Al volante

- Opel Insignia Sports Tourer 2.0 CDTI 160 CV vs Opel Insignia 1.6 Turbo.

Opel va ampliando la gama del Insignia, su buque insignia, elegido "Coche del año 2009" en Europa, con la carrocería familiar o Sports Tourer (a sumar a la de cuatro y cinco puertas), las versiones Ecoflex de consumos reducidos, el motor 1.6 turbo de gasolina de 180 CV y el sistema de aparcamiento pilotado.

Precio 5 puertas 1.6T: de 25.950 a 27.550 euros. Sports Tourer 2.0 CDTI: 29.900 euros (febrero 2010). Garantía: 2 años. Internet: Opel


Análisis:

El escalonamiento de la gama de gasolina es ahora más razonable pues reduce la gran diferencia de potencia y sobre todo de precio que había entre la versión de acceso 1.8 de 140 CV y el 2.0 turbo de 220 CV. Este nuevo 1.6 turbo de 180 CV con correa de distribución ofrece una notable mejora de prestaciones oficiales respecto del 1.8 atmosférico, con un consumo homologado prácticamente idéntico, sólo 0,1 l/100 km superior en cada ciclo. Completa la gama el 2.8 V6 turbo de 260 CV, que al refinamiento del motor añade el atractivo de la tracción integral Adaptive 4x4.

Anagrama del Opel Insignia 1.6 turbo de 5 puertas. La gama se ha completado con la versión familiar Sports Tourer, que cuesta 1.300 euros más que el sedan de 4 y 5 puertas.

En cuanto a los diesel, la oferta incluye tres versiones del 2.0 CDTI con correa de distribución, con 110 CV (no disponible en el Sports Tourer), 130 CV y 160 CV, con idénticos consumos homologados en ciclo mixto. De los dos motores más potentes hay versiones Ecoflex, con consumos homologados más reducidos pero con suspensiones rebajadas, más rígidas e incómodas y sin que supongan pagar menos impuesto de matriculación: todos los motores diesel tributan al 4,75%. También está anunciado un 2.0 CDTI biturbo de 190 CV.

La versión Sport del Opel Insignia 1.6 turbo lleva de serie el sistema FlexRide, volante deportivo de cuero, dirección con asistencia variable en función de la velocidad, asientos ergonómicos Sport con banqueta extensible, pedales deportivos de aleación, ordenador de a bordo con check control, tubo de escape doble, llantas de aleación de 18" con diseño de 5 radios dobles con neumáticos 245/45 R18, faros antiniebla delanteros, portal conexión bluetooth para teléfono móvil y chasis sport rebajado.

El Insignia familiar o Sports Tourer mantiene la distancia entre ejes de 2.737 milímetros de las versiones sedán y berlina pero añade 78 mm a su longitud total, llegando hasta los 4.908 mm; cuesta 1.300 euros más y por 300 euros ofrece la opción de la suspensión trasera de altura constante, que es incompatible con el sistema FlexRide de control electrónico de la amortiguación.

La
red de separación del maletero está reservada en exclusiva y por la friolera de 300 euros al familiar Sports Tourer excepto en la versión más barata (¿por qué esa exclusión?); el 5 puertas también debería disponer de ella por cuestiones de seguridad pasiva.

Para la generosa longitud del Opel Insignia de 5 puertas, las plazas traseras se quedan muy justas de altura (imagen izquierda). En la carrocería familiar se resuelve este problema (imagen derecha). El asiento trasero es idéntico en ambas carrocerías; la plaza central es muy incómoda por el rígido respaldo (es el reposabrazos escamoteable). Para la generosa longitud del Opel Insignia de 5 puertas, las plazas traseras se quedan muy justas de altura (imagen izquierda). En la carrocería familiar se resuelve este problema (imagen derecha). El asiento trasero es idéntico en ambas carrocerías; la plaza central es muy incómoda por el rígido respaldo (es el reposabrazos escamoteable).

Lo menos bueno del Insignia de 5 puertas es la altura en las plazas traseras, objeción importante para una berlina que mide nada menos que 4.830 mm de largo, pues es demasiado justa para personas de talla alta; además la plaza central resulta muy incómoda por el rígido respaldo (es el reposabrazos escamoteable), se va sentado más alto y con menor protección del reposacabezas al quedar más bajo.

El problema de la altura en las plazas traseras desaparece por completo en el Insignia familiar pero a cambio deja en evidencia que los tres reposacabezas quedan bajos (el asiento es idéntico en ambas carrocerías); en cuanto a la plaza central, es igual de incómoda por el rígido respaldo.

