Al volante

- Opel Astra 1.7 CDTI 125 CV. El afán de superación.

Opel ha dado un salto cualitativo tan notable con el nuevo Astra de 5 puertas respecto del antiguo en refinamiento, calidad de rodadura y confort general que apenas se aprecia diferencia con su hermano mayor el Insignia (elegido Car of the year 2009) con el que comparte diseño de la suspensión delantera y chasis electromecánico con suspensión adaptativa Flexride; con esta última opción disponible en la unidad de pruebas, se convierte en lo mejorcito del segmento de los compactos y mira sin complejos a las berlinas medias.

Precio: de 20.000 a 21.600 € (marzo 2010). Garantía: 2 años. Internet: Opel


Análisis:

Está tan cerca del Insignia (y tan alejado de su hermano menor el Corsa) que una persona que trabaja en Opel, con la que tenemos un cordial y desenfadado trato profesional, nos confesaba que “puede que demasiado”.

Anagrama del nuevo Opel Astra de 5 puertas.

También ha ganado en refinamiento mecánico por el mejorado tacto y sonido del motor 1.7 CDTI de 125 CV (menos sedoso y elástico que los 1.6 y 2.0 TDI CR de VW) y el manejo menos áspero (sobre todo en frío) de la caja de cambios; en aplomo y precisión de trayectoria, impecables, gracias al añadido de una timonería de Watt al eje trasero torsional, al aumento de la batalla (+71 mm), las vías delantera (+56 mm) y trasera (+70 mm), la mejora de la rigidez a la torsión(+43%) y flexión (+10%) y la deliciosa puesta a punto de la precisa dirección con asistencia eléctrica (de lo mejor del mercado y espejo donde mirarse el pequeño Corsa), además de que ya no trepida la columna de la dirección cuando se circula por firmes en mal estado.

Vista de la nueva suspensión trasera del nuevo Opel Astra, con un eje torsional al que se la ha añadido una timonería de Watt: se aprecia en la imagen, en primer término y abajo. A pesar de la notable mejora en calidad de rodadura, aplomo de marcha y confort de suspensión respecto del anterior Astra con eje torsional, apostamos a que Opel acabará pasándose a la suspensión multibrazo. El cable del freno de estacionamiento eléctrico está parcialmente al descubierto, sin una funda protectora.

Es 170 mm más largo (superando la barrera de los 4,40 metros con 4.249 mm), 61 mm más ancho (por cuestiones de seguridad pasiva, con un excelente resultado según EuroNCAP, perdiendo 2 cm de anchura en el asiento trasero) y 50 mm más alto. El maletero crece 30 litros hasta 380 litros (manteniendo la rueda de repuesto de emergencia) y es 48 kg más pesado que el anterior 1.7 CDTI.

Vista ¾ trasera del nuevo Opel Astra de 5 puertas. El aumento de longitud ha permitido incrementar la capacidad del maletero en 30 litros. Dispone de antena exterior tipo aleta de tiburón.

Volvamos con las ganancias: mejora y mucho la estabilidad de la frenada, impecable, especialmente en curva, sin que apenas haya transferencia de pesos al eje delantero (parece un BMW…) ni guiñe en las frenadas suaves ni serpentee ni balancee en las de emergencia, incluso en el modo más cómodo Tour (es muy cómodo) de la suspensión adaptativa Flexride; hay una mejora evidente respecto del anterior Astra equipado con el sistema IDS+ con amortiguación con regulación electrónica CDC. Y sin apenas ruido del ABS, ni pulsación en el pedal del freno ni movimiento parásito en el volante.

En la consola central del nuevo Opel Astra de 5 puertas están las dos teclas del sistema Flexride: Sport y Tour. Junto a esta última (en la imagen) están las teclas del asistente de cambio involuntario de carril (no nos termina de convencer su funcionamiento y menos aún el aviso acústico) y el sensor de aparcamiento. La climatización sólo se puede regular de 1º C en 1º C cuando lo suyo es que lo haga cada 0,5º C. En el modo Sport del sistema Flexride se puede configurar la respuesta del motor, la suspensión deportiva, la dirección y hasta el cambio de color de la luz del cuadro de instrumentos (rojo si está activada). Las diferencias de tarado entre los modos Tour (el más cómodo), normal y Sport son claramente apreciables: el más idóneo nos parece el Tour, al menos en la unidad probada, con unos anchísimo neumáticos de medida 235.

