Al volante

- Seat Ibiza Sportcoupé 1.6 TDI 90 CV. ¡Qué fino!

Era un motor famoso por su aspereza y horrenda y elevada sonoridad, sobre todo cuando giraba alto de vueltas o trabajaba con carga; y por sus pérdidas repentinas de potencia, que nosotros sufrimos en una prueba en un Seat Altea XL. Pero tenía unas virtudes que Gustavo, un lector de esta web propietario de un Passat 1.9 TDI de 105 CV describía perfectamente en una consulta que nos hacía: “estoy realmente a gusto, sobre todo por la ecuación prestaciones-consumos, es muy favorable para mis necesidades”.

Precio: de 14.480 a 16.210 euros (enero 2010). Garantía: 2 años. Internet: Seat


Análisis:

Nos referimos al veteranísimo propulsor 1.9 TDI de inyector bomba del Grupo Volkswagen, que en los últimos tiempos se ofrecía en versiones de 90 y 105 CV e incomprensiblemente (por efímero) era la motorización en la que se sustentaban la mayoría de las primeras y marketinianas versiones de consumos reducidos de sus marcas (Bluemotion en VW, TDIe en Audi, Ecomotive en Seat), al que le ha llegado inexorablemente su relevo a manos de un propulsor de menor cilindrada en aplicación del principio del “downsizing”.

El nuevo motor 1.6 TDI CR de 90 CV del Seat Ibiza dispone de serie de filtro de partículas sin mantenimiento; la regeneración es automática pero si se enciende el testigo en marcha, hay que provocarla circulando a más de 60 km/h al menos 15 minutos a unas 2.000 rpm en 4ª ó 5ª. La instrumentación carece de termómetro del líquido refrigerante, superfluo en un coche moderno en el que todos los parámetros de funcionamiento están controlados por la electrónica; basta con un testigo de exceso de temperatura.

Es un 1.6 TDI con inyección por conducto común (CR por sus siglas en inglés) y filtro de partículas de serie del que ya existen versiones de 75, 90 y 105 CV. Cumple la norma de emisiones Euro 5 y se le supone de entrada una mejora notable en el tacto y sonoridad, como ya sucediera con el 2.0 TDI CR. Se equipara con mucho retraso a la oferta de la competencia (Citroën, Peugeot, Ford, Fiat, Opel, Renault, Kia, Hyundai, Lancia, Mazda…), con cilindradas entre 1,5 y 1,7 litros.

La de 90 CV que hemos probado en un Seat Ibiza Sportcoupe (la carrocería de tres puertas) aporta una reducción en los consumos homologados respecto del 1.9 TDI de 90 CV, al que sustituye: en ciclo mixto pasa de 4,5 l/100 km a 4,2 l/100km mientras que las emisiones de CO2 bajan de 119 a 109 g/km, por lo que está exento del impuesto de matriculación, al igual que su antecesor.

El Seat Ibiza dispone de navegador portátil situado en el centro del salpicadero, junto al parabrisas, posición que debiera estar prohibida por lo alejada que queda del puesto de conducción. Esta prohibición debiera hacerse extensible por razones obvias (de  visibilidad) a los que se sujetan al parabrisas mediante una ventosa. El salpicadero cuenta con algunas zonas recubiertas de plástico acolchado; la calidad percibida es bastante buena.

Los datos oficiales de aceleración de 0 a 100 km/h y de velocidad máxima no cambian: 11,8 segundos y 178 km/h respectivamente. En cuanto al par máximo, el del 1.6 TDI es de 230 Nm entre 1.500 y 2.500 rpm frente a los 210 Nm entre 1.800 y 2.500 rpm del 1.9 TDI de 90 CV. Se ofrece de serie con un cambio manual de 5 relaciones, con una 5ª con un desarrollo muy largo y una 4ª algo corta. Y todo esto por el mismo precio que tenía el extinto 1.9 TDI de 90 CV.