El maletero del Opel Insignia de 5 puertas es 30 litros más grande que el de 4 puertas. No dispone en opción de red divisoria, imprescindible por cuestiones de seguridad en una carrocería de este tipo. Con los respaldos del asiento trasero abatidos no queda un piso de carga plano. Bajo la tapa del piso hay sitio para una rueda de repuesto de la misma medida que las demás. El umbral de la boca de carga está a 74 cm de altura. El maletero del Opel Insignia familiar tiene 540 litros. La red de separación es opcional. Con los respaldos del asiento trasero abatidos no queda un piso de carga plano. Bajo la tapa del piso hay sitio para una rueda de repuesto de la misma medida que las demás. El umbral de la boca de carga está a 65 cm de altura, 9 cm menos que en el Insignia de 5 puertas. En la versión más lujosa el accionamiento del portón es eléctrico.

El maletero del familiar es el más grande de las tres carrocerías, con 540 litros frente a 520 litros del 5 puertas y 500 litros del 4 puertas. Tiene el umbral a una altura inusualmente baja para lo que se estila hoy en día por cuestiones de seguridad pasiva, de sólo 65 cm. Dispone de cortina enrollable frente a la bandeja del Insignia de 5 puertas y al abrir el portón deja al descubierto en los laterales unos grandes pilotos. En ambos se puede ampliar el maletero abatiendo los respaldos pero no queda un piso de carga plano, defecto que cobra mayor importancia en el familiar; otro inconveniente es el prominente paragolpes trasero, pues hace que el maletero quede más lejos.

Nos gusta mucho el asiento el Opel Insignia, con todo tipo de reglajes para conseguir la postura óptima al volante: entre otros, dispone de reglaje de altura del asiento (eléctrico) y de inclinación de banqueta (mecánico); esta última es extensible. También tiene reglaje lumbar con 4 movimientos.

Del puesto de conducción nos ha gustado mucho el asiento de serie, con todo tipo de reglajes para conseguir una óptima posición al volante. Y cada vez que probamos un Insignia nos va gustando menos el manejo del sistema Info, con una rueda giratoria situada en la consola central y unos cuantos botones a su alrededor; no entendemos por qué Opel ha renunciado a su prodigiosa rueda moleteada en el radio izquierdo del volante, que evitaba soltar la mano del volante y era increíblemente fácil e intuitiva de usar.

Imagen de la consola central del Opel Insignia con el botón giratorio del sistema Info: representa un notable paso atrás frente al manejo increíblemente ergonómico e intuitivo de la rueda moleteada situada en el radio izquierdo del volante, que además no obligaba a soltar la mano del volante; a cambio “viste” mucho menos que una consola plagada de mandos y botones, al peor estilo de los Audi, por ejemplo.

Lo que no se nos escapa es que el sistema actual, lleno de botones y mandos, "viste" mucho más que esa simple rueda moleteada. Otro aspecto a criticar es el reposapiés, que es el paso de rueda recubierto de moqueta, cuando lo suyo es que sea una pieza aparte, tipo VW o Seat.

El reposapiés del Opel Insignia tiene buen tamaño pero es mejorable pues aprovecha el propio paso de rueda y la moqueta que lo recubre; el contraste con los pedales con inserciones de aluminio es excesivo.

Ambas unidades probadas disponían de las opciones del chasis adaptativo FlexRide y de los faros delanteros adaptativos AFL y el Insignia 1.6 turbo añadía las opciones de la ayuda al aparcamiento avanzada y el llamado Opel Eye, que incluye el asistente de señales de tráfico y el aviso de cambio de carril.

Para una berlina rutera de este porte, el sistema de estabilidad adaptativa FlexRide (cuesta 750 euros e incluye el Control Continuo de la Amortiguación CDC que ajusta la amortiguación en tiempo real) se nos antoja de lo más recomendable: sin esta opción el Insignia va francamente bien pero con ella experimenta una mejora que se traduce en mejor confort y mejores cualidades dinámicas, más apreciables cuanto peor es el estado del firme.

El sistema FlexRide del Opel Insignia 1.6 turbo tiene tres modos de funcionamiento: normal, Sport y Tour. La diferencia de tarado de la amortiguación es muy perceptible. Estos dos últimos modos se seleccionan pulsando la correspondiente tecla en la consola central; estas teclas incorporan un relieve para diferenciarlas entre sí, inexistente en las unidades probadas en la presentación internacional; el contacto con el dedo deja unas manchas claramente visibles.

