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Nuevo BMW Serie 1 de 5 puertas. Más y mejor por menos.
Todo un éxito del que se convirtió en el modelo de acceso a la gama de BMW (por debajo del Serie 3), que la marca bávara pretende reeditar con más y mejores argumentos, corrigiendo los puntos flacos que tenía como el espacio de las plazas traseras, el confort de suspensión y los acabados.
La línea Urban pretende atraer a BMW a "jóvenes urbanos que quieren algo como el estilo de los componentes y la apariencia MINI pero sin ser tan Mini" en la que no faltan acabados interiores en tonos claros (el ambiente interior lo agradece y mucho) o la iluminación interior en diferentes colores. Política esta de las líneas de equipamiento que la marca pretende aplicar a otros modelos de su gama.
El aumento del tamaño exterior (+85 mm de largo, +17 mm de ancho, + 51 mm la vía delantera y + 72 mm la vía trasera) se ha traducido en un maletero más grande (pasa de 330 a 360 litros) y un habitáculo más amplio sobre todo detrás, donde se ha resuelto el enorme problema del hueco de acceso para los pies, que ahora es de 26 cm (antes eran 23 cm): un asiento rediseñado pero más grande, un aumento de batalla de 30 mm y unas puertas traseras con mayor ángulo de apertura permiten plantearse la compra de un Serie 1 de cinco puertas para un uso habitual de las plazas traseras, algo que antes era impensable. Entrar y sobre todo salir ya no es un suplicio para quien tenga una buena "peana" además de que sobra espacio al techo (96 cm).
Han mejorado los acabados, talón de Aquiles del primer Serie 1, con un salpicadero que ahora no desmerece por el grosor del acolchado (quizá sí por el tallado superficial) ni menos aún por la capilla de la instrumentación, integrada en él y del mismo material (antes era independiente y de plástico duro). También tienen buen aspecto las contrapuertas y el imperial del techo pero desmerecen la tapa de la guantera (no tanto por el plástico duro sino por el sonido poco consistente que transmite) y la bandeja del salpicadero; nada que hacer frente a la entelada del Audi A3 con dobladillo en los bordes, paradigma de una bandeja con inmejorable calidad percibida y bien ejecutada.
Otro aspecto a criticar es la carencia de una junta doble de goma en las puertas (sólo monta una junta en el marco), con la consiguiente merma en el acomodo climático y sonoro, con especial incidencia en el ruido del rodadura, del que luego volveremos a hablar. Y otro más afecta a los asideros de las puertas, víctimas del diseñador de turno: quedan tan cerca de la contrapuerta por culpa de un grosor tan desmesurado que sólo las manos pequeñas podrán asirlos. Un despropósito.
La arquitectura no sufre cambios, con los motores situados longitudinalmente y la propulsión a las ruedas traseras (el único coche de su segmento con esta disposición), que procura un reparto del pesos del 50% a cada eje en beneficio de las cualidades dinámicas.
En diesel ofrece tres versiones ya conocidas del bloque de 2 litros: 116d de 116 CV, 118d de 143 CV y 120d de 184 CV. Todos los motores mejoran prestaciones respecto de las versiones equivalentes antiguas y reducen consumos y emisiones, consecuencia de la estrategia BMW EfficientsDynamics.
Los consumos homologados apenas varían frente al cambio manual, en unos casos a favor y en otros en contra: en contra, 5,6 frente a 5,5 l/100 km en ciclo mixto en el 116i y a favor, 4,4 frente a 4,5 l/100 km en el 120d o 5,6 frente a 5,8 en el caso del 118i de 170 CV. Consumos muy reducidos en cualquier caso, que tendrán su guinda con la versión 116d ED de 116 CV y sus 3,8 l/100 km, que llegará en marzo de 2012.
Otra novedad es el sistema DrivingExperienceControl, con tres modos Sport, Comfort y ECO PRO. Este último permite una configuración ideal para una conducción eficiente actuando sobre los cambios de marchas, el acelerador y la climatización.
BMW afirma que permite una reducción de consumos de hasta el 20% e incluye consejos en el cuadro de instrumentos y datos sobre el estilo de conducción con un histórico del consumo de combustible y bonificación del kilometraje conseguido. Mucha información (incluye indicador de potencia y par en la pantalla del navegador en modo Sport) y no toda comprensible a la primera ni accesible con inmediatez.
Turno para las sensaciones de conducción de las dos versiones que pudimos probar durante la calurosa jornada de la presentación nacional, desarrollada en Madrid.
Primero condujimos un 120d con la opción del cambio automático deportivo de 8 velocidades, con levas en el volante (cuesta 2.582,31 euros): no defrauda y cumple con las expectativas creadas pues ha resuelto el problema de la falta de confort de su antecesor sin merma aparente de la agilidad (enorme) y menos aún del aplomo de marcha (impecable), a tenor del recorrido realizado por carretera. Es un paso de gigante y eso que la unidad probada montaba unos neumáticos de perfil 35 y runflat.
La otra versión probada en un corto recorrido urbano fue el novedoso 116i de 136 CV turbo de inyección directa de gasolina con cambio manual. Nos ha encantado el motor, elástico (hace olvidar al 1.6 atmosférico de 120 CV del Mini Cooper) y con un girar silencioso, muy suave y fino incluido un poco audible ralentí aunque quizá no llegue al agrado de uso de los motores TSI de 4 cilindros del grupo VW. En cualquier caso, es otro enorme y largamente esperado paso adelante respecto de los motores atmosféricos de gasolina de cuatro cilindros de la marca que le harán cobrar protagonismo (junto al 118i) frente a las versiones turbodiesel.
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Septiembre 2011 (España) |
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