Del examen de las fichas técnicas sorprende que la reducción de cilindrada sólo se traduzca en una disminución del peso de 5 kg, ambas versiones con filtro de partículas y caja de cambios de 5 relaciones. Es poco ahorro.

Vista de un fleje que sujeta la tapa de la correa de distribución del nuevo motor 1.6 TDI CR del Seat Ibiza. Nos parece un error tratándose de un propulsor de nuevo diseño no cambiar a la cadena de distribución, tendencia que se está implantando en algunas marcas.

Y del examen visual del vano motor se deduce que el propulsor tiene correa dentada de distribución, aspecto sobre el que no hay la más mínima referencia en el manual de mantenimiento, así que puestos al habla con el Departamente de prensa de la marca, nos confirman que es así y que requiere de su sustitución cada 180.000 km. Nos parece un error de bulto diseñar un motor nuevo y renunciar a la cadena de distribución en favor de la correa, mucho menos fiable y con mantenimiento pero también tiene que quedar una cosa muy clara: VW sabe por qué ha optado por la correa, es decir, no es una elección caprichosa cuando en otros motores nuevos se ha pasado a la cadena...

En lo que respecta al mantenimiento, el nuevo 1.6 TDI no aporta novedades respecto del motor anterior, con revisiones cada 15.000 km o un año, kilometraje corto para lo estipulado en otras mecánicas del Grupo VW.

El indicador de cambio de marcha del Seat Ibiza 1.6 TDI CR 90 CV recomienda subir de marcha en aceleración a fondo en llano sobre unas 3.800 rpm, régimen inferior al de potencia máxima, que es de 4.000 rpm; en la imagen se aprecia el momento en el que muestra la indicación de subir a 4ª (esquina superior derecha de la imagen), con un consumo instantáneo de 18,3l/100 km en 3ª a 3.800 rpm aproximadamente.

Entremos en materia: la mejora en refinamiento y sonoridad es espectacular, apenas hay vibraciones y ha desaparecido cualquier rastro de retumbes y claqueteos, incluso en frío. Se equipara en estos aspectos a sus mejores rivales, sin nada que envidiar a un 1.6 HDI de Peugeot o Citroën: se le puede llevar alto de vueltas sin que aturda, apenas varía la sonoridad cuando trabaja con carga y tiene un sonido muy uniforme y de buena calidad en toda la zona de uso recomendable, hasta 4.000 rpm; por encima se estropea algo, hasta el suave corte de inyección a 5.200 rpm.

Aunque el tubo del escape del Seat Ibiza 1.6 TDI CR de 90 CV aparece algo manchado, no había rastros de hollín, señal del perfecto funcionamiento del filtro de partículas que equipa de serie. Los frenos traseros son de disco en todas las versiones.

Es especialmente reseñable la maniobra de iniciar la marcha en 1ª sin dar gas, que antes se traducía en un espantoso retumbe amplificado por el monocasco y ahora apenas supone variación respecto del discreto sonido al ralentí.

También tenemos que reseñar la práctica ausencia de vibraciones al arrancar el motor incluso en frío y sobre todo al apagarlo: no se siente nada. Eran muy buenos los antiguos TDI de inyector bomba en este apartado pero el nuevo 1.6 TDI de 90 CV les mejora.

Seat debe modificar la posición de la llave de contacto del Seat Ibiza 1.6 TDI CR de 90 CV pues queda al alcance de la rodilla derecha y se puede apagar involuntariamente el motor en marcha. También debe modificar el funcionamiento del arranque para evitar daños mecánicos (carece de control automático) y para que sea una maniobra rápida en caso de calado del motor (obliga a quitar el contacto completamente).

De la arrancada hay un aspecto que Seat debe modernizar y es la ausencia de control automático: se traduce en que al ponerse en marcha el motor, el de arranque no se desacopla de forma automática con el consiguiente riesgo de daño mecánico si mantenemos el contacto accionado; y si se nos cala el motor (algo relativamente frecuente a nada que embraguemos con cierta rapidez), tenemos que quitar completamente el contacto para poder volver a arrancarlo, con la consiguiente pérdida de tiempo, algo que puede resultar decisivo en una situación apurada.