Dispone de tres modos de funcionamiento: Normal, Tour (más suave) y Sport (más deportivo). En el modo Sport cambia la respuesta de los elementos interconectados como la dirección, el pedal del acelerador e, incluso, la iluminación del salpicadero, que pasa del color blanco al rojo; también permite hacer ajustes en este modo, al gusto de cada conductor.

Es especialmente significativo el aplomo que transmite el sistema FlexRide en las frenadas y en el paso por badenes o rasantes y la inmediatez de respuesta en giros bruscos, con unos apoyos muy firmes pero cómodos y sin apenas inclinaciones ni inercias; y lo bien que amortigua en firmes muy rizados.

En el modo Sport del sistema FlexRide del Opel Insignia se puede ajustar la respuesta del motor, dirección y suspensión. Es un sistema plenamente recomendable pues mejora el confort y las cualidades dinámicas, es decir, la seguridad.

En el modo Sport gana firmeza en los apoyos y resulta tremendamente efectivo en curvas cerradas a costa de calcar bastante las irregularidades del firme; si está en buen estado, el confort es aceptable y más si tenemos en cuenta que ambas unidades equipaban neumáticos con perfil bastante bajo, unos 245/40 R19 en el Sports Tourer 2.0 CDTI y unos 245/45 R18 en el 1.6 turbo de 5 puertas. Lo dicho, es una opción, más que recomendable, casi imprescindible para quien quiera un plus de confort y seguridad a un precio muy razonable. En el familiar también es preferible a la opción de la suspensión trasera de altura constante.

En cuanto a los aspectos dinámicos, ya hemos comentado que la frenada está muy bien en ambas carrocerías (tipo BMW por aplomo y estabilidad), beneficiada por el sistema FlexRide, que actúa no sólo sobre la amortiguación sino también sobre la dirección, el cambio automático, el acelerador, el ESP, el ABS y el tiempo de reacción de la luz de curva del sistema AFL: en curva no guiña nada, no hunde el morro, no se acuesta...

El comportamiento también nos ha gustado mucho en ambos, pues van muy aplomados, con pocas inercias y apoyos firmes, rápidos y precisos, pasando muy rápidos y encarrilados por virajes cerrados en tracción y con un leve carácter subvirador en apoyos muy bruscos en retención. Muy fácil de conducir, ágil y seguro, que satisfará a los amantes de la conducción; el único punto susceptible de crítica es que la dirección podría pecar de exceso de asistencia.

Anagrama del nuevo motor 1.6 turbo del Opel Insignia, sin referencia a la cilindrada, sólo al sistema de sobrealimentación. El turbo está refrigerado por líquido, no tiene función overboost y alcanza una presión máxima de 2,39 bar. Es de la marca Pierburg.

Turno para los motores: el 1.6 turbo de gasolina de 95 octanos debe mejorar la respuesta en baja, algo pobre hasta unas 2.300 rpm, lo que obliga en carretera a usar el cambio al llegar a repechos fuertes y le impide superar la habitual prueba de subida al puerto de montaña en la relación más larga del cambio (con un desarrollo en 6ª ligeramente largo); sí consigue superarla en 5ª pero muy justo, casi agónicamente, perdiendo velocidad en la parte más dura.

El 2.0 CDTI de 160 CV, que cuesta 1.050 euros más que el 1.6 turbo de gasolina a igualdad de versión, es más elástico y aunque tampoco supera la subida al puerto en 6ª, sí lo hace en 5ª absolutamente sobrado; es un motor que en carretera permite mantener la 6ª en repechos fuertes desde unos 75 km/h de velocímetro, a unas 1.250/1.300 rpm, obligando a usar el cambio manual menos que en el 1.6 turbo. Ambos motores salen muy bien en pendientes sin dar gas en 1ª, ambos tienen control automático del arranque y en ambos faltaba el asistente de salida en pendiente.

Anagrama del motor 2.0 CDTI de 160 CV. Es un motor al que le falta un punto de finura y le sobra otro de humorosidad, idóneo frente al 1.6T para quien busque el menor coste de combustible por km recorrido, al margen de otros factores.

El consumo en nuestro recorrido habitual ha sido de 7,45 l/100 km en el 1.6 turbo, algo inferior al homologado en ciclo mixto y de 5,65 l/100 km en el 2.0 CDTI de 160 CV (el mixto es de 6,0 l/100 km), que es 148 kg más pesado, de los cuales 22 kg son achacables a la carrocería familiar y 126 kg al motor.

