¿Qué hay de nuevo?

Nuevo BMW X3. Muy logrado.

Menudo cambio a mejor el del nuevo BMW X3 respecto de la primera generación de este SAV lanzado en el año 2003, empezando por los más visibles como los acabados del habitáculo (con hechuras de X5 y mucho mejores que los del X1) y el puesto de conducción, similar al de las más recientes berlinas grandes de la marca como el nuevo Serie 5.

Vista dinámica del nuevo BMW X3 xDrive 35i de 306 CV Twin Turbo durante el recorrido de presentación, celebrado en los alrededores de Madrid. La unidad que conducimos disponía de un amplio equipo opcional. Brillante por cualidades dinámicas, confort de suspensión, prestaciones, equipamiento... Puro equilibrio.

Es más grande pero más ligero, más amplio (la anchura en el asiento trasero crece nada menos que 6 cm, hasta 141) y confortable (por primera vez dispone de amortiguación pilotada), más eficiente y potente gracias a sus nuevos motores, más dinámico gracias al nuevo chasis (estrena suspensión trasera de cinco brazos, similar a la del Serie 5 y Serie 7 y evoluciona la delantera, que sigue siendo un falso Mcpherson) y al sistema de tracción total xDrive optimizado.

Anagramas del nuevo BMW X3 xDrive 35i y X3 xDrive 20d. La primera es para sibaritas por prestaciones y refinamiento mecánico pero la 2ª no desentona, y más cuando se conduce una a continuación de la otra.  Más adelante llegarán el X3 xDrive  28i y X3 xDrive 30d Twin turbo, ambos con 258 CV. Al menos BMW ha facilitado su ficha técnica. Anagramas del nuevo BMW X3 xDrive 35i y X3 xDrive 20d. La primera es para sibaritas por prestaciones y refinamiento mecánico pero la 2ª no desentona, y más cuando se conduce una a continuación de la otra.  Más adelante llegarán el X3 xDrive  28i y X3 xDrive 30d Twin turbo, ambos con 258 CV. Al menos BMW ha facilitado su ficha técnica.

También estrena la caja de cambios automática de 8 relaciones ya disponible en otros modelos de la marca (la mejor del mercado, sin duda alguna) a la que añade por primera vez la función start&stop que apaga el motor en las paradas y tiene una generosa lista de sistemas y equipamientos (algunos ya conocidos de modelos grandes de BMW), parte de los cuales los hemos podido probar con motivo de su presentación nacional, una de cuyas jornadas se ha celebrado en Madrid.

El puesto de conducción del nuevo BMW X3 se asemeja al de los modelos más recientes de la marca bávara como el Serie 5. Los acabados no desentonan respecto de su hermano mayor X5. Excelente el plástico del salpicadero, de una sola pieza y con un grueso acolchado. En la imagen, el BMW X3 xDrive 35i con cambio automático de serie y la opción de levas en el volante. La posición del extintor en la parte delantera de la banqueta del asiento del acompañante no es la óptima de cara al confort.

Desde su lanzamiento comercial el día 25 de noviembre de 2010 se ofrece con dos motores: en diesel, el X3 xDrive 20d de 184 CV de cuatro cilindros y cambio manual de seis relaciones (el opcional cambio automático de 8 velocidades cuesta 2.664 euros) y en gasolina, el X3 xDrive 35i Twin turbo de 306 CV de seis cilindros con el cambio automático de 8 velocidades de serie.

Los precios son de 42.900 y 59.200 euros respectivamente. A tenor de los datos técnicos facilitados por BMW, a estas versiones habrá que añadir en un futuro más o menos inmediato el X3 xDrive 30d Twin turbo y el X3 xDrive 28i, ambos con idéntica potencia de 258 CV.

En el caso del X3 xDrive 20d de 184 CV, el precio es ligeramente superior al de su antecesor de 177 CV, que costaba 42.363,22 euros pero no conviene olvidar que gracias a una espectacular mejora en la eficiencia del motor reduce las emisiones de CO2 a sólo 149 g/km con el cambio manual frente a los 172 g/km del antiguo modelo, por lo que hay un ahorro del 5% en el precio total pues el impuesto de matriculación desciende del 9,75% al 4,75%.

El acceso a las plazas traseras del nuevo BMW X3 xDrive es muy bueno por el hueco para los pies, con 33 cm y correcto por el ángulo de apertura de las puertas. Ha ganado anchura detrás pero la banqueta es un poco corta; cambiarse de lado tampoco entraña dificultades especiales pues la consola sobre el túnel no roba demasiado sitio. Detrás no se puede regular la climatización, sólo las salidas de aire. Las ventanillas descienden completamente,

Traducido a consumos, con el cambio manual baja de 6,5 l/100 km a 5,6 l/100 km en el ciclo combinado, por lo que el sobreprecio respecto del modelo anterior se amortiza con rapidez (unos 50.000 km). Y traducido a prestaciones, mejora la aceleración de 0 a 100 km/h (8,5 frente a 8,9 segundos), la de 0 a 1.000 m (29,7 segundos frente a 30,5) y la velocidad máxima (210 y 205 km/h). También hay una mejora en el par máximo, que pasa de 350 Nm a 1.750 rpm a 380 Nm entre 1.750 y 2.750 rpm.