El consumo nos ha decepcionado un poco, tanto en el recorrido habitual, con una media de 5,5 l/100 km (lo normal es que ronde el dato del consumo homologado en ciclo mixto, que es de 4,2 litros) como en el recorrido especial, con 4,0 litros justos, lejos de los 3,5 litros del BMW 116d de 115 CV, récord absoluto hasta la fecha (3,5 l/100 km) y peor que el del nuevo Peugeot 207 1.4 HDI, que se conformó con 3,6l/100 km. Al ralentí tiene un consumo de 0,4 l/hora, similar al del 1.9 TDI.

El consumo en caliente al ralentí del nuevo motor 1.6 TDI CR 90 CV del Seat Ibiza es de 0,4 litros a la hora. El nivel del combustible se indica por segmentos luminosos, sistema que nos desagrada profundamente pues la indicación no es continua sino cada 1/8 entre ¼ y 4/4 de la capacidad del depósito.

La entrega de potencia ha mejorado en suavidad y progresividad hasta el extremo de que aparenta falta de empuje pero no supera la prueba de subida al puerto de montaña en 5ª (en 4ª lo consigue muy sobrado), prueba que sí superó un Seat Córdoba 1.9 TDI de 90 CV en el lejano año de 2002.

Si del 1.9 TDI eran famosas las pérdidas de potencia, cruzamos los dedos para que el nuevo 1.6 TDI 90 CV no lo sea por los ligeros tirones en baja, recuperando en 5ª (sólo en 5ª, en 4ª no se apreciaban) entre unas 1.300 y 1.500 rpm, que tenía la unidad probada.

El indicador de cambio de marcha del Seat Ibiza 1.6 TDI CR de 90 CV es activo, dependiendo la recomendación de cambiar de marcha de la carga con la que trabaje el motor: a plena carga, quita la recomendación de reducir de 4ª a 3ª (esquina superior derecha de la imagen) a unas 1.300 rpm, con un consumo instantáneo de 12,0 l/100 km.

Realmente los tirones empezaban más abajo pero como el indicador de cambio de marchas no quita la recomendación de reducir de 5ª a 4ª a plena carga hasta esas 1.300 rpm, pues omitimos los que se producen mientras aconseja no ir en 5ª.

La recomendación del indicador de cambio de marcha del Seat Ibiza 1.6 TDI CR 90 CV para subir de 4ª a 5ª (esquina superior derecha) en llano y a punta de gas la hace a unas 1.550 rpm (62 km/h reales), con un consumo instantáneo de 5,6 l/100 km. Esta recomendación choca frontalmente con la del manual de instrucciones en el capítulo de conducción económica, que dice que hay que estirar al menos hasta 2.000 rpm. ¿Quién tiene razón?

Este sistema deja en evidencia, como en otras marcas del Grupo VW, la errónea recomendación del manual de instrucciones de cambiar a una marcha superior a unas 2.000 rpm cuando de practicar una conducción económica se trata (página 163): el indicador lo recomienda sobre unas 1.500 ó 1.600 rpm a punta de gas en llano.

El consejo de la página 163 del manual de instrucciones del Seat Ibiza SC sobre cuándo cambiar a una marcha superior para ahorrar combustible (a unas 2.000 rpm) es inadecuado por generalizar, sin tener en cuanto que cada motorización tiene una curva de par diferente; en el caso del 1.6 TDI CR de 90 CV, el indicador de cambio de marcha recomienda otros regímenes de giro para subir de marcha. Un fabricante de coches no puede permitirse el lujo de dar un consejo tan equivocado como este.