El 1.6 turbo es un motor que nos ha gustado en su conjunto, con una sonoridad fina y buen tacto, con una estirada muy larga (hasta 7.000 rpm), idóneo para quien busque potencia, una aceptable economía de consumo y el refinamiento acorde al "Opel más refinado de la historia", que es como define la marca al Insignia, premisa en la que fallan algo los propulsores turbodiésel 2.0 CDTI de cuatro cilindros y más aún si los comparamos con el V6 que hubo disponible en tiempos en el Vectra.

En concreto, este 2.0 CDTI es áspero y ruidoso en frío, tarda mucho en coger temperatura en frío, tiene un ralentí en caliente que se acaba haciendo molesto, tiene un tacto vibrante en aceleración en marchas cortas (por ejemplo en tráfico urbano) que le hace perder agrado de uso y cuando trabaja con carga presenta un leve retumbe y vibración de volante entre unas 1.250 y 1.400 rpm y en la palanca del cambio entre 1.600 y 1.900 rpm. Le falta un punto de finura y le sobra un poco de rumorosidad; indicado para quien valore ante todo el gasto en combustible, pues el sobreprecio se amortiza en sólo 30.00 km. Al acomodo sonoro no contribuye en ambos en carretera el ruido de rodadura.

El sistema de aparcamiento pilotado del Opel Insignia 1.6 turbo se activa con una tecla situada en el lado derecho de la consola central. Pulsándola brevemente busca huecos en fila en el lado derecho; para buscarlos en el lado izquierdo hay que mantener pulsada la tecla durante dos segundos, tiempo que resulta excesivo y hace perder en ocasiones oportunidades de aparcar.

El nuevo sistema de aparcamiento pilotado (cuesta 650 euros) indica las maniobras para aparcar en fila pero no realiza de forma automática la más compleja y útil de todas, que es la de mover el volante en la primera maniobra marcha atrás, función que sí está disponible en la oferta de otras marcas como por ejemplo en el Skoda Superb. Funciona con unos sensores instalados en los parachoques.

B
usca huecos para aparcar a ambos lados del coche cuando se circula a menos de 30 km/h y a menos de 1,8 metros de distancia de la fila de coches. Una vez que avisa, el conductor tiene 10 metros para pararse; a continuación y a toque de corneta (o sea, de las correspondientes señales acústicas más unas indicaciones en la pantalla multifunción del cuadro de instrumentos, difícilmente visibles con el volante girado) se limita a indicarnos las maniobras a realizar.

Estas son algunas de las indicaciones del sistema de aparcamiento pilotado del Opel Insignia 1.6 turbo: es chocante que el mensaje sea diferente según busque hueco para aparcar al lado izquierdo o derecho, lo que no facilita su uso. El hueco debe medir por lo menos un metro más de largo que el Insignia. Estas son algunas de las indicaciones del sistema de aparcamiento pilotado del Opel Insignia 1.6 turbo: es chocante que el mensaje sea diferente según busque hueco para aparcar al lado izquierdo o derecho, lo que no facilita su uso. El hueco debe medir por lo menos un metro más de largo que el Insignia. Estas son algunas de las indicaciones del sistema de aparcamiento pilotado del Opel Insignia 1.6 turbo: es chocante que el mensaje sea diferente según busque hueco para aparcar al lado izquierdo o derecho, lo que no facilita su uso. El hueco debe medir por lo menos un metro más de largo que el Insignia.

Por ejemplo, en un aparcamiento al lado izquierdo, las indicaciones son las siguientes: conducir marcha atrás, prepararse para parar marcha atrás, parar, girar el volante al lado izquierdo (si nos pasamos nos indica que giremos en sentido contrario, así hasta dar con el ángulo exacto de giro), mantener posición de conducción izquierda (o sea, sujetar con firmeza el volante), conducir marcha atrás, prepararse para parar marcha atrás, parar, girar el volante al lado derecho (un ángulo concreto, en caso contrario hay que corregir el giro), mantener posición de conducción derecha, conducir marcha atrás, prepararse para parar marcha atrás y si el hueco es suficientemente largo y hemos hecho las maniobras con la debida diligencia, consigue aparcar en una sola maniobra (el mensaje de “ha llegado a la posición final” más dos banderitas a cuadros lo atestiguan) y dejando el coche pegado al bordillo. Demasiadas indicaciones y demasiado tiempo interrumpiendo el tráfico.

