico y de 16 en el OneEl morro del One es claramente diferente al del Mini clásico. Lleva los faros ovalados, con un capot descendente y una parrilla sin parecido alguno












La mañana del domingo amanece lluviosa y ventosa. Acudo puntual a la cita y nos ponemos manos a la obra para arrancar el Mini clásico, que lleva un año parado en el garaje. Con la ayuda de unos cables auxiliares (la batería está situada en el maletero, como los BMW) y después de cuatro o cinco intentos y un poco de suspense, el Mini arranca sin dificultad. Le damos un manguerazo para quitarle la capa de polvo acumulada con el tiempo y por fin vemos los dos coches juntos.

Lo primero que le llama la atención a Carlos es la diferencia de tamaño, el clásico le parece un coche de miniatura, un juguete, era muy pequeño en su tiempo y frente al Mini One lo es en mucha mayor medida. El nuevo Mini le gusta y mucho, dice que conserva la esencia del viejo, pero modernizada, y que el parecido es evidente, con la línea cuadrada, excepto en el morro, que le recuerda al del Jaguar E, con los faros ovalados en vertical, la parrilla y el nervio en el capot del motor.

Detrás falta espacio al techo y se va pegado a la luneta trasera. El asiento es incómodo para adultos de talla normalLas plazas delanteras son cómodas y amplias.  El acceso es bueno, la puerta abre bastante y no es demasiado grande. El pilar central no queda retrasado, lo que facilita alcanzar el cinturón de seguridadUn enorme velocímetro preside el centro del salpicadero. Los interruptores son de palanca












Volviendo al Mini One, piensa que transmite una imagen de coche musculoso, poderoso, deportivo, con el ensanche a la altura de la línea de cintura. Carlos encuentra más parecidos con el viejo, por ejemplo, el vierteaguas (de plástico en lugar de chapa) a lo largo del perímetro del techo, excepto el parabrisas. Sentado al volante se ve en ambos las aletas redondas de los faros, el parabrisas tiene casi la misma inclinación, muy vertical, y detrás la luneta trasera queda igual de pegada al asiento. Como la puerta no es muy grande, el pilar central apenas queda retrasado y no cuesta nada alcanzar el cinturón de seguridad. Le gusta el interior, en el que se aprecia diseño hasta el último rincón, al estilo del Smart, aunque no sea siempre práctico.

Lo que menos le convence a Carlos del nuevo Mini es el asiento trasero. Es para dos, pero además de talla pequeña. A pesar de ir sentados bastante bajo y con las rodillas en alto, hay poco espacio tanto para las piernas y los pies como al techo. Produce bastante sensación de agobio. Cree que el Mini One está diseñado para ser usado sólo delante, aunque permita ocasionalmente ir con las 4 plazas ocupadas. Es ilustrativo señalar que los asientos delanteros del Mini clásico son muy pequeños y eso permite pasar de atrás hacia delante sin problemas, maniobra que en el One es imposible.

El maletero en ambos es muy pequeño, pero el One añade un detalle práctico como es el portón trasero y un respaldo abatible por mitades. En lugar de rueda de repuesto, lleva un kit para reparar pinchazos.

Salpicadero del Mini One. EL diseño preside hasta el último rincón. El parabrisas no es tan vertical como en el clásico, está algo más adelantado y limita la visibilidad en ciudad. El cuentavueltas se mueve solidario con el volanteSalpicadero del Mini clásico, con la instrumentación en el centro.  El volante, muy vertical, está pegado al parabrisas. Los pedales son diminutos.












El puesto de conducción del Mini clásico tiene para Carlos innumerables defectos, que el One corrige para bien. Los pedales están desplazados a la derecha, son pequeños y no hay sitio para apoyar el pie izquierdo. La posición de conducción no es cómoda ni buena, con un asiento muy pequeño y bajo que obliga a ir con las rodillas en alto, sentado sobre las nalgas, y que requiere bastante fuerza física para conducirlo, con una dirección dura, un volante muy vertical, con un aro de baquelita muy fino. El embrague también está aquejado del mal de la dureza, a pesar del accionamiento hidráulico, es poco progresivo y la palanca del cambio, muy fina y alargada, hay que manejarla con decisión, no exenta de imprecisión, para insertar las marchas.

Aquí se nota cómo pasan los años por los coches, y frente a este panorama algo desolador, el nuevo One es un coche plenamente moderno, con una buena posición de conducción, suave de manejar y confortable. El asiento resulta muy cómodo, aunque el respaldo sujeta poco en curvas y el pié izquierdo cuenta con un buen apoyo. El pedal del acelerador es perfecto, una tabla articulada abajo, al más puro estilo BMW, suave y perfectamente dosificable, la dirección le resulta deliciosa de manejar, con sólo 2,5 vueltas. Es algo dura a pesar de la asistencia, y como es demasiado directa resulta algo imprecisa, hay que tomar las curvas realizando pequeñas correcciones.

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Prueba dinámica:

Según avanza la mañana noto a Carlos cada vez más impaciente, hasta que por fin nos sentamos al volante del One. Llega la hora de descubrir el carácter del nuevo Mini, saber si de verdad conserva el espíritu de coche radical por comportamiento, muy ágil y divertido de conducir, pero incómodo. Lo primero que le disgusta es el cambio automático, dice que no encaja en la filosofía del Mini clásico. Le explico que es un variador continuo con modo secuencial y que está pensado para uso eminentemente urbano.