Mejora también el acomodo sonoro (ahora es notable), con una reducción clara del ruido aerodinámico (por fin, como no podía ser de otra manera, cuenta con una doble junta de goma en las puertas) y del ruido de rodadura (a pesar de unos neumáticos 235/45 R18, desmesuradamente anchos), tanto en seco como en mojado. Nos ha diluviado durante la prueba y apenas se oye el silbido característico que produce el neumático cuando pisa en mojado ni la proyección del agua contra el paso de rueda.

Durante la prueba del nuevo opel Astra 5 puertas nos ha llovido abundantemente: ha servido para comprobar que apenas se siente el silbido característico del neumático al pisar el asfalto mojado ni la proyección del agua contra el paso de rueda. Es penoso comprobar que las roderas siguen existiendo en nuestras carreteras: ¿culpa de la mala calidad del firme, del sobrepeso de los camiones o de ambos? Sea lo que sea, lo pagamos todos los españoles de nuestro bolsillo.

Al igual que en el Insignia, el nuevo Astra dispone de unos excelentes asientos ergonómicos opcionales, con banqueta extensible y el imprescindible reglaje de inclinación de la banqueta de su antecesor, que tiene la ventaja añadida de que es un reglaje mecánico, con lo que esto supone de abaratamiento respecto de la opción de un asiento eléctrico. ¡Muy bien por Opel!

El opcional asiento ergonómico deportivo del nuevo Opel Astra de 5 puertas es una opción de lo más recomendable excepto para personas muy voluminosas pues el respaldo tiene unos resaltes muy pronunciados: sujeta y recoge muy bien el cuerpo y la banqueta es extensible y tiene reglaje de inclinación (palanca de la izquierda en el lateral de la banqueta). Sería un asiento de 10 si no fuera porque el reglaje de inclinación del respaldo es por palanca en vez de por rueda giratoria.

Hay un mundo a favor del nuevo Astra respecto de su predecesor y es de agradecer que Opel, y más en tiempos de crisis (que también pasan factura, por ejemplo con la desaparición del amortiguador para levantar el capó del motor, como nos temíamos), no haya optado por el continuismo duro y puro. Otros, y nos referimos al jurado del “Car of the year” con la elección del Volkswagen Polo como ganador de la edición del año 2010) no lo han entendido así.

Además incorpora una parte de los sistemas de ayuda a la conducción que estrenó el Insignia, entre los que están las luces adaptativas AFL y el Opel Eye de reconocimiento de las señales de velocidad y de adelantamiento, amén del asistente de cambio involuntario de carril.

Hay cambios a mejor en la configuración de los sistemas que el nuevo Opel Astra comparte con el Insignia: el detector de señales de limitación de velocidad y adelantamiento funciona por debajo de 55 km/h y se puede desactivar la función emergente; se indica mediante un icono redondo en la pantalla multifunción, iluminada con un molesto color rojo fosforito; nos recuerda a los Audi de hace una generación, pues ahora se han pasado al color blanco.

Han pasado pocos meses entre el lanzamiento de ambos modelos y lo positivo del caso es que el Astra ha solventado algunos defectos que tenía el Insignia en la configuración de estos sistemas: ahora se puede desactivar la función emergente de las señales de tráfico (así no dejamos de ver el dato del ordenador de a bordo seleccionado en la pantalla multifunción). Muestra conjuntamente los dos tipos de señales y funciona incluso a baja velocidad, idóneo para el tráfico urbano donde hay limitaciones de 20 km/h, por ejemplo (en el Insignia se activaba a partir de 55 km/h). También añade un testigo luminoso que de día nos indica si llevamos conectadas las luces automáticas (el manual explica que va asociado a la luz diurna); antes, la única forma de saberlo era accionando el conmutador de las luces.

Otro cambio a mejor en el nuevo Opel Astra de 5 puertas respecto del Insignia, con el que comparte el conmutador de las luces es que ahora sabemos en todo momento si la función Auto está activada pues si hay luz suficiente, se enciende un testigo nuevo de color verde (el de la luz diurna, en la iamgen). Si no hay luz suficiente, se enciende el testigo de la luz de posición.

En cuanto a la puesta a punto del Opel Eye, nos ha parecido mejor que la del Insignia: en concreto ha visualizado correctamente la señal de fin de limitación de 50 km/h que el Insignia mostraba como fin de prohibido adelantar.