Las indicaciones del sistema de aparcamiento pilotado del Opel Insignia 1.6 turbo incluyen, además del mensaje de texto, una barra de progreso (similar a la de algunos navegadores cuando dan indicaciones al destino) cuando se gira el volante y cuando se desplaza el coche y señales acústicas. Las indicaciones del sistema de aparcamiento pilotado del Opel Insignia 1.6 turbo incluyen, además del mensaje de texto, una barra de progreso (similar a la de algunos navegadores cuando dan indicaciones al destino) cuando se gira el volante y cuando se desplaza el coche y señales acústicas. Las indicaciones del sistema de aparcamiento pilotado del Opel Insignia 1.6 turbo incluyen, además del mensaje de texto, una barra de progreso (similar a la de algunos navegadores cuando dan indicaciones al destino) cuando se gira el volante y cuando se desplaza el coche y señales acústicas. Las indicaciones del sistema de aparcamiento pilotado del Opel Insignia 1.6 turbo incluyen, además del mensaje de texto, una barra de progreso (similar a la de algunos navegadores cuando dan indicaciones al destino) cuando se gira el volante y cuando se desplaza el coche y señales acústicas.

Si el hueco no es demasiado grande, nos puede indicar que es necesario hacer también maniobras hacia delante y la distancia al bordillo puede ser mayor; y si el hueco es sólo un poco más largo que el Insignia (al menos necesita un metro más), nos indica que hay poco espacio para aparcar pero se atreve con la maniobra.

Cuando el sistema de aparcamiento pilotado del Opel Insignia 1.6 turbo da por finalizado el aparcamiento, muestra brevemente el mensaje de “ha llegado a la posición final” acompañado de dos banderas a cuadros.

Es un sistema bien puesto a punto en cuanto a la medición de los huecos y la precisión de las indicaciones pero falla en lo fundamental, el giro automático del volante en la primera marcha atrás, que es la mayor dificultad de la maniobra; y sobran las indicaciones marcha adelante, superfluas incluso para un conductor sin ninguna pericia.

Además, el giro del volante hay que hacerlo a coche parado y ajustando exactamente el ángulo girado con correcciones muy pequeñas en ambos sentidos y manteniendo cierto par de fuerza con la mano, lo que supone una sobrecarga de la asistencia hidráulica de la dirección, un desgaste mecánico y la penalización del consumo al ralentí (aumenta en 0,1 l/hora, hasta 0,8 l/h). Se impone un movimiento automático del volante.

En suma, que salvo para los incapaces de aparcar en fila y dado que el Insignia no es un coche eminentemente urbano, es un sistema perfectamente prescindible.

Vamos a repasar el sistema Opel Eye (cuesta 500 euros), que ya habíamos probado en la presentación internacional. Mediante una cámara situada en el parabrisas, debajo del retrovisor interior, detecta señales de tráfico y avisa del cambio involuntario de carril.

Detalle de la cámara del sistema Opel Eye, situada en el parabrisas, debajo del retrovisor interior. Tiene dos funciones: la función de reconocimiento de señales de tráfico lee y memoriza las señales de limitación de velocidad y de prohibido adelantar y las muestra en el cuadro de instrumentos. El aviso de cambio de carril alerta al conductor cuando de forma no intencionada se sale de su carril.

Reconoce las señales de limitación de velocidad y fin de limitación, prohibido adelantar y permitido adelantar. El sistema se activa a una velocidad superior a 55 km/h hasta 200 km/h de día y funciona también de noche pero sólo hasta 150 km/h y si las señales están bien iluminadas, con luz ajena o la del coche, excelente con los opcionales y recomendables faros adaptativos AFL, que cuestan 1.000 euros. Detecta también las señales con fondo amarillo usadas en tramos en obras.

El sistema Opel Eye del Opel Insignia 1.6 turbo muestra las señales de limitación de velocidad cuando el coche está prácticamente a su altura; en la imagen  se aprecia que unos pocos metros antes de llegar a una limitación de velocidad de 90 km/h, la indicación del cuadro (esquina inferior izquierda) no la refleja todavía sino que mantiene la limitación vigente, que era de 60 km/h.

Ha habido un cambio en el funcionamiento (a peor) pues las limitaciones de velocidad las muestra en la pantalla multifunción del cuadro de instrumentos justo cuando llegamos a la altura de la señal, en contra de lo que se puede deducir del dossier de prensa (dice textualmente que “en función de las condiciones de iluminación, el sistema comienza a reconocer y a leer continuamente las señales a 100 metros”), de las explicaciones en la presentación internacional y de la prueba realizada entonces, con limitaciones de velocidad a 80, 50 y 30 km/h mostradas antes de llegar a ellas y circulando a muy poca velocidad, inferior a los 55 km/h a los que se activa en los modelos de serie.

Lo lógico es que avise con antelación para poder reducir la velocidad a tiempo; nos parece una puesta a punto errónea o en su defecto, una limitación importante del sistema, al igual que sucede con el de BMW, basado en la misma tecnología y que hemos probado en el nuevo Serie 7.