Turno para varios comentarios obligados sobre otros aspectos del Seat Ibiza SC probado: nos ha gustado mucho la puesta a punto de la suspensión, pues resultaba muy dinámico (una delicia en conducción rápida en carretera de montaña) pero aceptablemente cómodo a pesar del bajo perfil de los neumáticos que montaba, unos 215/45 R17.

Muy llamativas las llantas de 17 pulgadas del Seat Ibiza 1.6 TDI CR de 90 CV pero el perfil tan bajo de los neumáticos (unos 215/45 R17) pasa factura a la hora de frenar en curva cuando se circula muy ligero, pues el neumático no ayuda al eje torsional trasero a absorber la transferencia de pesos y provoca un apoyo descompensado de la trasera, obligando a actuar al ESP. El pequeño disco de freno se pierde en la inmensidad de la llanta.

Eso sí, a la hora de frenar en curva a muy buen ritmo, el bajo perfil del neumático no ayuda nada y deja todo el trabajo del apoyo y de la absorción de inercias al eje torsional trasero, que llega un momento en que tira la toalla en forma de apoyo repentino y descompensado de la trasera, serpenteando y balanceando algo y abriendo trayectoria, obligando a actuar al control de estabilidad.

La unidad probada disponía de asistente de salida en pendiente, sobre el que vamos a hacer dos comentarios. En contra de lo afirmado en la página 149 del manual de instrucciones, se activa en pendiente incluso en punto muerto, sin que sea necesario tener una marcha insertada, función que no terminamos de entender cuál es su utilidad pues retrasa innecesariamente la maniobra marcha atrás cuesta abajo desde parado: hay que esperar unos dos segundos a que se desactive cuando lo suyo es que retroceda por inercia nada más soltar el pedal del freno.

El asistente a la frenada en rampas del Seat Ibiza 1.6 TDI CR 90 CV se activaba sin necesidad de insertar una marcha (lo hacía en punto muerto), en contra de la afirmación del manual de instrucciones. Esta configuración no nos termina de convencer pues retrasa la maniobra marcha atrás cuesta abajo si se realiza en punto muerto, dejándole rodar por inercia: hay que esperar a que el asistente se desactive (unos dos segundos).

El segundo comentario es sobre las salidas en 1ª en pendientes suaves y medias, pues obliga a dar gas para desactivar el frenado antes de transcurridos los dos segundos que los mantiene aplicados, cuando por empuje de motor se puede iniciar la marcha sin pisar el acelerador; por ejemplo, en el nuevo Peugeot 3008 1.6 HDI no ocurre esto.

De la instrumentación hay que resolver la falta de visibilidad por culpa de las capillas circulares, que de día dejan el cuadro sin apenas luz, sobre todo el velocímetro analógico, sin que sirva de excusa el que disponga de un pequeño velocímetro digital para controlarla. Este velocímetro digital permite comprobar que resulta casi imposible pasar de 99 a 100 km a base de acelerador: sube a 101 km/h en el 99% de los casos y obliga a aflojar algo la presión para estabilizarlo a 100 km/h.

Dispone de velocímetro digital; se selecciona con el menú del ordenador de a bordo. El error del velocímetro es del 2,8% por exceso. El desarrollo en 5ª es muy largo, para un régimen de potencia máxima de 4.200 rpm.

Carece de termómetro de líquido refrigerante, superfluo en una mecánica moderna y el indicador del combustible es por segmentos luminosos, sistema que nos desagrada profundamente pues la indicación no es continua sino cada 1/8 de capacidad.

Seat debe solventar con urgencia el elevado ruido aerodinámico del nuevo Ibiza, presente en todas las unidades que hemos probado hasta la fecha: suena por delante, por la zona del parabrisas, empieza a oírse a 90 km/h y a 120 km/h de velocímetro puede acabar levantando dolor de cabeza en un viaje largo. Tampoco es escaso el ruido de rodadura.