En cuanto al eficientísimo cambio automático de 8 relaciones del X3 20d xDrive, calca las prestaciones del cambio manual de seis relaciones y le bate en las emisiones de CO2, con 2 gramos menos por kilómetro recorrido. Imprescindible decantarse por él, a tenor de las impresiones de conducción: rápido, suave, con bloqueo del convertidor desde el inicio de la marcha (permite recuperar desde unas 1.100 rpm), con sistema start&stop...

El nuevo BMW X3 xDrive 20d dispone de sistema start&stop con el cambio automático de 8 velocidades; para que lo apague tiene que estar en posición D (en la imagen). El indicador de combustible instantáneo es diferente al del BMW X3 xDrive 35i (en la imagen inferior), nos gusta más el del diesel.

Una joya de transmisión ante la que no desmerece el nuevo motor 20d de 184 CV, una evolución del 20d de 177 CV al que mejora también por sonoridad y tacto (incluido el ralentí), además de que BMW ha conseguido eliminar casi por completo la vibración al arrancarlo y apagarlo, detalle muy de agradecer cada vez que actúa el sistema start&stop. La verdad es que el conjunto motor-cambio automático se merece un sobresaliente.

Las sensaciones de conducción del X3 20d han sido muy buenas, con una calidad de rodadura excelente, muy poco ruido de rodadura, un confort de suspensión notable sin la opción del control dinámico de la suspensión (cuesta 1.273,13 euros y no nos parece imprescindible), una dirección más directa que antes y con media vuelta menos de volante entre topes (las 3 de ahora evitan tener que manotear en maniobras) y menos ruido aerodinámico gracias al menos a la incorporación de una doble junta de goma en las puertas (el anterior X3 sólo tenía una junta).

Antes que el nuevo BMW X3 xDrive 20d pudimos probar el X3 xDrive 35i Twin Turbo de 306 CV Valvetronic de inyección directa de gasolina con cambio automático de 8 velocidades y sistema start&stop: portentoso motor, que es la primera vez que se ofrece en el X3, pues acelera de 0 a 100 km/h en sólo 5,7 segundos y de 0 a 1.000 metros en 25,5 segundos. Alcanza una velocidad máxima de 245 km/h y tiene un consumo homologado en ciclo mixto de 8,8 l/100 km y 202 g/km de CO2, un dato impensable hace unos pocos años... La pena es que por sólo 2 g/km de CO2 se encarece el precio final del coche un 5% pues paga el 14,75% de impuesto de matriculación en vez del 9,75%.

Imagen del cuadro de instrumentos del nuevo BMW X3 xDrive 35i con cambio automático con el motor apagado por el sistema start&stop.

Disponía de un amplio equipamiento opcional incluido el control dinámico de suspensión (con tres modos en vez de los cuatro de las berlinas pues suprime la posición Comfort), las levas del cambio en el volante, la dirección deportiva variable (con 2,25 vueltas entre topes, de lo más aconsejable por 520,83 euros), el asistente de aparcamiento, portón trasero automático, proyección de datos en el parabrisas (más incómodo de activar a través del mando del iDrive que con la tecla en el salpicadero), cámara para marcha atrás con Top View, techo de cristal panorámico, neumáticos 245/45 R19 delante y 275/40 R19 detrás (run flat, por supuesto), etc. etc.

Brillante y equilibrado, algo difícil de combinar cuando se habla de comportamiento dinámico, confort (inmaculado con la amortiguación pilotada), prestaciones de deportivo y sensaciones de conducción en una carrocería de este tipo (la altura libre al suelo aumenta 11 mm hasta 212), estimuladas en la subida a ritmo muy ligero de un pequeño puerto en los alrededores de Madrid (el de Galapagar) a manos de nuestro acompañante en la presentación, piloto de circuitos para más señas y que ya nos dio hace unos meses un recital de conducción en la presentación nacional del nuevo BMW Serie 5 berlina (por eso repetimos como pareja): muy rápido pero sin despeinarse y con una sensación de seguridad muy alta.

Añade además el tacto tan refinado y la sonoridad del motor Twin turbo, de escape a bajo régimen y rugiente del motor en alta pero no hace olvidar al originario 35i con dos turbos, estrenado en el Serie 3 Coupé. El mayor defecto que le podemos poner es que las salidas a fondo con el motor apagado son algo lentas: una parte de la culpa es achacable al tiempo de respuesta del sistema start&stop y otra parte, al ligero retraso en la respuesta del turbo.