Pero en el nuevo Astra también hay defectos ("no los cuentes", nos dijo con guasa nuestro "cordial y desenfadado" interlocutor de Opel) así que empezamos por los dos más importantes que afectan al puesto de conducción: uno es el reposapiés, que es muy estrecho y tiene muy poco espacio entre el pedal del embrague y el lateral (sólo 12 cm) para pasar el pie, además de que el zapato se puede enganchar con la esquina inferior de la pieza de plástico del lateral (ver imagen inferior).

Opel no debería permitirse una imagen como esta del nuevo Opel Astra de 5 puertas: un reposapiés muy estrecho, muy poco espacio entre el pedal del embrague y el lateral para pasar el pie (sólo 12 cm) y una pieza de plástico en el lateral mal sujeta por abajo, que  puede provocar que el zapato se enganche con ella. Requiere una operación “quirúrgica” con carácter de urgencia.

Y el otro es la desaparición de la rueda moleteada del volante, que supone que para manejar el sistema Info hay que soltar la mano derecha del volante y enfrentarse (con la imprescindible pero desaconsejable ayuda de la vista) a una consola central con un total de ¡25 teclas y 2 botones giratorios! (parece un Audi…), a sumar las 12 teclas y 2 botones de la climatización (situadas debajo) y otras 4 teclas (entre ellas las de los modos Tour y Sport del sistema Flexride) en la parte más alta de la consola.

Adiós a la rueda moleteada del radio izquierdo del volante para manejar el sistema Info del nuevo Opel Astra, siguiendo el camino marcado por el Insignia. Su lugar lo ocupan las teclas del regulador de velocidad, que se desactiva al pisar el pedal del embrague. Es un cambio tan a peor que nos resulta incomprensible. El conmutador de las luces es idéntico al del Insignia. Por fin dispone de una junta de goma en la propia puerta, que sirve para mejorar el acomodo sonoro y climático.

Es un cacao de consola central en la no es fácil manejar ni el ventilador de la climatización; eso sí, viste muchísimo más que la vulgar rueda moleteada y más aún de noche por la profusa iluminación en rojo fosforito de tanta tecla, pantalla multifunción del cuadro de instrumentos y del propio habitáculo (entre otros, el zócalo que bordea la palanca del cambio), que nos recuerda a la de los Audi y nos hace pensar si no habrá recalado en Opel algún responsable del diseño de las consolas de la marca de los cuatro aros. Nos tememos lo peor.

Para olvidar la profusa iluminación indirecta en color rojo fosforito del habitáculo del nuevo Opel Astra de 5 puertas; incluso el zócalo de la palanca de la caja de cambios manual dispone de ella. En el borde inferior de la imagen se aprecia también el testigo iluminado de la tecla del freno de estacionamiento eléctrico.

Vamos con más defectos o puntos de mejora: el volante tapa parcialmente el cuadro de instrumentos, dificultando la lectura del nivel de combustible y temperatura del líquido refrigerante. El manejo de la palanca del cambio no es tan firme y suave como en los modelos del Grupo VW (en concreto el Golf, su principal rival): hay que “limar” las asperezas al insertar las marchas y la forma del pomo, que le quitan refinamiento, vital para la autosatisfacción del conductor. En cambio, Opel ha resuelto el problema de la posición tan baja de la palanca en su antecesor.

Vista del puesto de conducción del nuevo Opel Astra 5 puertas: apabulla la presencia de teclas y botones en la consola, central, fuente de distracciones durante la conducción. El mando de los retrovisores exteriores está mal situado (en la puerta, arriba y delante) y el asidero de la puerta dificulta el manejo de los elevalunas eléctricos. La posición de conducción es buena, con espacio suficiente para las rodillas, la pierna derecha queda un poco encajonada por la consola central aunque no hay aristas.

También hay que mejorar la clara vibración al arrancar el motor, el claqueteo en frío al ralentí y un pequeño retumbe de motor con vibración en el volante incluida cuando se inicia la marcha, en el momento que se da gas y se suelta el pedal del embrague, cuando se somete al motor a carga; se solventa (si no ha prisa) iniciando suavemente la marcha en 1ª sin dar gas, pues hay par motor suficiente para ello.

