Al volante

- Subaru Legacy SW Boxer Diesel AWD. Diferente.

Quien quiera un coche para ir a cualquier sitio con la seguridad que aporta un sistema de tracción a las cuatro ruedas tiene bastante donde elegir. Que además disponga de una tecnología de tracción simétrica combinada con un motor bóxer de cilindros horizontalmente opuestos reduce la oferta a una única marca, Subaru, que presume de ser “la mejor opción para el cliente que sabe de coches”. La gran novedad de esta tecnología boxer es que, por primera vez, Subaru la ofrece en un motor turbodiesel, el llamado "BOXER DIESEL".

Precio: de 28.800 a 33.400 euros (octubre 2008). Garantía: 3 años (100.000 km el 3º año). Internet: Subaru


Análisis:

Este paso a la versión turbodiesel era imprescindible para competir en el mercado europeo y se trata de un 2.0 de 150 CV de cuatro cilindros horizontales y opuestos dos a dos, con cadena de distribución y filtro de partículas DPF, disponible en el Legacy Sedan, Legacy SW, Forester y Outback.

Boxer y diesel es una combinación que sólo ofrece Subaru: el resultado en términos de refinamiento se sale de lo corriente y conocido entre los propulsores turbodiesel de cuatro cilindros en línea. Hay que alabar la estrategia de la marca nipona por ofrecer una tecnología diferente a la de las demás marcas, sean generalistas o Premium, con ventajas objetivas. Algo similar hace BMW con sus motores de seis cilindros en línea, más finos de giro que los V6 a cambio de ocupar mucho más espacio. Al final, el beneficiado es el usuario, que tiene más y mejor donde elegir.

Esta tecnología boxer, que usó en tiempos Citroën en motores de gasolina refrigerados por aire de dos y cuatro cilindros hasta que sucumbió víctima de la globalización pasando al control de Peugeot, tiene ventajas objetivas e importantes como un centro de gravedad más bajo con benéfica influencia en las cualidades dinámicas y una reducción de las vibraciones que hace innecesarios los árboles de equilibrado contrarrotantes habituales en los propulsores de 4 cilindros en línea.

Los Subaru Legacy/Outback actuales se han perfeccionado respecto la versión anterior, haciendo del motor “Subaru Boxer” y de la “Symmetrical AWD” un sistema más evolucionado: se ha rebajado la posición de montaje del tren motriz en 22 mm. en el extremo delantero del motor y en 10 mm. en el centro del diferencial delantero. Se ha aumentado el espacio existente entre el capó y el motor, reduciendo el ángulo de montaje y bajando el soporte del motor, para obtener una mejor protección a los peatones y para reducir la severidad de los daños en la cabeza. Además, la reducción del centro de gravedad de la unidad motriz también mejora la estabilidad de la conducción.

Subaru además dota a estos propulsores de lo que llama “sonido Subaru Boxer” que lo describe como “altamente personal” gracias al sistema de escape de igual longitud 4-2-1 e impulsos constantes, desarrollado para las versiones de gasolina y adaptado al motor Boxer Diesel.

Si añadimos que la marca nipona afirma que sus coches están desarrollados para “proporcionar placer de conducción incluso en un atasco o simplemente sentados en el asiento del conductor” la verdad es que la prueba del Subaru Legacy SW Boxer Diesel con cambio manual de 5 velocidades resulta de lo más apetecible: para quien sabe de coches, con huella sonora y placentero de conducir incluso por el mero hecho de sentarse al volante... Esto nos recuerda a otra marca, alemana y Premium para más señas.

Hay otro aspecto más que distingue al Legacy SW del resto de la competencia y es la ausencia del marco de las ventanillas en las cuatro puertas, algo inusual en una carrocería familiar moderna que no aporta ninguna ventaja práctica sino más bien al contrario pues la carrocería pierde rigidez y el peor sellado de las ventanillas provoca un aumento del ruido aerodinámico. Está muy bien diferenciarse de los demás cuando eso aporta ventajas y más en un mundo globalizado como el que nos ha tocado vivir donde todo es sota, caballo y rey pero no llevado hasta esos extremos.