Para evitar confusiones entre la limitación de velocidad de la vía por la que circulamos y la de los carriles de deceleración, el sistema de reconocimiento de señales de tráfico del Opel Insignia 1.6 turbo muestra estas últimas reproduciendo el rectángulo situado bajo ellas. El problema es que mantiene esta indicación hasta que aparece una nueva señal de limitación en la carretera. Para evitar confusiones entre la limitación de velocidad de la vía por la que circulamos y la de los carriles de deceleración, el sistema de reconocimiento de señales de tráfico del Opel Insignia 1.6 turbo muestra estas últimas reproduciendo el rectángulo situado bajo ellas. El problema es que mantiene esta indicación hasta que aparece una nueva señal de limitación en la carretera.

La solución que emplea Opel para las limitaciones de velocidad de los carriles de deceleración (señales que tienen debajo un rectángulo con una flecha de dirección) cuando continuamos por la vía principal es mostrar esa limitación pero reproduciendo el rectángulo inferior. El problema de esta solución (que difiere de la de BMW, más real pero apoyada en el navegador), es que hasta que no aparece una nueva señal de limitación de velocidad en la vía principal, la indicación del sistema es errónea pues corresponde a la del carril de deceleración.

La prueba ha permitido comprobar que con sol frontal muy bajo el asistente de señales se queda fuera de servicio pero sin afectar al aviso de cambio de carril, con el que comparte la cámara de visión.

La cámara del sistema de reconocimiento de señales de tráfico del Opel Insignia 1.6 turbo fallaba con sol frontal muy bajo, curiosamente, la función de aviso de cambio de carril seguía operativa.

La fiabilidad en las indicaciones de la limitación de velocidad ha sido buena en general excepto con una señal concreta, perfectamente visible y en buen estado de conservación (ver imagen inferior izquierda), de fin de limitación de velocidad a 50 km/h a la salida de una travesía, que la ha interpretado reiteradamente y en dos días diferentes como una limitación a 50 km/h (ver imagen inferior derecha).

Esta señal de fin de limitación de velocidad a 50 km/h es la que se le ha atravesado en unas cuantas ocasiones al sistema de reconocimiento de señales del Opel Insignia 1.6 turbo, que la mostraba en el cuadro de instrumentos como una limitación a 50 km/h (esquina inferior izquierda de la imagen de la derecha). La imagen de la derecha recoge el momento en el que el coche llega a la altura de la señal de fin de limitación de velocidad, visible en la esquina superior derecha. En la imagen de la izquierda se aprecia la señal de fin de limitación de velocidad a 50 km/h que se le atravesado en unas cuantas ocasiones al sistema de reconocimiento de señales del Opel Insignia 1.6 turbo, que la mostraba en el cuadro de instrumentos como una limitación a 50 km/h (ver esquina inferior izquierda de la imagen). En esta imagen se recoge el momento en el que el coche llega a la altura de la señal de fin de limitación de velocidad, visible en la esquina superior derecha.

Y también falla en ocasiones en las limitaciones de velocidad de los carriles de deceleración cuando no circulamos por ellos, pues indica la velocidad pero sin el rectángulo inferior; nos ha ocurrido en dos pasadas diferentes en el mismo tramo de autopista, mostrando de repente una limitación de velocidad a 40 km/h cuando la real era de 120 km/h. Para casos como este, se puede borrar la indicación manteniendo pulsado el botón SET/CLR de la palanca de las luces.

Son pequeños fallos de fiabilidad que no empañan la enorme utilidad de este asistente, que incluso detecta las señales tapadas parcialmente por la vegetación y que tendría un complemento perfecto si el regulador de velocidad tuviera función de frenado y no se desactivara al cambiar de marchas.

El reconocimiento de las señales de prohibición de adelantar y fin de la prohibición funciona bien, las muestra cuando se llega a su altura y es una indicación ajustada a la realidad en la generalidad de las ocasiones; es fiable, en suma.

