Dr. Copiloto

El Dr. Copiloto trata los temas de la salud y da consejos especialmente dirigidos al conductor.

::: CINTURÓN DE SEGURIDAD: PÓNTELO BIEN PARA EVITAR LESIONES

::: SOMNOLENCIA: CONSEJOS PARA EVITAR EL SUEÑO AL VOLANTE

::: AIRE ACONDICIONADO: RIESGOS CON LA LEGIONELLA

::: AMBULANCIAS: ¡CUIDADO CON LOS FRENOS!

::: ¿CÓMO AFECTAN LAS DROGAS AL CONDUCTOR?


EL CINTURÓN DE SEGURIDAD

No voy a descubrir aquí las excelencias del cinturón de seguridad. Todos sabemos que salva muchas vidas. Nadie duda que debemos ponernos el cinturón de seguridad antes de comenzar a andar, aunque sea para ir a la esquina a comprar el periódico. Nadie duda, además, que debemos ponernos los cinturones en las plazas traseras del vehículo o sujetar a nuestros hijos en sillas adecuadas para su edad.

Pero, ¿sabemos ponernos bien el cinturón de seguridad? En los últimos años se ha visto que en los accidentes de tráfico, hay un aumento de la incidencia de las fracturas de pelvis, y se ha visto que la mala colocación de la banda horizontal del cinturón puede colaborar en la producción de este tipo de fracturas.

¿Sabemos, todos, colocarnos la banda horizontal del cinturón de seguridad?

Identifica estos puntos de tu anatomía. Comienza a palpar, con ambas manos, en el centro del abdomen justo por encima del vello pubiano. A continuación, desliza las manos hacia el exterior trazando una línea recta imaginaria, te encontrarás con dos prominencias óseas, una a cada lado, eso se llama espina iliaca antero superior. Bueno, eso sólo es un nombre. Pero, en lo que quiero incidir, es que es aquí en donde se tiene que apoyar la banda horizontal del cinturón de seguridad. Acuérdate, el cinturón debe ir bien ajustado, no flojo.

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SOMNOLENCIA: CONSEJOS PARA EVITAR EL SUEÑO AL VOLANTE

Ponte en ruta descansado. De 6 a 8 horas de sueño son absolutamente necesarias antes de realizar un trayecto largo. La falta de sueño debilita los reflejos desde los primeros kilómetros.

Las comidas no deben ser ni muy pesadas ni muy ligeras. Antes de la salida y durante el trayecto, abstenerse de ingerir comidas copiosas con mucha grasa (mantequilla, queso graso, carne en salsa, etc.). Estas comidas necesitan una digestión somnolienta. Por el contrario, antes de salir es conveniente tomar un desayuno muy completo para evitar la fatiga producida por la hipoglucemia.

Hacer una pausa cada dos horas. Los párpados pesados, calambres, dolores en cuello y hombros, son algunos de los signos de fatiga. En cualquier caso, conviene parar cada dos horas, descansando al menos 15 minutos para estirar las piernas, andar un poco y beber agua. Este descanso es necesario tanto para el conductor como para los pasajeros.

No beber nunca alcohol. Una tasa de alcohol de 0 gr/l de sangre es una regla de sentido común, se impone en caso de trayectos largos o de condiciones difíciles de circulación. Ninguna sustancia hace bajar el índice de alcoholemia, que alcanza su máximo una hora después del primer vaso. Disminuye después 0,1 gramos cada hora después de la primera hora.

En caso de fuerte calor. Si hace mucho calor, poner el aire acondicionado a tope antes de salir con las ventanillas abiertas para hacer bajar la temperatura. El aire acondicionado es un elemento importante para el bienestar del conductor. La diferencia entre la temperatura exterior e interior debe ser moderada.

Atención a la deshidratación. Beber agua suficiente antes y durante el trayecto, los signos de deshidratación (sequedad debida a la climatización, transpiración) no se perciben siempre durante las distancias largas, pero conllevan fatiga muscular y dolores lumbares.

Atención a los medicamentos y los efectos secundarios de un tratamiento médico. Si se sigue un tratamiento médico, preguntar al especialista cuáles son los efectos secundarios, si el tratamiento conlleva riesgos de somnolencia, evitar tomar los medicamentos antes de una salida muy temprana, nocturna o de distancia larga.

Alergias. Si se padecen alergias estacionales hay que tomar las precauciones necesarias antes de un viaje largo, de manera que sea más agradable y seguro. La alergia afecta a la concentración del conductor. Es útil prever un tratamiento alérgico local (colirio, pulverizador nasal) y en caso necesario, a título preventivo, tomar comprimidos antialérgicos, pero atención, los efectos secundarios pueden implicar riesgos al volante.

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AIRE ACONDICIONADO. RIESGOS CON LA LEGIONELLA.