No son especialmente grandes los asientos delanteros del Subaru Legacy SW Boxer Diesel pero ofrecen un buen apoyo y sujetan bien el cuerpo. El afán diferenciador de la marca también se aprecia en el techo solar, pues la parte delantera sólo es basculante y oficia de deflector para evitar las turbulencias del aire cuando se abre la parte trasera. La pantalla táctil del sistema de información está en la parte superior de la consola central, como debe ser, y los difusores de la climatización a sus lados en vez de arriba. Los acabados están bien pero hay aspectos claramente mejorables como la endeble consola sobre el túnel.

El puesto de conducción defrauda para lo que se espera después de la declaración de intenciones de la marca: tiene un pedal de embrague tan duro (bastante más que los BMW) que resulta disuasorio en tráfico denso; tiene una columna de la dirección pésimamente diseñada (peor incluso que la de los modelos del Grupo VW), con una esquina "picuda" en la carcasa de plástico por culpa de la palanca de reglaje del volante que provoca unos dolorosísimos golpes en la rodilla izquierda del conductor. No recordamos ningún coche que nos haya causado tanto daño en la rodilla como este Subaru Legacy SW.

La zona del pedalier del Subaru Legacy SW Boxer Diesel es un claro ejemplo de lo que no debería permitirse una marca que presume de hacer coches para entendidos: el pedal del embrague es tan duro que se hace disuasorio y la columna de la dirección tiene una “esquina picuda” (arriba a la derecha de la imagen) que destroza la rodilla izquierda del conductor cada vez que golpea contra ella. Empeora a dos marcas muy criticadas en COCHEnet por estos aspectos: a BMW por el pedal de embrague y al Grupo VW (Audi, Seat, Skoda y Volkswagen) por la columna de la dirección. Tampoco el reposapiés se salva de la quema: no tiene nada que hacer frente a los de las cinco marcas citadas.

Tampoco es suave el manejo de la palanca del cambio de 5 relaciones, ni es seguro el seguro de la marcha atrás, sólo operativo desde 5ª, con la que comparte pasillo; ni está bien situado el botón de arranque del motor (que es automático), en el salpicadero, a la izquierda del volante y completamente tapado por él; ni nos termina de convencer la pantalla táctil de 7 pulgadas para manejar el sistema de información incluido el peculiar ordenador de a bordo pues obliga a soltar la mano del volante y a atinar con el dedo en la zona concreta a pulsar aunque la del Legacy SW está bien situada, en la parte superior de la consola central; ni cuenta con un reposapiés que ofrezca un buen apoyo ni la dirección es especialmente rápida, con 3,2 vueltas entre topes aunque disfruta de buen tacto y es precisa.

El seguro de la marcha atrás del Subaru Legacy SW Boxer diesel es mejorable: sólo actúa desde 5ª, marcha con la que comparte pasillo. Desde punto muerto carece de seguro y basta coger el pasillo de 5ª y tirar de la palanca hacia atrás para insertar la marcha atrás. Entre que el pedal del embrague es muy duro y que la palanca no es un prodigio de suavidad a costa de unos recorridos muy cortos (sólo 45 mm desde punto muerto hacia delante o atrás), su uso se hace muy antipático y con propensión a rascar las marchas.

En fin, que son muchas lagunas que enturbian ya no el disfrute sino la simple conducción del Legacy SW. Se salva de esta queda el asiento, pues recoge y sujeta muy bien el cuerpo.

Como carrocería familiar tampoco está bien resuelto el Legacy SW, con tres fallos notables: la altura en la plaza central, demasiado justa para personas de talla alta aunque los hay peores como el nuevo Audi A4 Avant; la escasa anchura del respaldo al estar situado entre los montantes de las puertas traseras, insuficiente para tres adultos sin que sirva de eximente echarse algo hacia delante para ganar seis centímetros a la altura de las contrapuertas; y la ausencia de red divisoria del maletero, imprescindible por cuestiones de seguridad.