Vista lateral de los Mini. En el One los pilares quedan ocultos a la vistaVista lateral de los Mini. La trasera guarda un evidente parecido en ambos












El cambio funciona con extrema suavidad, en el programa D arrancando a punta de gas el motor se estabiliza a 2.300 vueltas y va ganado velocidad de manera continua y progresiva, modificando el desarrollo sin el más mínimo tirón. En el programa más deportivo SD el motor gira más alto de vueltas, y las aceleraciones son mayores. En modo secuencial dispone de seis relaciones fijas, arranca en 2ª excepto si pisamos a fondo, reduce al frenar y acelerando sube de marchas automáticamente al llegar a 6.000 vueltas.

En automático, el resultado práctico es muy bueno, en ciudad le confiere mucha agilidad, es cómodo y se evita el ruido de las subidas de régimen y los tirones al cambiar de marchas. Carlos prefiere usar el secuencial y describe así el cambio: "tiene tres posiciones, en posición económica (equivalente al programa D) cambia a 2.500 vueltas, en deportiva (equivalente a SD) a 4.500 y en superdeportiva o secuencial a 6.000, pero siempre gestiona el cambio".

El sonido del motor nos gusta a los dos, se oye con claridad aunque no se hace molesto y le imprime carácter deportivo, al igual que la dirección, muy rápida.

Logo del Mini nuevo.  Recuerda a símbolos de la aviaciónLogo del Mini clásicoPor fin llegan las curvas, y según Carlos el Mini One gira muy plano, aunque balancea más que el clásico, que llevaba como elemento elástico unos simples tacos Dunlop de goma. Absorbe bien los baches y la suspensión es firme aunque confortable. Le gusta, aunque le resulta más burgués que el clásico. El comportamiento nos parece muy bueno, con un límite muy alto, noble y fácil de conducir, con unas reacciones muy progresivas. Los frenos con ABS cumplen a la perfección, con una frenada equilibrada y estable, tanto en recta como en pleno apoyo en curva. La cara de satisfacción de Carlos habla por sí sola, los años no pasan en balde y el nuevo Mini resulta mucho más seguro y confortable y tan efectivo como el clásico.

Ha sido una mañana larga pero muy interesante, un reencuentro con la historia viva y reciente de un automóvil con aureola de clásico, de mito. De regreso a casa a encerrar el Mini clásico en el garaje, le pregunto a Carlos qué le ha parecido la experiencia y me dice , con cara risueña, "amo el Mini".

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En resumidas cuentas:

Lo mejor: comportamiento, agilidad en ciudad, frenos
Lo peor: plazas traseras, precio del cambio automático CVT

Apartados Nota Maletero del Mini One. En lugar de rueda de repuesto, lleva un kit para reparar pinchazos. Los respaldos traseros se abaten desde el maletero
Mini One Automático
Apartados Nota
Estabilidad 8,5 Confort 7
Motor 7,5 Acabado 7,5
Frenos 8,5 Consumo 8
Cambio 8,5 Prestaciones 8
 

Nuestra nota media: 8

 

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Datos técnicos:

Motor y transmisión
posición delantero transversal
nº cilindros 4 en línea
distribución monoárbol en culata por cadena, 16 válvulas,
alimentación/ combustible inyección multipunto, gasolina sin plomo 95
cilindrada 1.598 cm3
potencia máxima 90 CV a 5.500 rpm
par máximo 140 Nm a 3.000 rpm
transmisión tracción delantera
caja de cambios transmisión variable continua CVT
velocidad a 1.000 rpm 6ª: 34,5 km/h
Bastidor
suspensión delantera McPherson, muelles helicoidales, estabilizadora
suspensión trasera Multibrazo, muelles helicoidales
frenos delanteros discos ventilados
frenos traseros discos
dirección cremallera, asistencia electrohidráulica
diámetro de giro/ vueltas volante 10,7 m/ 2,5 vueltas
neumáticos delante/ detrás 175/65 R15
neumático repuesto/ ubicación kit antipinchazos
Carrocería
Tipo berlina, 3 puertas
largo x ancho x alto 3,63m x 1,69m x 1,42m
batalla/ vía delantera/ vía trasera 2,47m /1,46m /1,47m
peso en vacío/ peso máximo 1.140 kg/ 1.495 kg
nº plazas homologadas 4
maletero 150 litros
depósito combustible/ autonomía media 50 litros/ 600 km
Medidas interiores
anchura delante 128 cm
anchura trasera 106 cm
altura delante 93 -100 cm
altura trasera 91 cm
cota habitabilidad: pedales/ respaldo trasero 180 cm
Prestaciones
velocidad máxima 185 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 10,9 seg.
Consumo homologado  
urbano 8,7 l/100 km
extraurbano 5,2 l/100 km
mixto 6,5 l/100 km
Mantenimiento
cambio de aceite mínimo 20.000 km / 2 años
revisiones indicador intervalos servicios
Equipamiento de serie
aire acondicionado/ climatizador no/no
cierre centralizado/ mando distancia sí/sí
airbag conductor/ acompañante/ lateral sí/sí/sí
cinturones pretensor/ limitador sí/sí
Abs/ control tracción/ control estabilidad sí/no/no
regulación asiento altura
ordenador viaje no
retrovisores eléctricos
regulación volante altura/ profundidad sí/no
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