Al volante

- Seat Leon 1.4 TSI 125 CV Sport. Los retos trascendentes.

Seat se propuso a principios de año el reto de convertirse en la marca más vendida en el mercado local, que para ellos es el español, posición que ocupó hace muchos años cuando fabricaba modelos bajo licencia de Fiat. Uno de los pilares sobre los que basan esta estrategia, además del Ibiza, es el veterano Seat Leon.


Precio: 20.000 euros (junio 2010). Garantía: 2 años. Internet: Seat


Análisis:

Es uno de los pilares porque en la versión Sport probada, con suspensión deportiva y neumáticos 225/45 R17, combina unas excelentes cualidades dinámicas por comportamiento y frenada (de lo mejor del segmento), con un motor delicioso (de lo mejor del mercado) y un habitáculo que cumple con su condición de compacto de contenidas dimensiones.

En el interior del nuevo Seat Leon cambia el volante, la columna de la dirección, los mandos, el cuadro de instrumentación, la consola central, los guarnecidos o los asientos. También son nuevas la ruedas de accionamiento de las luces y las del sistema Climatic, terminadas en color plata, igual que el embellecedor del volante. Ha faltado acierto en los cambios, algunos a peor; parecen estar hechos con un criterio decorativo. Los reposabrazos de las 4 puertas, rígidos, son infumables. Un aspecto a mejorar del puesto de conducción del nuevo Seat León es que el asiento no tiene reglaje de inclinación del asiento, imprescindible para conseguir una posición óptima. El respaldo sujeta mucho gracias a unos pronunciados resaltes que llegan a dificultar el movimiento de los brazos (los codos tropiezan contra ellos) y que impedirán sentarse con comodidad a personas voluminosas.

Pero tiene carencias y defectos, unos muy visibles y otros muy audibles, que si los resolviese le situarían en mejor posición frente a la competencia, misión que deberá afrontar su sucesor, que es probable y deseable que no tarde mucho en llegar.

Primero, lo muy bueno: el chasis, que en la renovación a la que fue sometido el año 2009 se buscó “aumentar el confort de marcha sin restar un ápice de la efectividad y agilidad propias del modelo”, cambiando los tarados de los amortiguadores, mejorando sus válvulas hidráulicas y redistribuyendo las longitudes de los tacos.

En caliente, el consumo al ralentí del motor 1.4 TSI del renovado Seat Leon es de sólo 0,5 litros cada hora. La pantalla multifunción ahora está iluminada en color blanco en lugar del horrendo y molestísimo rojo fosforito anterior, que tanto criticamos por mucho que algunos justificaran diciendo que era el color empleado en las cabinas de los aviones. Por una vez y sin que sirva de precedente, parece que una marca nos hace caso…

El resultado nos parece magnífico, con una suspensión deportiva muy firme que es aceptablemente incómoda y que a cambio le confiere un comportamiento dinámico que es puro equilibrio, término que aplicamos casi en exclusiva a los BMW: ágil, muy rápido en curva y muy neutro al límite, con un leve carácter subvirador cuando se fuerza en curva media en tracción (menor que antes), con unos apoyos firmes e inmediatos al giro del volante, sintiendo perfectamente el límite de adherencia y con un tarado del control de estabilidad ESP idóneo, pues actúa lo justo para encarrilarle sin dejarle frenado; si no te fijas en el testigo del cuadro, no te enteras de su intervención.

Además ha perdido prácticamente la tendencia a sobrevirar que tenía en apoyos muy fuertes en retención. Es un coche muy fácil de conducir, muy rápido e incluso, muy divertido. Es un lujo, de lo mejor del segmento, incluido su primo el VW Golf VI, por supuesto.

En la parte trasera, el renovado Seat Leon dispone de una luneta trasera más amplia y va de lado a lado del portón de nuevo diseño que permite mejorar la visibilidad trasera. También son nuevos los pilotos, el logo de dimensiones más reducidas y el parachoques, con trazos más rectos.

También es un lujo el motor 1.4 TSI turbo de inyección directa de gasolina de 95 octanos, que siempre que lo probamos nos encanta por su fino tacto y sonoridad grave y armoniosa, sus contenidos consumos, sus prestaciones y su elasticidad (supera sin agobios la subida del puerto de montaña en la relación más larga del cambio), que hacen olvidarse de la palanca del cambio, de delicioso manejo.

Además aporta otra ventaja que parece un intangible en el momento de la compra y es que carece de correa de distribución, sustituida por la cadena, mucho más fiable y sin mantenimiento, aspecto en el que también aventaja al suavísimo y sedoso turbodiesel 1.6 TDI CR de 105 CV; es bastante más barato (1.650 euros) en la versión básica y nos parece una alternativa frente a los diesel.