La plaza central trasera del Subaru Legacy SW pierde algo de altura al techo respecto de las laterales, resultando muy justa para personas de talla alta. Las puertas traseras carecen de marco en las ventanillas. El hueco de acceso para los pies es bastante amplio (30 cm). El techo solar es bastante grande y la luz de cortesía trasera queda justo delante del ocupante de la plaza central; no es el sitio más idóneo aunque los ha peores, como por ejemplo el del Audi A4 Avant.

Otros fallos menores son la rueda de repuesto de emergencia o el cinturón de seguridad de la plaza central alojado en un lateral del techo cuando lo suyo es que esté instalado en el respaldo para evitar que moleste en la cabeza al ocupante de la plaza lateral o que las ventanillas traseras no desciendan completamente. Tampoco el asiento es especialmente grande aunque resulta cómodo en las plazas laterales.

Aunque Subaru afirma que el piso del maletero del Legacy SW Boxer Diesel queda completamente plano cuando se abaten los respaldos traseros, la realidad no es así: forman un pequeño ángulo. El umbral de carga queda bastante bajo, a 59 cm del suelo y casi enrasado con el piso. El maletero está bastante bien rematado; bajo la tapa del piso está la rueda de repuesto de emergencia; en el lado derecho del techo está alojado el carrete del cinturón de seguridad de la plaza central trasera, posición que no es del todo idónea. Carece de la imprescindible red divisoria del maletero.

El maletero se puede ampliar abatiendo los respaldos por secciones y aunque sea por muy poco, no queda un piso de carga completamente plano como afirma la marca. El umbral de carga está a una altura bastante baja, a 59 cm, casi enrasado con el piso y la altura hasta la cortina enrollable es de sólo 42 cm.

Los acabados están bien aunque hay detalles mejorables: bien la tapa del piso del maletero, consistente y bien rematada; bien los plásticos acolchados del salpicadero y contrapuertas; y el imperial del techo, bien rematado en la unión con el parabrisas aunque el remate con la luz de cortesía trasera está algo descolgado. Pero son mejorables los plásticos rígidos de la parte inferior del salpicadero, y la sujeción de la consola central sobre el túnel, que además tiene unos plásticos algo endebles. Es un feo detalle que la guantera no tenga luz. Por resumir, mejora a otro coche nipón como es el Mazda6 y no desentona frente a los generalistas europeos.

Vista del motor Boxer Diesel sin la tapa bonita desde la parrilla frontal. Sólo mide 353,5 mm de largo y recuerda al motor de dos rotores del Mazda RX-8: empieza detrás de la correa auxiliar (en primer término) y acaba delante del intercambiador de calor del aire de admisión (al fondo). El movimiento al unísono de los pistones horizontalmente opuestos consigue anular la vibración armónica secundaria (vibración con una frecuencia doble a la de las revoluciones del motor) que resulta muy molesta para el oído humano. Esta disposición produce vibraciones mínimas y elimina la necesidad del eje de equilibrado que incorporan muchos motores convencionales con disposición en línea y en V. El cigüeñal es corto y muy rígido para minimizar el ruido de vibraciones característico de muchos motores diesel normales.

Turno para el motor Boxer Diesel 2.0, empezando por lo bueno: en marcha no delata su condición de diesel en casi ninguna circunstancia, con un sonido de buena calidad (no es ronco, ni grave ni afónico), muy filtrado y uniforme, sin variar apenas cuando trabaja con mucha carga y que en aceleración regala un inusual rugido sobre las 4.000 rpm realmente sorprendente, propio de un buen gasolina. Además tiene un girar suave y fino, sin apenas vibraciones.

No falta un atrevido sonido metálico de escape que entra al habitáculo por la trasera, sobre unas 1.700 rpm a punta de gas, perfectamente audible, que acompaña agradablemente en la conducción urbana, a poca velocidad y otro más grave, entre unas 1.900 y 2.000 rpm en marchas largas con el motor trabajando con algo más de carga. No se puede hablar del refinamiento de un motor de seis cilindros pero mejora con claridad a cualquier motor turbodiesel de cuatro cilindros en línea que haya pasado por nuestras manos.