No son defectos muy perceptibles pero para quien se fije en estas cosas empañan el agrado de uso y desmerecen frente al Golf. Eso sí, tiene arranque con control automático, que evita daños mecánicos por un mal uso de la llave de contacto y hace facilísima y completamente segura la rearrancada en caso de calado.

El freno de estacionamiento eléctrico del nuevo Opel Astra de 5 puertas sólo se puede desenclavar manualmente si tenemos pisado el pedal del freno. Es una imprescindible medida de seguridad que no se da en coches de muchísimo precio como por ejemplo en la Clase S de Mercedes, su buque insignia. Al iniciar la marcha se desenclava de forma automática sólo si pisamos el acelerador, también por cuestiones de seguridad; nos parece una configuración acertada, igual que la usada por BMW.

Estrena freno de estacionamiento eléctrico: nos gusta (por seguridad) que se desenclave al iniciar la marcha sólo si se acelera al soltar el pedal del embrague con una marcha insertada y que para desenclavarlo manualmente haya que tener pisado el pedal del freno.

En cambio nos parece muy inseguro que no se active de forma automática aunque hayas sacado la llave de contacto, desabrochado el cinturón de seguridad y abierto la puerta, señales inequívocas de que te vas a bajar del coche.

El asistente de salida en pendiente del nuevo Opel Astra de 5 puertas repite la absurda configuración de otras marcas como las del Grupo VW de activarse en subidas incluso en punto muerto: si en esas condiciones el conductor suelta el pedal del freno es señal inequívoca de que quiere retroceder por inercia y de inmediato, sin tener que esperar dos segundos a que se desactive el freno. Al menos Opel lo explica bien en el manual de uso del coche, situación que no se da en el Grupo VW.

Dispone de asistente de salida en pendiente y al igual que en los últimos modelos del Grupo VW probados, se activa en subidas incluso en punto muerto, lo que nos parece absurdo: si un conductor suelta el pedal del freno en una subida y en punto muerto es señal inequívoca de que quiere retroceder por inercia y de inmediato, sin tener que esperar dos segundos a que se desactive el freno… Sería tremendo que Opel hubiese fichado también al lumbreras que configuró este sistema en el Grupo VW. Otra posibilidad (la más probable) es que la autoría sea del suministrador del ESP, común a ambas marcas. Sea lo que sea, hay que “fumigar” a ese lumbreras.

La posición más adelantada que antes de la luz de cortesía trasera del nuevo Opel Astra ya no molesta al ocupante de la plaza central. Al salir hay que echar la cabeza hacia delante para no golpearse con el marco de la puerta. Los tres reposacabezas quedan un poco bajos. La consola sobre el túnel central molesta mucho al cambiarse de lado y al ocupante de la plaza central; esta última es bastante incómoda por asiento. Ha perdido algo de anchura y altura a pesar de ser más alto y ancho por fuera.

Las plazas traseras han perdido un par de centímetros de anchura, siendo insuficiente para tres personas adultas, como es norma en los compactos. También ha perdido espacio al techo aunque sigue siendo suficiente para personas de talla alta. No resulta nada cómodo cambiarse de lado por culpa de la retrasada posición de la voluminosa consola sobre el túnel central y el mayor defecto relativo al asiento es que los reposacabezas de las tres plazas quedan un poco bajos; a favor tiene que ya no te clavas los cierres de los cinturones de seguridad al sentarte y que el tercer enganche del sistema Isofix está en la parte trasera de l respaldo, como debe ser.

El maletero del nuevo Opel Astra dispone de un piso móvil, que se puede situar a dos alturas diferentes sin necesidad de sacarlo gracias a unas guías en los laterales, junto al respaldo: para colocarlo en la posición más baja (en la imagen) hay que presionar la tapa hacia abajo, maniobra que no resulta cómoda. La tapa tiene un lazo para poder bascularla hacia arriba con facilidad. El maletero está bastante bien rematado; al ampliarlo no queda un piso de carga plano ni tiene re de separación.

El maletero ha ganado algo de capacidad y dispone de una tapa (con un lazo para levantarla fácilmente) que se puede situar a dos alturas con relativa facilidad gracias unas guías en los laterales. Está bastante bien rematado, la tapa móvil es muy consistente y se pliega con unas sólidas bisagras metálicas y al ampliarlo no queda un piso de carga plano. El umbral de carga queda a 74 cm de altura (algo alto) y no dispone de la imprescindible red de separación del maletero.