También debe solventar la posición de la llave de contacto y de la reposicionada (respecto del modelo anterior) palanca de reglaje del volante, males endémicos de los modelos del Grupo VW: quedan al alcance de las rodillas derecha e izquierda respectivamente, con el grave riesgo en el caso de la derecha de poder cortar involuntariamente el encendido del motor mientras circulamos. Si además Seat le añadiera la red de separación del maletero y la tercera anilla en los enganches Isofix de las plazas traseras laterales, pues miel sobre hojuelas. Por pedir que no quede si es en aras de la seguridad.

Pincha aquí para ver el crash-test de EuroNCAP:

Choque frontal y lateral
5 estrellas5 estrellas5 estrellas5 estrellas5 estrellas
Protección niños
4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas
Protección peatones
3 estrellas3 estrellas3 estrellas3 estrellas
Impacto trasero - efecto latigazo
2,0 puntos (máx. 4)

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Datos técnicos:

Motor y transmisión
posición delantera transversal
nº cilindros 4 en línea, 4 válvulas por cilindro
distribución 2 árboles de levas en culata, correa dentada
alimentación/ combustible inyección directa, conducto común, turbo, gasóleo
cilindrada 1.598 cm3
potencia máxima 90 CV (66 Kw) a 4.200 rpm
par máximo 230 de 1.500 a 2.500 rpm
consumo admitido de aceite 0,5 l / 1.000 km
relación de compresión 16,5:1
transmisión tracción delantera, cambio manual 5 velocidades
desarrollo (km/h a 1.000 rpm)
con neumáticos de serie
1ª: 9,25 km/h
2ª: 16,51 km/h
3ª: 27,54 km/h
4ª: 40,46 km/h
5ª: 53,04 km/h
Bastidor
suspensión delantera McPherson/eje torsional
frenos delanteros discos ventilados/ discos
dirección cremallera, electrohidráulica
diámetro de giro entre paredes/ vueltas volante 10,48 m/ 2,95 vueltas
neumáticos de serie 185/60 R15 84H
neumático repuesto/ ubicación 175/70 R14, maletero
Carrocería
Tipo berlina, 3 puertas
largo x ancho x alto (mm.) 4.034 x 1.693 x 1.428
batalla/ vía delantera-trasera (mm) 2.469 x 1.447 x 1.441
peso en vacío/ peso máximo 1.095 kg/ 1.596 kg
nº asientos homologadas 5
maletero 284 litros
depósito combustible 45 litros
Datos prueba
Km. inicio 4.617
Neumáticos delante - detrás 215/40 R17 87V Goodyear Excellence
Variación desarrollo +0,13%
Fecha matriculación 26.06.09
Medidas interiores
anchura delante 133 cm
anchura trasera 126 cm
altura asiento delantero-techo 95 - 101 cm
altura asiento trasero-techo 88 cm
hueco pies acceso asiento trasero 31 cm
cota habitabilidad: pedales/ respaldo trasero 178 cm
Prestaciones, emisiones y consumos homologados
velocidad máxima 178 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 11,8 s.
Norma emisiones Euro 5
Emisiones de CO2 109 g/km
Consumo urbano 5,1 l/100 km
Consumo extraurbano 3,6 l/100 km
Consumo mixto 4,2 l/100 km
Mantenimiento
Revisiones 15.000 km/ 1 año
Cambio aceite 15.000 km/ 1 año
Cambio filtro combustible 90.000 km
Cambio líquido frenos 3 años, despues cada 2 años
Cambio correa distribución 180.000 km
Equipamiento unidad probada
climatizador
acceso confort/ botón arranque no/no
airbags frontales/ laterales/ cortina sí/sí/sí
cinturones delanteros pretensor
ABS/ control tracción/ control estabilidad sí/sí/sí
regulación banqueta delantera altura/ inclinación sí/no
ordenador viaje
retrovisores eléctricos plegables
regulación volante altura/ profundidad sí/sí
faros de xenón
sensor de lluvia/ luces no/no
regulador velocidad
navegador portátil
sensor presión neumáticos
filtro de partículas

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