Qué motorazo el 1.4 TSI de 125 CV de inyección directa de gasolina de 95 octanos del Grupo VW. Algún día muchísimos motores debieran ser como este: reducida cilindrada, sobrealimentado, muy elástico, fino de tacto y sonido, con cadena (la tapa de la distribución da fe de ello) y muy buen rendimiento. Podría mejorar el consumo: en nuestro recorrido habitual, con 7,15 l/100 km, nos hemos quedado lejos del homologado en ciclo mixto (6,1 l/100 km), que es la referencia.

También nos ha gustado mucho la frenada, muy aplomada y estable, con muy poca transferencia de pesos al eje delantero (nos vuelve a recordar a los BMW); lo único que no nos ha gustado ha sido el tacto del pedal, fofo, con bastante recorrido y hundiéndose mucho cuando actúa el ABS, con el riesgo de pisar al tiempo el pedal del acelerador.

El asiento trasero del nuevo Seat Leon es muy digno: banqueta situada alta y una plaza central plenamente utilizable en viajes largos; debe mejorar el reposacabezas, pues queda muy bajo.  Hay mucho espacio al techo y el hueco de acceso de los pies está muy bien, con 30 cm. Los asideros del techo carecen de amortiguador. Los enganches isofix de las dos plazas laterales traseras sólo tiene dos sujeciones.

En cuanto al habitáculo, cumple bastante bien por espacio, con la salvedad de la anchura en las plazas traseras, insuficiente para tres ocupantes adultos aunque es mayor que la del Golf VI: el espacio al techo es muy bueno, la plaza central es suficientemente cómoda por asiento para un viaje y la superficie acristalada lateral es generosa, frente a algunos competidores que parecen tener alergia a este material.

El maletero del renovado Seat Leon está bastante bien rematado, con una consistente bandeja desmontable y tapa del piso. El umbral de la boca de carga queda bastante elevado, a 71 cm del suelo. No dispone de red de separación del maletero y al ampliarlo  no queda un piso de carga plano. Bajo la tapa del piso está la rueda de repuesto de emergencia.

En el capítulo de las cosas a mejorar, de las que se ven, está la carencia de una carrocería con dos puertas laterales; los acabados y la terminación, que siguen sin ser óptimos a pesar de la renovación del año 2009, con especial mención crítica a los reposabrazos de las cuatro puertas, de plástico rígido (se merecen una tarjeta roja, sobre todo los delanteros), los asideros sin amortiguador, al reposacabezas de la plaza central, que queda muy bajo respecto de las laterales y a la carencia de red de separación del maletero y de enganches Isofix de tres puntos en las plazas traseras laterales.

La iluminación de la instrumentación del nuevo Seat Leon se presenta en LED’s de color blanco, incluida la pantalla multifunción en vez del horrendo y molesto rojo fosforito anterior y es autorregulable, variando en función de la luz que haya en el habitáculo. En la práctica, y como el cuadro no está iluminado con las luces apagadas, en cuanto entramos en zonas de sombra (en la imagen) o incide el sol, es muy difícil leer las indicaciones del velocímetro y cuentavueltas (de este último se ve la aguja).

Sigamos con las cosas a mejorar, de las que se ven: el puesto de conducción, que enturbia el delicioso manejo del Leon, sin espacio suficiente para las rodillas por culpa de la mal rediseñada columna de la dirección y con un cuadro de instrumentos de lectura poco menos que imposible del velocímetro y cuentavueltas si queda en sombra o incide el sol; recurrir a la iluminación del cuadro para solventar este problema obliga a conectar las luces de posición…

A pesar de los cambios en la columna de la dirección, el Seat Leon mantiene los dos fallos garrafales que tenía: la rodilla izquierda golpea contra la palanca de reglaje del volante (imagen de la derecha, con el pedal del embrague pisado a fondo) y la rodilla derecha hace lo propio con la llave de contacto (imagen de la izquierda, con el pedal del freno pisado); en este último caso hay riesgo de cortar involuntariamente el encendido en marcha por la posición vertical de la llave. A pesar de los cambios en la columna de la dirección, el Seat Leon mantiene los dos fallos garrafales que tenía: la rodilla izquierda golpea contra la palanca de reglaje del volante (imagen de la derecha, con el pedal del embrague pisado a fondo) y la rodilla derecha hace lo propio con la llave de contacto (imagen de la izquierda, con el pedal del freno pisado); en este último caso hay riesgo de cortar involuntariamente el encendido en marcha por la posición vertical de la llave.