El motor no es demasiado elástico y no le ayuda el largo desarrollo de la 6ª: en ciudad hay que circular como mucho en 3ª si queremos tener respuesta inmediata al acelerador y como mucho en 4ª si el terreno es favorable para mantener la velocidad máxima de 50 km/h. No supera la prueba de subida al puerto de montaña en 6ª ni en 5ª.

Qué buen tacto tiene la dirección del nuevo Opel Astra, sobre todo en curvas muy abiertas en carretera, de las que requieren poco giro de volante. La asistencia es electromecánica. Tiene 2,70 vueltas entre tope y tope.

Es un motor que en carretera en 6ª a velocidades legales obliga a reducir en cuanto llegan los repechos medios o fuertes y que en ciudad, si lo llevamos muy bajo de vueltas (a menos de 1.300 rpm, que es cuando el turbo empieza a soplar), apenas tiene respuesta incluso en marchas cortas. No es lo mejor del nuevo Astra, desde luego.

El indicador de intervalos de cambio de aceite del nuevo Opel Astra abandona el sistema de kilometraje pendiente por otro basado en un índice de calidad del aceite que tiene una complicada traducción a kilómetros pues hay que tener anotado cuándo se cambió por última vez y hacer una regla de tres; nos parece un paso atrás de cara al usuario.

El consumo ha sido de 5,75 l/100 km en el recorrido habitual (bastante más elevado que los 4,7 litros del consumo mixto, que es la referencia a batir) y de 4,4 l/100 km en el recorrido especial, sólo dos décimas superior al homologado en ciclo extraurbano, que es la referencia; muy lejos de un BMW 116d de 115 CV, por ejemplo.

El comportamiento es muy similar al del anterior Astra, con un leve carácter subvirador y un eje trasero que ayuda bastante sin llegar al sobreviraje. Es un coche ágil y fácil de conducir, que transmite muy buenas sensaciones aunque sin superar al Seat Leon (la referencia de los compactos), ayudado por el tacto de la dirección, lo cómodo que es (mucho más que el Seat Leon) y lo plano que toma las curvas.

La primera vez que abrimos desde dentro la puerta del conductor del nuevo Opel Astra, sentimos un pellizco en un dedo de la mano: nos lo causó el tirador, que tiene una arista por la cara  interior y al soltarlo te puede pillar la yema del dedo contra el guarnecido de la puerta, tal y como atestigua el bolígrafo. Al igual que en el Astra anterior, otro detalle mejorable es que el recubrimiento de la parte superior de las puertas traseras es rígido mientras que el de las delanteras es acolchado. El imperial del techo del nuevo Opel Astra es acolchado y es muy suave al tacto, además de que está muy bien rematado en la unión con el parabrisas y el portón trasero pero en la zona de la luz de cortesía delantera tiene unas pequeñas holguras y se arruga un poco al presionarlo, tal y como atestigua la imagen.

Ya lo dijimos cuando Opel lanzó al mercado el anterior Astra con el sistema IDS, que el futuro de las suspensiones está en incorporar la gestión electrónica y si es integrándola con otros sistemas como la dirección, motor, luces activas, cambio automático, pues mucho mejor, que es lo que ofrece en una asequible opción Flexride (750 euros) el nuevo Astra. ¡Bien por Opel!

Por último, los acabados y la terminación: son buenos aunque hay un retroceso en la calidad del salpicadero, mitad de plástico rígido (la franja que recorre el parabrisas) y mitad acolchado (la parte frontal) y con una capilla de plástico rígido e independiente en la instrumentación; esta moda la empezó (si la memoria no nos falla) el BMW Serie 1 y se está extendiendo como la peste.

No nos ha gustado la tecla para conectar el limpialuneta trasero, en el extremo de la palanca del limpia-lavaparabrisas. En la posición de la imagen funciona intermitentemente y en la contraria, de forma continua; en la posición intermedia se desconecta pero es fácil hacer demasiada fuerza y pasarse de posición. Acaba obligando a usar dos dedos, uno en cada extremo, para desactivarlo sin errores.

Opel ha cuidado mucho la textura de los materiales (del imperial del techo, del salpicadero…) y convence el suave y consistente deslizar de las ventanillas eléctricas o del cierre centralizado, con un sonido grave y amortiguado que denota atención por estos detalles. También en esto tiene aires de coche grande el nuevo Astra.