El aire acondicionado del coche produce no sólo aire frío, sino también a veces malos olores. Responsable de los mismos es el clima cálido y húmedo que se genera en el evaporador. Bacterias, hongos y otros microorganismos encuentran aquí un caldo de cultivo ideal para desarrollarse y esparcirse con el aire al habitáculo. No sólo huelen mal, sino que pueden producir alergias y enfermedades, como por ejemplo la temida legionella.

Estos riesgos se pueden evitar de varias maneras, por ejemplo con productos especiales de desinfección, como sprays y espumas que suelen ser inodoros e inocuos para las personas. Se aplican pulverizados sobre el evaporador .

Hay otro sistema para eliminar los malos olores, basta con desconectar el climatizador 5 minutos antes de terminar un viaje. Así se consigue que se seque la superficie del evaporador y se evita que proliferen las bacterias y los hongos.

En los coches más recientes, la electrónica soluciona este problema con un módulo electrónico opcional. Consiste en conectar durante dos minutos la calefacción cuando el motor lleva 45 minutos apagado. Esto ocurre sólo si el motor y la climatización han funcionado al menos 5 minutos.

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AMBULANCIAS: ¡CUIDADO CON LOS FRENOS!

La imagen de una ambulancia por las calles de nuestras ciudades o carreteras es mucho más frecuente de lo deseable, pero muy diferente de la de hace unos pocos años. Hoy son generalmente vehículos totalmente medicalizados, con profesionales de la sanidad, perfectamente dotadas para atender sobre el emergencia en un día de lluvia con muchos accidentes de tráficoterreno a las víctimas de un accidente de tráfico, y una vez estabilizada trasladarla a un hospital. Para realizar estos desplazamientos en el menor tiempo posible es necesario contar con la colaboración del resto de los usuarios de la vía, así que vamos a recordar unas nociones básicas de qué hacer cuando nos pide paso un vehículo de emergencia.

Como norma general, en las ciudades la ambulancia tiende a circular por el carril de la izquierda en calles con dos o más carriles, o irá buscando hueco en calles de un solo carril. En estos casos, si no podemos apartarnos y dejar paso, hay que avanzar hacia la salida de la calle, nunca frenar obstaculizando la marcha. En cruces en ciudad, la ambulancia buscará el carril donde haya menos coches. Hay que avanzar rebasando el semáforo si está en rojo y así abrir paso. Esta maniobra sólo se llevará a cabo si no hay peligro para nuestro vehículo o los peatones, en cuyo caso se esperará hasta la apertura del semáforo.

Una vez que la ambulancia llega al cruce, si nos vamos a cruzar con ella, deberemos dejar paso pero sin frenar en seco para evitar colisiones con otros vehículos que vengan por detrás.

Fuera de las ciudades, en autovías o autopistas, con tráfico fluido, hay dejar paso incluso acelerando para no entorpecer el paso y cambiarse de carril. Si el tráfico es denso, la ambulancia puede circular por el arcén o entre dos carriles, en cuyo caso hay que apartarse sin cambiarse de carril. Si hay retenciones, hay que dejar paso por el arcén.

En carreteras de doble sentido, la ambulancia nos adelantará por la izquierda, excepto si el tráfico está retenido, que lo hará por el arcén. Siempre habrá que apartarse, sin invadir el carril contrario, para dejar paso por donde venga la ambulancia, que marcará siempre el camino a seguir.

Hay que desechar la idea de frenar bruscamente por sistema cuando una ambulancia pide paso. También hay que recordar que las ambulancias utilizan las señales acústicas y luminosas para proteger a los usuarios de la vía, indicándoles la existencia de un peligro, y evitar así colisiones.

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¿CÓMO AFECTAN LAS DROGAS AL CONDUCTOR? Son numerosos los estudios que confirman el deterioro de la aptitud para conducir que se produce con el consumo de determinados fármacos, en especial los psicofármacos -los drogas al volante ¡no! que se emplean en el tratamiento de las enfermedades mentales-, con el consumo de alcohol y con el de determinadas drogas como la heroína, la cocaína y otras substancias derivadas de la morfina. Menos experiencia se tiene con las denominadas "drogas de diseño" al ser de reciente aparición y tener una composición química que cambia con frecuencia.

Es de gran importancia el efecto aditivo que tiene la toma de cualquiera de estas drogas sumada al alcohol. Un grupo de expertos de Basilea llevó a cabo un experimento entre 320 policías voluntarios a los que se les administró diversos tipos de drogas y alcohol. Se comprobó que las drogas asociadas con alcohol multiplicaban el número de errores en la conducción.

Tan importante como el consumo de estas substancias puede ser, en determinadas de ellas, el llamado síndrome de abstinencia. El deterioro en las funciones mentales puede originar una mayor incapacidad para conducir un vehículo.

Dadas las características de cada tipo de droga, sus diversas manifestaciones y su repercusión sobre la conducción, creemos que lo justo y más exacto será dedicar un capítulo por separado a cada una de ellas. Serán, pues, nuestras próximas estrellas en las sucesivas entregas de la consulta del Dr. Copiloto.

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