La indicación de las señales de prohibición y fin de prohibición de adelantamiento del Opel Insignia 1.6 turbo tiene prioridad sobre el resto de indicaciones de la pantalla multifunción, incluidas todas la del ordenador de viaje; es un criterio de lo más discutible y llega a ser irritante en carretera con muchas prohibiciones por mucho que podamos volver a la página seleccionada pulsando el botón SET de la palanca de las luces; eso o esperar 8 segundos… La indicación de las señales de prohibición y fin de prohibición de adelantamiento del Opel Insignia 1.6 turbo tiene prioridad sobre el resto de indicaciones de la pantalla multifunción, incluidas todas la del ordenador de viaje; es un criterio de lo más discutible y llega a ser irritante en carretera con muchas prohibiciones por mucho que podamos volver a la página seleccionada pulsando el botón SET de la palanca de las luces; eso o esperar 8 segundos…

Es un sistema que está siempre activado; la indicación de las señales de adelantamiento tiene prioridad sobre las de limitación de velocidad (algo muy discutible), con las que comparte página del menú (la octava de un total de ocho) y también se muestran como una indicación emergente durante unos 8 segundos en la pantalla multifunción del cuadro de instrumentos cuando está seleccionada otra página del menú (por ejemplo el velocímetro digital o el consumo instantáneo), algo que puede llegar a ser irritante aunque antes de transcurrido ese tiempo podemos recuperar la página seleccionada pulsando el botón SET/CLR de la palanca de las luces. ¡Menudo trajín con este botón sobre todo en carretera virada con proliferación de prohibiciones de adelantar!

Otra función asociada a la cámara del sistema Opel Eye es la de aviso de cambio (involuntario) de carril, que pudimos probar de manera somera y nada concluyente en la presentación internacional del Insignia. Se conecta mediante una tecla y se activa por encima de 60 km/h; detecta las líneas de delimitación del carril (tanto blancas como amarillas) y avisa mediante tres molestísimos pitidos (sonido de campana los denomina Opel) antes de pisarlas en caso de cambio involuntario de carril, es decir, cuando no se acciona el intermitente.

La tecla para conectar el sistema de aviso de cambio involuntario de carril del Opel Insignia 1.6 turbo está en el lado derecho de la consola central. Se activa por encima de 60 km/h.

Es un sistema similar al de BMW y con una superioridad tecnológica apabullante sobre el de Citroën, que fue la primera marca en ofrecerlo pero basado en unos sensores situados en el parachoques delantero que lo único que hacen es avisar cuando las ruedas pisan cualquier mancha de pintura en el asfalto (no antes de pisarla), sea de la línea de delimitación del carril o de una flecha de dirección; la puntilla al sistema de Citroën se la dan los intermitentes, pues después de usarlos lo desactivan durante 20 segundos… Sin comentarios.

Los fallos que le hemos encontrado al sistema de cambio de carril del Opel Insignia 1.6 turbo son la señal acústica, realmente molesta aunque suponemos que mucho más barata que un motor eléctrico que produzca una vibración en el asiento (sistema de Citroën) o en el volante (sistema de BMW) y que una vez activado (por encima de 60 km/h, encendiéndose un testigo de color verde), no indica en el cuadro de instrumentos si está detectando una o las dos líneas de delimitación del carril, algo que sí hace el de BMW.

El sistema de aviso de cambio involuntario de carril del Opel Insignia 1.6 turbo tiene un testigo en el cuadro de instrumentos: el color cambia del verde cuando está activado (por encima de 60 km/h) al amarillo parpadeante cuando avisa del cambio involuntario de carril. Lo que no indica es sí el sistema está detectando una o las dos líneas de delimitación del carril.

Si añadimos que en ocasiones no avisa del cambio involuntario del carril a pesar de que las líneas de pintura son claramente visibles, pues pierde mucha fiabilidad; y ante la duda sobre si avisa o no, el conductor puede perder la confianza en él y dejar de usarlo.

Opel debe replantearse la señal acústica del cambio involuntario de carril, añadir un testigo de detección de las líneas de delimitación del carril y mejorar la fiabilidad en la detección de las líneas, al menos a tenor de las pruebas realizadas por COCHEnet. A pesar de todo, es un sistema plenamente recomendable.

La oferta de estos y otros equipamientos en el Opel Insignia nos parece muy atractiva y por partida triple: por ser amplia, asequible y porque en términos generales es una tecnología avanzada, equiparable en el caso del Opel Eye a la de un fabricante Premium como BMW, dejando sin argumentos a quien se ampare en su condición de fabricante generalista de coches para justificar una oferta tecnológica poco eficiente aunque sea más barata o pionera; y señalamos a Citroën con el dedo.

Pero esta oferta tecnológica también deja entrever un problema en los sistemas de ayuda a la conducción del Insignia, que para que sean realmente útiles deben cuidar al menos tres facetas: la configuración, la puesta a punto y la comunicación coche-conductor.

En el caso del Insignia probado, falla la configuración del asistente avanzado de aparcamiento por no mover de forma automática el volante; falla la puesta a punto del cambio involuntario de carril por no detectar en bastantes ocasiones las líneas de delimitación del carril y falla la comunicación coche-conductor por las indicaciones de la ayuda al aparcamiento, por las señales acústicas del cambio involuntario de carril y por la indicación permanente, emergente y prioritaria de las señales de adelantamiento; estos fallos al menos.