También desmerece el nuevo volante por la irregular sección del aro y el agujero en el radio vertical, que puede provocar un accidente de imprevisibles consecuencias si se nos engancha un dedo, probabilidad que existe por muy pequeña que sea. Hay muchos defectos y algún paso atrás respecto del modelo anterior como para que la marca no decida cortar por lo sano y prescindir de los autores de este desaguisado, que más parecen decoradores que especialistas en ergonomía y seguridad.

Seat afirma que en el nuevo Seat Leon “destaca la precisión lograda en los ajustes y en cada una de las partes de la carrocería, así como a nivel interior”. El ajuste del panel interior de la puerta trasera con el marco de la ventanilla contradice flagrantemente esa afirmación. Al fondo (puerta delantera izquierda) se aprecia la carencia de la junta de goma en las puertas, preceptiva para conseguir un buen nivel de aislamiento de los ruidos aerodinámicos y de rodadura, entre otros.

Y en el capítulo de las cosas a mejorar, de las que se oyen, sigue estando el horrendo ruido de rodadura: levanta dolor de cabeza y puede acabar produciendo aversión a su uso. Es iniciar la marcha y empezar a sonar y no cesar hasta que volvemos a detenernos; peor en ciudad (hay menos ruido aerodinámico de fondo) que en carretera. Seat debe mejorar este aspecto como sea y se nos ocurre que podía empezar por dotarle de una doble junta de goma en las puertas; sólo tiene una, otro de los defectos muy visibles de este Leon.

Por último, un par de referencias obligadas, tratándose de productos del Grupo VW, a la configuración de sus sistemas y al manual de instrucciones. Empezaremos por el asistente de salida en subidas, que se activa en ¡punto muerto!, en contra de lo que afirma la página 177 del manual de instrucciones, que dice que hay que introducir una marcha.

El manual de instrucciones del nuevo Seat Leon describe erróneamente el funcionamiento del asistente de salida en subidas: dice que hay que insertar una marcha para que se active y no es así, basta con que el cambio esté en punto muerto. Si se introduce una marcha adelante, el sistema también se activa. Si se introduce la marcha atrás (en subida), el sistema no se activa; si lo hacemos en bajada, sí.

Es errónea la explicación del manual y es absurda esa configuración: si con el coche en una cuesta arriba y en punto muerto se suelta el pedal del freno, es señal inequívoca de que quien está al volante quiere que el coche retroceda por inercia. Según Seat, lo que quiere es que se quede frenado durante dos segundos aproximadamente; ¿para qué? nos preguntamos… En cambio, si está cuesta abajo no se activa el asistente salvo que introduzcamos la marcha atrás, que es lo correcto.

No entendemos que se apliquen diferentes criterios para una misma función y no sirve de excusa para el Grupo VW el que haya otras marcas (por ejemplo Opel) que copian esta configuración, lo cual nos hace pensar que el responsable de este desaguisado es el proveedor del ESP, que no el fabricante del coche, autoría que para el usuario del coche carece de la más mínima relevancia.

La 2ª referencia es para el sistema de arranque, que no tiene control automático y ha tenido un funcionamiento errático: con el motor en marcha, en ocasiones se quedaba desactivado el motor de arranque y en otras no, con el consiguiente riesgo en este último caso de producir daños mecánicos si accionamos el contacto (el ralentí es muy silencioso…). Y con el motor calado, en ocasiones había que quitar el contacto para rearrancarlo y en otras no… Chocante y caprichoso funcionamiento que en una situación apurada puede provocar un disgusto de consecuencias imprevisibles.

Vamos con comentario sobre el reto de convertirse en la marca más vendida en el mercado español y sobre el significado de la palabra "veterano" en términos de seguridad pasiva. Empezamos por el reto: es intrascendente, por no decir contraproducente. Lo ha conseguido sólo unos pocos meses después de plantearlo (lo cual le resta todo valor) y ya lo fue en tiempos lejanos, cuando copaba el mercado español, igual que Fiat el italiano, donde acaparaba más del 50% de las ventas y ¿para qué sirvió? Lo trascendente es tener una buena, amplia y moderna gama de vehículos (y Seat no la tiene) y venderlos en todos los mercados, que es lo que asegura la supervivencia.

Turno para el significado de la palabra "veterano" en términos de seguridad pasiva según EuroNCAP, ¡naturalmente!, que hace públicos los resultados de las pruebas de choque en beneficio del usuario. El Seat Leon, que por comportamiento dinámico nos gusta bastante más que su primo el VW Golf VI, resulta vapuleado por este si hablamos de seguridad pasiva. Basta comparar la protección de los ocupantes adultos en la colisión frontal, con una notabilísima ventaja para el Golf VI: 11,7 puntos sobre 16 para el Leon (era un buen resultado en el año 2005) y 15,7 puntos para el Golf VI en el año 2009; incluso el Golf anterior, coetáneo del Leon, obtuvo mejor resultado un año antes, en el 2004, con 13 puntos.