En suma: con el sistema Flexride, el nuevo Astra resuelve con brillantez y a un precio muy asequible el reto de combinar confort y seguridad y no uno en detrimento de la otra. Nos parece un excelente coche, posiblemente el mejor de los compactos de marcas generalistas; sería un producto redondo si contara con una gama de motores diesel más eficiente y refinada.

Pincha aquí para ver el crash-test de Euro NCAP:

Puntuación global
Protección
adultos
Colisión frontal
Protección
infantil
Protección
peatones
Sistemas seguridad
Latigazo
cervical
EuroNCAP 5 estrellas
95%
15,1 puntos
(max. 16 puntos)
84%
46%
71%
3,7 puntos
(max. 4 puntos)

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Datos técnicos:

Motor y transmisión
posición delantero transversal
nº cilindros 4 en línea, 4 válvulas por cilindro
distribución 2 árboles de levas en culata, correa dentada.
alimentación/ combustible inyección directa, conducto común, turbo geometría variable, gasóleo
cilindrada 1.686 cm3
potencia máxima 125 CV (92 Kw) a 4.000 rpm
par máximo 280 Nm de 2.000 a 2.700 rpm
consumo admitido de aceite 0,6 l / 1.000 km
relación de compresión 18,0:1
transmisión tracción delantera
embrague monodisco en seco
caja de cambios manual de 6 velocidades
desarrollo (km/h a 1.000 rpm)
con neumáticos de serie
1ª: 8,62 km/h
2ª: 16,06 km/h
3ª: 25,33 km/h
4ª: 34,30 km/h
5ª: 44,50 km/h
6ª: 53,98 km/h
Bastidor
suspensión delantera/ trasera McPherson/ eje torsional con timonería de Watt
frenos delanteros/ traseros discos ventilados/ discos
dirección cremallera, asistida eléctrica
diámetro de giro entre bordillos/ vueltas volante 10,90 m/ 2,70 vueltas
neumáticos de serie 225/50 R17
neumático repuesto/ ubicación T115/70 R16 92M, maletero, de emergencia (opción, 90 euros)
Carrocería
Tipo berlina, 5 puertas, 5 plazas
largo x ancho x alto (mm.) 4.419 x 1.814 x 1.510
batalla/ vía delantera-trasera (mm) 2.685 x 1.544 x 1.558
peso en vacío/ peso máximo 1.428 kg/ 2.020 kg
maletero de 370 a 1.235 litros
depósito combustible 56 litros
Datos prueba
Km. inicio 1.539
Neumáticos delante - detrás 235/45 R18 Bridgestone Potenza RE 050A
Variación desarrollo +1,73%
Fecha matriculación 04.02.10
Medidas interiores
anchura delante/ detrás 140 - 129 cm
altura asiento delantero-techo 94 - 101 cm
altura asiento trasero-techo: plaza lateral / central 93 - 94 cm
hueco pies: banqueta trasera-pilar central 28 cm
cota habitabilidad: pedales/ respaldo trasero 185 cm
Prestaciones, emisiones y consumos homologados
velocidad máxima 195 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 11,5 s.
Norma emisiones Euro 5
Emisiones de CO2 125 g/km
Consumo urbano 5,7 l/100 km
Consumo extraurbano 4,2 l/100 km
Consumo mixto 4,7 l/100 km
Mantenimiento según indicador de intervalos
Revisiones 30.000 km/ 1 año
Cambio aceite 30.000 km/ 1 año
Cambio correa distribución 100.000 km
Equipamiento de serie
climatizador bizona
acceso confort/ botón de arranque no/no
airbags frontales/ laterales/ cortina sí/sí/sí
cinturones delanteros pretensor/ limitador sí/sí
ABS/ control tracción/ control estabilidad sí/sí/sí
regulación banqueta delantera altura/ inclinación sí/sí
ordenador viaje
retrovisores eléctricos plegables
regulación volante altura/ profundidad sí/sí
faros xenón/ activos opción/no
sensor de lluvia/ luces sí/sí
regulador/ limitador velocidad sí/no
filtro de partículas
navegador opción, sí (700 €)
sistema Flexride opción, sí (750 €)
asientos ergonómicos deportivos opción, sí (500 €)

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