Dice Subaru en el dossier de prensa del Legacy SW que  “los silenciadores dobles situados a derecha e izquierda amplían la impresión deportiva y se adaptan perfectamente a la distribución del tren motor simétrico del Legacy / Outback”. Pero no conviene olvidar dos cosas: que el tubo de escape es único hasta sobrepasar el eje trasero y que los colines dobles son de adorno, pues ambos tubos se curvan hacia abajo, no quedando visibles. No nos gustan nada estos escapes de pega.

Ahora toca hablar de los aspectos menos logrados del Boxer Diesel 2.0, algunos de los cuales exigen mucha concentración para percibirlos: el sonido metálico del escape en carretera entre 90 y 100 km/h en 5ª a punta de gas (desde unas 1.700 rpm), pues acompaña siempre de fondo y llega a hacerse molesto; un ligerísimo hormigueo en acelerador, volante y banqueta del asiento del conductor entre 1.400 y 1.500 rpm con el motor trabajando a plena carga en marchas largas en recuperación (a 1.400 rpm es cuando el motor empieza a coger fuelle); una ligera resonancia entre 4.000 y 3.800 rpm en retención y un empeoramiento del sonido por encima de 4.300, acompañado además de un sonoro claqueteo agudo. También hay que añadir la clara vibración al arrancarlo acompañado de un ruidoso claqueteo, una vibración más tenue al apagarlo y algo de claqueteo retumbante cuando se inicia la salida sin dar gas.

La respuesta del Boxer Diesel 2.0 coge ímpetu sobre las 1.600 rpm, un régimen que le impide superar la prueba de la subida del puerto de montaña en la relación más larga del cambio (no aguanta un fuerte repecho a 80 km/h a unas 1.500 rpm) aunque en su descargo hay que decir que la prueba se realizó con el asfalto mojado; en seco es muy probable que hubiese superado la subida. Estira bien en alta, es muy progresivo y el cambio de 5 marchas es más que suficiente para aprovechar su potencial.

El comportamiento dinámico tiene dos caras completamente diferentes: una muy mejorable, la de los apoyos fuertes en tracción, pues el coche es descaradamente subvirador, sin que el reparto de par y la intervención del ESP sean capaces por si solos de corregir esa tendencia, obligando al conductor a cortar gas y corregir trayectoria; en mojado ese carácter se acentúa aún más. Y la cara buena es la de los apoyos en retención, con mucha agilidad, con una trasera que ayuda mucho según se inicia el apoyo pero sin llegar a deslizar pues el ESP actúa de inmediato y con efectividad. Nos ha gustado mucho esta segunda faceta pero hay que mejorar claramente la primera.

Vista de la suspensión de la rueda delantera izquierda del Subaru Legacy SW Boxer Diesel. Para conseguir una conducción equiparable a la de los modelos de gasolina, Subaru ha desarrollado también el chasis y la carrocería del Legacy SW Boxer Diesel, aumentando los materiales de insonorización y de absorción de vibraciones. La cubierta inferior se ha aumentado de tamaño para que alcance hasta debajo de la transmisión y el suelo del silenciador se ha cambiado para incluir una capa doble de material de insonorización. La suspensión delantera se ha sometido a un reglaje especial para ajustarla a la diferente carga que soporta el eje delantero debido a la posición del motor diesel y de la dirección asistida electrónica. Se ha conseguido así una mayor estabilidad y una mejor respuesta que facilita la conducción. El tamaño de los semiejes delanteros se ha incrementado para adaptarse al aumento de par motor y se han incorporado discos de freno de 16 pulgadas para aumentar la potencia de frenado.

