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- Opel Astra Sedan 1.7 CDTI. Sin alardes. |
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La nueva versión viene a completar la gama Astra, que ya cuenta con las versiones cinco puertas, GTC de tres puertas, OPC, Station Wagon, el descapotable TwinTop y la versión comercial Astra Van (no disponible en España). Con esta versión Opel continúa una tradición, ya que las dos primeras generaciones del Astra estaban disponibles en carrocería de cuatro puertas con un amplio maletero separado.
Está basado en el Astra Station Wagon, que tiene una distancia entre ejes de 2.703 mm (90 mm más que el Astra 5 puertas) para ofrecer mucho espacio en el asiento trasero y un amplio maletero de 490 litros ampliable hasta 870 litros. Mide 4.587 mm de largo (es más largo que el BMW Serie 3), dejando hueco suficiente por arriba para el nuevo Opel Insignia (que mide 4,83 metros), 1.753 mm de ancho y 1.458 mm de alto.
Gracias a un diseño sin alardes puede presumir de lo que es realmente, un “coche de cuatro puertas completamente familiar con un maletero acorde”, como lo define la marca. Empecemos por las plazas traseras, muy amplias longitudinalmente, con un buen acceso para los pies y anchura justa pero suficiente para tres adultos. También es suficiente la altura al techo para personas de talla alta, que podrán incluso llevar la cabeza completamente apoyada en el reposacabezas, sin rozar con el techo. La plaza central es plenamente utilizable y el mayor defecto en esa plaza es que el reposacabezas no es de serie. En suma, tres buenas plazas para poder hacer viajes sin problemas.
El maletero, con 490 litros ampliables hasta 870 litros abatiendo el respaldo por secciones 60/40, tiene una capacidad acorde con el planteamiento de coche familiar aunque es mejorable la boca de carga, pues tiene bastante menos altura que la interior del maletero (43 cm frente a 55), lo que limitará su aprovechamiento con objetos voluminosos; el umbral de carga también queda elevado, a 72 cm del suelo. También hay sitio en el interior para la rueda de repuesto de la misma medida que las demás. La tapa del maletero tiene dos defectos: carece de asidero interior para cerrarla, por lo que hay que empujar de la chapa con el riesgo de mancharnos la mano y en la unidad probada sólo se podía abrir accionando una tecla en la consola central.
Y delante nos encontramos con un panorama ya conocido pues no hay cambios respecto del Astra: buena posición al volante, con espacio suficiente para las rodillas gracias a la correcta posición de la palanca de reglaje del volante, en el lateral izquierdo de la columna de la dirección y un manejo bastante suave que permite disfrutar de la conducción de este Astra Sedan, con ese tacto firme característico de los Opel que satisfará a los amantes de la conducción. Hay aspectos a mejorar como la posición de los mandos de la climatización en la parte inferior de la consola central, los reflejos en el parabrisas de los aros cromados de la instrumentación, la visibilidad en curvas a derechas por el tamaño y posición del retrovisor interior y la palanca de la caja de velocidades, algo baja pero de manejo muy rápido.
Los acabados son bastante buenos en general, con plásticos sólidos y acolchados en salpicadero y en las cuatro puertas además de un imperial de suave tacto pero hay detalles de terminación mejorables como la sujeción de la consola sobre el túnel y del imperial del techo. El peor detalle es que el Astra Sedan sólo cuenta con una junta entera de goma en el marco de las puertas en lugar de las dos que son habituales en los coches de la competencia, lo que se traduce en que el confort sonoro no es bueno pues en carretera hay bastante ruido aerodinámico, a sumar al de rodadura, que tampoco es bajo y al del motor 1.7 CDTI de origen Isuzu, con un registro ronco y grave poco armonioso sobre todo en frío.
El motor es un veterano propulsor de origen Isuzu, con correa de distribución, turbo de geometría variable y sin filtro de partículas, lo que no deja de ser una ventaja objetiva frente a los modelos que lo llevan de serie pues a costa de emitir más partículas de hollín (sin que suponga una “penalización” fiscal) se abarata el precio de adquisición y el coste de uso pues se evita tener que sustituirlo a plazo más o menos fijo de unos 200.000 km si es que no se estropea antes.
Convence el motor por la respuesta suave y progresiva, con unos bajos aceptables que permiten hacer salidas incluso en fuertes pendientes en 1ª, sin dar gas y sin riesgo de calar el motor, a diferencia de lo que nos ocurrió con el Dodge Journey. No convence en cambio por el tacto y sonido, algo áspero el primero y con un registro ronco y grave el segundo que no le hacen agradable.
Nos ha vuelto a gustar mucho el aplomo de marcha, a costa eso sí de cierta dureza de suspensión en la unidad de pruebas, equipada con unos neumáticos 215/45 R17 asociados al acabado Cosmo. El eje delantero dispone de una mejorada suspensión Mc Pherson con subchasis hidroformado que ofrece un mayor confort de conducción. En las ruedas traseras mantiene el eje semiindependiente por barra de torsión con sección en forma de U, específicamente adaptado para esta carrocería.
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