Pincha aquí para ver el crash-test de Euro NCAP:

Choque frontal y lateral
5 estrellas5 estrellas5 estrellas5 estrellas5 estrellas
Protección niños
4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas
Protección peatones
2 estrellas2 estrellas 2 estrellas2 estrellas
Impacto trasero (efecto latigazo) 3,1 puntos (máx. 4)

volver

Datos técnicos:

Motor y transmisión
motor delantero transversal, 4 cilindros
distribución 2 árboles de levas en cabeza, correa dentada
alimentación/ combustible 1.6T: inyección electrónica Motronic, turbo, gasolina 95 octanos
CDTI: inyección directa, turbo, gasóleo
cilindrada 1.6T/ 2.0 CDTI 1.598/ 1.956 cm3
potencia máxima 1.6T: 180 CV (132 Kw) a 5.500 rpm
2.0 CDTI: 160 CV (118 Kw) a 4.000 rpm
par máximo 1.6T: 230 Nm de 2.200 a 5.500 rpm
2.0 CDTI: 350 Nm de 1.750 a 2.500 rpm (380 Nm con overboost)
transmisión tracción delantera, cambio manual 6 velocidades
Bastidor
suspensión delantera McPherson/ multibrazo
frenos delanteros/ traseros discos ventilados/ discos
dirección cremallera, asistida hidráulica variable
diámetro de giro entre bordillos/ vueltas volante 10,90 m/ 2,80 vueltas
neumáticos de serie 1.6T/ 2.0 CDTI 225/50 R17 - 245/45 R18
neumático repuesto/ ubicación maletero, 225/55 R17 97W
Carrocería
Tipo berlina 5 puertas y break
largo x ancho x alto (mm.) 5p: 4.830 x 1.856 x 1.498
break: 4.908 x 1.856 x 1.520
batalla/ vía delantera-trasera (mm) 2.737 x 1.585 x 1.587
peso en vacío/ peso máximo 5p: 1.510 kg/ 2.090 kg
break: 1.658 kg/ 2.290 kg
nº asientos homologadas 5
maletero 5p/ break 520/ 540 litros
depósito combustible 70 litros
Datos prueba
Neumáticos delante - detrás 5p: 245/45 ZR18 96W Continental Conti Sport Contact3
break: 245/40 R19 98Y Goodyear Eagle F1
Medidas interiores
anchura delante 5p/ break 144 cm
anchura trasera 5p/ break 136 cm
altura asiento delantero-techo 5p/ break 92 - 101 cm
altura asiento trasero-techo: plaza lateral / central 5p: 90/ 88 cm
break: 99/ 95 cm
hueco pies: banqueta trasera-pilar central 5p/ break 29 cm
cota habitabilidad: pedales/ respaldo trasero 5p/ break 187 cm
Prestaciones, emisiones y consumos homologados
velocidad máxima 1.6T/ 2.0 CDTI 225/ 212 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 1.6T/ 2.0 CDTI 8,9/ 9,9 s.
Norma emisiones Euro 5
Emisiones de CO2 1.6T/ 2.0 CDTI 181/ 159 g/km
Consumo urbano 1.6t/ 2.0 CDTI 10,6 - 7,9 l/100 km
Consumo extraurbano 1.6t/ 2.0 CDTI 6,0 - 4,9 l/100 km
Consumo mixto 1.6t/ 2.0 CDTI 7,7 - 6,0 l/100 km
Mantenimiento
Revisiones 30.000 km/ 1 año
Cambio aceite según índice estado útil
Cambio bujías 60.000 km/ 4 años
Cambio correa dentada distribución 1.6T/ 2.0 CDTI 150.000 km/ 10 años
Cambio líquido frenos 2 años
Equipamiento de serie
climatizador bizona
cierre centralizado/ mando distancia sí/sí/sí
airbags frontales/ laterales/ cortina sí/sí/sí
cinturones delanteros pretensor/ limitador sí/sí
ABS/ control tracción/ control estabilidad sí/sí/sí
regulación banqueta delantera altura/ inclinación sí/sí
ordenador viaje
retrovisores eléctricos plegables
regulación volante altura/ profundidad sí/sí
sensor de lluvia/luces sí/sí

© www.cochenet.com Febrero 2010 (España)
Optimizado para Internet Explorer a una resolución de 800x600
Prohibida la reproducción total o parcial sin previa autorización

volverVolver arriba