La frenada en curva también nos ha convencido pues es muy estable y no tiene un mal modo: apenas hay ruido del ABS, no descompensa el apoyo de la trasera, no hay movimiento parásito en volante ni zigzagueos del eje delantero cuando actúa el ABS y hunde poco el morro. Incluso en frenadas en las que se provoca una acusada transferencia de pesos primero al eje delantero y luego al trasero actuando intensa pero brevemente sobre el pedal del freno (requieren de mucha técnica estas frenadas y de una curva adecuada…), reacciona con brillantez: cuando levanta el morro al soltar el pedal del freno, apenas se produce la oscilación descontrolada en ambos ejes que en muchísimos coches obliga a actuar al ESP con generosidad y que produce un efecto muy extraño al conductor no habituado a esta técnica pues se aprecia perfectamente cómo el coche pierde velocidad de repente sin que esté pisando el pedal del freno.

Y por último, turno para el confort: es aceptable el de suspensión, con una suspensión bastante firme que le proporciona buen aplomo de marcha y permite disfrutar de la conducción en carretera virada. Y es mejorable por el ruido de rodadura, pues incluso en ciudad a 50 km/h ya se deja escuchar con cierta claridad. También es mejorable el ruido aerodinámico por culpa de la ausencia de marco en las cuatro ventanillas.

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Datos técnicos:

Motor y transmisión
posición delantero longitudinal
nº cilindros boxer, cilindros horizontales, opuestos 2 a 2, 4 válvulas por cilindro
distribución doble árbol de levas en cabeza, cadena
alimentación/ combustible inyección directa, turbo variable, conducto común, gasóleo
cilindrada 1.998 cm3
potencia máxima 150 CV (110 Kw) a 3.600 rpm
par máximo 350 Nm a 1.800 rpm
consumo máximo de aceite n/d
relación de compresión 16,3:1
transmisión total permanente, diferencial central con LSD viscoso, reparto de par 50/50
embrague monodisco en seco
caja de cambios manual de 5 velocidades
desarrollo (km/h a 1.000 rpm)
con neumáticos de serie
1ª: 8,95 km/h
2ª: 17,67 km/h
3ª: 28,22 km/h
4ª: 39,40 km/h
5ª: 48,78 km/h
Bastidor
suspensión delantera McPherson, muelle helicoidal,
suspensión trasera Multibrazo, muelle helicoidal,
frenos delanteros/ traseros discos ventilados/discos
dirección cremallera, asistida
diámetro de giro/ vueltas volante 10,80 m/ 3,2 vueltas
neumáticos de serie 205/55 R16
neumático repuesto/ ubicación T135/80 D16 101M, interior maletero
Carrocería
Tipo break, 5 puertas
largo x ancho x alto (mm.) 4.720 x 1.730 x 1.470
batalla/ vía delantera-trasera (mm) 2.670 x 1.495 x 1.485
peso en vacío/ peso máximo 1.460 kg/ kg
altura libre al suelo 145 mm
nº plazas homologadas 5
maletero de 459 a 1.649 litros
depósito combustible 64 litros
Datos prueba
Km. inicio 21.867 km
Neumáticos delante - detrás 215/45 R17 87Y Bridgestone Potenza RE050A
Medidas interiores
anchura delante 139 cm
anchura trasera 131 cm
altura asiento delantero-techo 95 - 99 cm
altura asiento trasero-techo: plaza lateral / central 91 cm / 90 cm
hueco pies: banqueta trasera-pilar central 30 cm
cota habitabilidad: pedales/ respaldo trasero 188 cm
Prestaciones, emisiones y consumos homologados
velocidad máxima 203 km/h
Aceleración 0-100 Km/h 8,9 s.
Norma emisiones Euro 4
Emisiones de CO2 154 g/km
Consumo urbano 7,2 l/100 km
Consumo extraurbano 5,1 l/100 km
Consumo mixto 5,8 l/100 km
Mantenimiento
Revisiones n/d
Cambio aceite n/d
Equipamiento de serie
climatizador bizona
cierre centralizado/ mando distancia sí/sí
airbags frontales/ laterales/ cortina sí/sí/sí
ABS/ control tracción/ control estabilidad sí/sí/sí
regulación banqueta delantera altura/ inclinación sí/sí
ordenador viaje
retrovisores eléctricos
regulación volante altura/ profundidad sí/sí
filtro de partículas DPF

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