Vista 3/4 trasera del nuevo BMW X3 xDrive 35i. Como todo modelo de BMW con tracción total xDrive, el control de descenso de pendientes es de serie. La profundidad de vadeo es de 500 mm, el ángulo de ataque de 25,7º, el de salida de 22,6º y el ángulo de rampa, de 19,4º.

Este X3 xDrive 35i es una versión para sibaritas tal y como estaba configurado y te hace olvidar que estás en un todocamino. Pero el X3 20d "pelado" de opciones no desmerece y más habiéndolo conducido a continuación.

En el lado negativo del nuevo BMW X3 cabe citar (al menos) que ha perdido el hueco para la rueda de repuesto a cambio de aumentar la capacidad del maletero desde 480 hasta 550 litros (con 51 cm de altura hasta la cortina enrollable), sustituida por el desaconsejable kit de reparación provisional de pinchazos en el caso de montar los neumáticos de serie convencionales (los run flat, imprescindibles por seguridad, son opcionales).

Otros defectos son que el umbral de carga del maletero está muy alto (a 71 cm), que no queda un piso de carga plano cuando ampliamos el maletero, que carece de suspensión trasera autonivelante, que el radio de giro ha aumentado 20 cm (hasta 11,90 metros) y que la banqueta del asiento trasero es algo corta; estos defectos al menos.

La terminación nos ha parecido muy buena (a falta de un examen concienzudo), en línea con la del X5 (ambos se fabrican en la misma planta de EE.UU.), mejorando al nuevo Serie 5 (que se fabrica en Alemania) en detalles como la sujeción de la consola sobre el túnel central. Y como tiene que ser por seguridad en un vehículo de este tipo, la red de separación del maletero es de serie.

El maletero del nuevo BMW X3 xDrive 35i se puede ampliar por secciones 40/60 o 40/20/40. No queda un piso de carga plano al abatir los respaldos. La red de separación es de serie, como debe ser en un vehículo de este tipo.

El nuevo BMW X3 mide 4.648 mm de largo (+79 mm), 1.881 mm de ancho (+28 mm) y 1.661 mm de alto (-13 mm). La batalla crece 15 mm hasta 2.810 mm y las vías lo hacen en 78 mm la delantera (1.616 mm) y 76 mm la trasera (1.632) en el caso del xDrive 20d. A pesar del incremento de tamaño, es algo más ligero que su antecesor, pesando 1.715 kg en vacío en la versión xDrive 20d (-25 kg).

Todas las versiones están equipadas con el sistema Brake Energy Regeneration, dirección asistida electromecánica (EPS) y sistema de activación de los grupos secundarios únicamente cuando es necesario. Además, en todas ellas se incluyen diversos materiales ligeros y todas están equipadas con neumáticos con resistencia reducida a la rodadura, con el fin de reducir el consumo y las emisiones; son las estrategias llamadas BMW Efficientdynamics.

El nuevo BMW X3 estrena chasis. El eje posterior de cinco brazos es nuevo, similar al del nuevo Serie 5 y Serie 7 pero sin posibilidad de dirección integral (imagen derecha)  y el delantero es una evolución del falso Mcpherson anterior, con doble articulación (imagen izquierda). El nuevo BMW X3 estrena chasis. El eje posterior de cinco brazos es nuevo, similar al del nuevo Serie 5 y Serie 7 pero sin posibilidad de dirección integral (imagen derecha)  y el delantero es una evolución del falso Mcpherson anterior, con doble articulación (imagen izquierda).

También dispone de opciones como la suspensión deportiva sin rebajar la altura (buen detalle para quien circule campo a través) y el Performance Control, que permite una conducción más ágil gracias a la distribución del par en las ruedas traseras según las necesidades actuando con el freno sobre la rueda que interese y que no tiene nada que ver con otro sistema de nombre similar disponible en el X6, el llamado "Dynamic Performance Control", que distribuye selectivamente el par de tracción en el eje trasero tanto en tracción como en retención por medio de un diferencial.

En cuanto al sistema start&stop, apaga el motor al detener el coche y se puede desactivar mediante una tecla situada junto al botón de arranque del motor (en otros modelos de BMW está delante de la palanca del cambio). Cuando el conductor retira el pie del pedal del freno, el motor vuelve a ponerse en marcha. Sólo funciona con la palanca del cambio en modo D.

El botón para desactivar el sistema start&stop del nuevo BMW X3 está junto al botón de arranque del motor.

En caso de estar conectada la función Auto Hold, que mantiene el freno activado cuando el coche está detenido, el motor arranca al pisar el acelerador. Y siempre arranca si intentamos girar el volante, lo cual es lógico en un coche dotado con un cambio automático, que no permite rodar con el motor apagado. Este sistema ha requerido la instalación de un acumulador de presión: en cuanto recibe la orden de arrancar el motor, libera la presión necesaria al circuito hidráulico de la caja de cambios para actuar sobre los embragues y así poder iniciar la marcha sin intervención del conductor.

Muy logrado, como el nuevo BMW X3 xDrive 20d y X3 xDrive 35i.

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