|
- Opel Corsa 1.3 CDTI 95 CV ecoFLEX vs Opel Corsa 1.4 100 CV. Mejorado. |
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Otra novedad afecta a toda la gama y son los cambios introducidos en la suspensión y software de la asistencia eléctrica, que han conseguido mejorar el confort de marcha sin perder aplomo y eliminar la leve inestabilidad direccional que tenía antes y que obligaba a continuas y poco precisas correcciones de la trayectoria cuando se circulaba en línea recta o curva de radio muy grande.
Otra novedad más es el nuevo motor 1.4 de 100 CV con distribución variable doble (tanto en admisión como escape) y cadena de distribución, que sustituye al anterior 1.4 de 90 CV con mucha ventaja: es más elástico, más potente y y logra una reducción del 12% en consumo de combustible y en emisiones de CO2, con 5,5 litros cada 100 km y 129 gramos de CO2 por km. Adelantamos que es un motor sorprendente.
La mejora del confort de marcha se ha conseguido, entre otras cosas, cambiando el punto de anclaje de los amortiguadores y con unos muelles más suaves sin que se traduzca en una merma de las cualidades dinámicas. El resultado es bastante bueno, especialmente en la versión ecoFLEX con la suspensión rebajada nada menos que 20 mm: va muy sujeto y firme y es aceptablemente incómodo en mal firme a cambio de un notable aplomo de marcha, superior al de un modelo similar pero vestido con aires distintivos como es el nuevo Citroën DS3. Unido a que el manejo es bastante suave pero firme y a la buena posición de conducción, resulta un coche que transmite muy buenas sensaciones al volante, de coche más grande.
Esta nueva versión ecoFLEX estrena una versión potenciada a 95 CV del motor 1.3 CDTI con cadena de distribución, del que hay otras versiones de 75 y 90 CV a las que barre en emisiones de CO2: los ya citados 98 g/km del ecoFLEX frente a 114 g/km del 75 CV y 127 g/km del 90 CV. Los consumos pueden ser muy bajos, incluso inferiores a 3 litros cada 100 km en trayectos mixtos a nada que practiquemos una conducción eficiente y la autonomía puede superar los 1.000 km.
Los consumos tan reducidos del ecoFKLEX se consiguen a pesar de que la caja de cambios sólo tiene 5 relaciones y de que carece de sistemas como el start&stop que apaga el motor en las paradas y que Opel ha anunciado que va a ofrecer en todos sus modelos para finales de 2011, sin aclarar si de serie o pagándolo como opción. La única y parca ayuda que tiene para practicar unas conducción eficiente es la del indicador de cambio de marcha; decimos lo de parca pues la recomendación sólo la hace para subir marchas (como en el Citroën DS3, cuando lo suyo es que recomiende también las reducciones) aunque a su favor hay que decir que la indicación varía en función de la carga con la que trabaja el motor, como debe ser (en esto también aventaja al DS3).
De esta falta de elasticidad da fe el indicador de cambio de marchas pues a punta de gas en llano no recomienda subir de marcha hasta unas 2.200 rpm o 2.300 rpm, régimen inusualmente alto para lo que ofrece la competencia. En cambio, en carretera a velocidades legales cunde mucho, con una respuesta muy contundente que obliga a usar muy poco el cambio.
Añade además este 1.4 de 100 CV de gasolina una brillante respuesta en alta, incluso con cierto tirón en aceleración a fondo a unas 4.000 rpm, y una bonita, uniforme y discreta sonoridad, que procura un excelente acomodo sonoro sobre todo en ciudad. Nos ha encantado este motor, que añade el atractivo de la cadena de distribución, todo ventajas frente a la correa dentada: no tiene mantenimiento y es más fiable.
En el ruido de rodadura también gana el 1.4 de gasolina, bastante silencioso en ciudad, lo suficiente para escuchar perfectamente el ruido del roce de las pastillas y zapatas de los frenos al detenernos, ruido que en el 1.3 CDTI quedaba ahogado por la rodadura y el motor; este ecoFLEX ha sido uno de los Corsa de la actual generación que más ruido de rodadura tenía, ruido al que no es ajeno ni el tipo de neumático empleado (ver ficha técnica al final) ni el mejorable sellado de las puertas, con una única junta entera de goma, situada en el marco.
La mejora del confort de suspensión se ha logrado sin merma de las cualidades dinámicas, con un comportamiento que sigue siendo bastante ágil y con un aplomo de marcha notable; los cambios en la suspensión se han traducido también en una pequeña mejora de la estabilidad de la frenada (con tambores traseros en ambas versiones), sobre todo en las suaves en curva, pues ha reducido con claridad la tendencia a guiñar. En cambio, en las de emergencia, también en curva, sigue descompensando un poco el apoyo de la trasera, lo que provoca un pequeño balanceo y serpenteo. Sigue siendo un aspecto a mejorar.
A los cambios ya mencionados del renovado Opel Corsa hay que añadir al menos otro, muy sutil pero cambio al fin y al cabo: el conmutador de las luces, que tanto habíamos criticado pues quedaba muy bajo en el salpicadero, oculto por el volante y resultaba muy dificultoso accionar las teclas situadas alrededor del conmutador para regular la iluminación del cuadro de instrumentos y la altura de los faros.
Ya hemos comentado que nos gusta mucho la posición de conducción, claramente mejor que la del distintivo Citroën DS3, incluido el buen asiento (sobre todo el respaldo) y sin que falte un buen seguro de la marcha atrás, por medio de un gatillo en la palanca, otro importante detalle en el que mejora al DS3, al igual que en la opción de los faros activos. También nos gustan bastante más las plazas traseras, sin problemas de espacio al techo para personas de talla alta incluso en la plaza central.
© www.cochenet.com Agosto 2010 (España) Optimizado para Internet Explorer a una resolución de 800x600 Prohibida la reproducción total o parcial sin previa autorización
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||