En la colisión frontal según EuroNCAP, la protección del conductor es de sólo 11,7 puntos sobre un máximo de 16 en el Seat Leon en el año 2005 (imagen de la izquierda) frente a los 15,7 obtenidos por el Golf VI del año 2009 (imagen de la derecha). En seguridad pasiva, el tiempo no pasa en balde. En la colisión frontal según EuroNCAP, la protección del conductor es de sólo 11,7 puntos sobre un máximo de 16 en el Seat Leon en el año 2005 (imagen de la izquierda) frente a los 15,7 obtenidos por el Golf VI del año 2009 (imagen de la derecha). En seguridad pasiva, el tiempo no pasa en balde.

El tiempo no pasa en balde en seguridad pasiva; Seat lo sabe y ahí están los resultados del Seat Exeo en el año 2010 (un fiasco resucitar modelos obsoletos, en concreto el antiguo Audi A4) para corroborarlo. Sirva como ejemplo que la protección del conductor es incluso inferior a la del Seat leon (sólo 10,9 puntos), así que lo trascendente es ser líder en esta materia; eso sí que es un buen argumento de ventas.

Pincha aquí para
ver el crash-test de Euro NCAP:

Choque frontal y lateral
4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas
Protección peatones
3 estrellas3 estrellas3 estrellas3 estrellas
Protección niños
4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas4 estrellas

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Datos técnicos:

Motor y transmisión
posición delantero transversal
nº cilindros 4 en línea, 4 válvulas por cilindro
distribución 2 árboles de levas en culata, cadena
alimentación/ combustible inyección directa, turbo, intercambiador, gasolina sin plomo 95 octanos.
cilindrada 1.390 cm3
potencia máxima 125 CV (92 Kw) a 5.000 rpm
par máximo 200 Nm de 1.500 a 4.000 rpm
consumo admitido de aceite 0,5 / 1.000 km
relación de compresión 10,0:1
transmisión tracción delantera
embrague monodisco en seco
caja de cambios manual de 6 velocidades
desarrollo (km/h a 1.000 rpm)
con neumáticos de serie
1ª: 7,92 km/h
2ª: 14,65 km/h
3ª: 22,35 km/h
4ª: 29,43 km/h
5ª: 36,81 km/h
6ª: 44,33 km/h
Bastidor
suspensión delantera/ trasera McPherson/ multibrazo
frenos delanteros/ traseros discos ventilados/ discos
dirección cremallera, asistida
diámetro de giro/ vueltas volante 10,70 m/ 3,05 vueltas
neumáticos de serie 195/65 R15 91H
neumático repuesto/ ubicación T125/70 R16 96M, de emergencia, maletero.
Carrocería
Tipo berlina, 5 puertas
largo x ancho x alto (mm.) 4.315 x 1.768 x 1.459
batalla/ vía delantera-trasera (mm) 2.578 x 1.525 x 1.509
peso en vacío/ peso máximo 1.249 kg/ 1.819 kg
nº asientos homologadas 5
maletero 341 litros
depósito combustible 55 litros
Datos prueba
Km. inicio 1.923
Neumáticos delante - detrás 225/45 R17 91W Bridgestone Potenza RE050
Variación desarrollo -0,03%
Fecha matriculación 17.07.09
Medidas interiores
anchura delante 140 cm
anchura trasera 129 cm
altura asiento delantero-techo 94 - 101 cm
altura asiento trasero-techo: plaza lateral / central 94 - 94 cm
hueco pies: banqueta trasera-pilar central 31 cm
cota habitabilidad: pedales/ respaldo trasero 185 cm
Prestaciones, emisiones y consumos homologados
velocidad máxima 197 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 9,8 s.
Norma emisiones Euro 4
Emisiones de CO2 148 g/km
Consumo urbano 8,1 l/100 km
Consumo extraurbano 5,1 l/100 km
Consumo mixto 6,2 l/100 km
Mantenimiento
Revisiones 15.000 km/ 1 año
Cambio aceite 15.000 km/ 1 año
Cambio bujías 60.000 km/ 4 años
Líquido de frenos 3 años, después cada 2 años.
Equipamiento de serie
climatizador bizona
acceso confort/ botón de arranque no/no
ABS/ control tracción/ control estabilidad sí/sí/sí
regulación banqueta delantera altura/ inclinación sí/no
ordenador viaje
retrovisores eléctricos plegables
regulación volante altura/ profundidad sí/sí
faros xenón
sensor de lluvia/ luces sí/sí
regulador/ limitador velocidad sí/no
navegador opción, sí

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