¿Qué hay de nuevo?

Nuevo Chrysler Grand Voyager. Más práctico.

Chrysler ha presentado la 5ª generación del Grand Voyager, un modelo que cumple 25 años y con el que nació un nuevo concepto de turismo, el monovolumen grande. Es completamente nuevo, con más de 30 características nuevas o mejoradas pero fiel a su esencia, con siete plazas en tres filas de asientos con una característica que le distingue de la competencia: el pasillo central entre los asientos delanteros y los dos de la 2ª fila que permite circular por su interior con plena comodidad. Muy práctico, pues además incluye una consola delantera desmontable, con regulación longitudinal y 5 posiciones de utilización.

Vista 3/4 trasera del nuevo Chrysler Grand Voyager. Mide 5.143 mm de largo

Al mercado español llegó el año 1992 y fue una referencia en el segmento, con más de 60.000 unidades vendidas desde entonces. Es un coche pensado para familias con niños, con un equipamiento que haga de los viajes de una familia algo entretenido; tanto que Chrysler hace un descuento especial del 8% a las familias numerosas, a sumar a la bonificación fiscal del 50% en el impuesto de matriculación.

Mantiene las puertas correderas laterales traseras con accionamiento eléctrico pero añaden las ventanillas deslizantes y cortinillas enrollables, también disponibles en las ventanillas traseras, que además tienen apertura de compás. El acceso es inmejorable a todas las plazas, incluidas las de la 3ª fila, con un umbral del piso a 49 cm de altura.

Los asientos de la 3ª fila del nuevo Chrysler Grand Voyager se pueden escamotear de forma eléctrica y el respaldo es reclinable eléctricamente. La banqueta está muy inclinada para ganar distancia al techo. El acceso es inmejorable. Los asientos de la 2ª fila disponen de reposabrazos abatibles.

Se ha mejorado el sistema de escamoteado de los asientos, llamado Stow’n Go: los dos asientos de la 2ª fila se esconden bajo el piso, con poco esfuerzo y con el único requisito de no llevar objetos en sus alojamientos (que son muy grandes), bajar los reposacabezas y adelantar completamente los asientos delanteros para poder abrir la trampilla del hueco. A partir del verano se ofrecerá otra opción en esta fila, llamada Swivel’n Go, con dos asientos más grandes y cómodos, que se pueden girar 180º y con cinturones integrados pero que no se pueden escamotear. Incluye una mesa desmontable que se sitúa entre ambas filas.

En el lateral izquierdo del maletero del nuevo Chrysler Grand Voyager están las teclas para accionar eléctricamente el asiento trasero. Es un gran invento este sistema eléctrico de escamoteado con cuatro posiciones diferentes

En la banqueta trasera de tres plazas con secciones 60/40, algo justa de anchura para tres adultos y de altura, se recurre a un accionamiento eléctrico para plegarlo que resulta tremendamente cómodo y funcional, pues con los 5 asientos traseros escamoteados queda un piso de carga plano y una capacidad notable: nada menos que 638 litros con las siete plazas habilitados (a sumar los 118 litros de los compartimentos de la 2ª fila de asientos), que se convierten en 3.296 litros con los asientos traseros escamoteados.

Con los 5 asientos traseros escamoteados del nuevo Chrysler Grand Voyager queda un piso de carga prácticamente plano, con el umbral de carga a sólo 60 cm de altura. El portón de accionamiento automático cuenta con avisadores acústicos cuando se cierra y tiene detección de obstáculos. En opción dispone de una cortina enrollable para cubrir el maletero cuando se abaten los asientos. De serie lleva una cortina que tapa el hueco tras los asientos de la 3ª fila (en la imagen). Se echa en falta una red divisoria.

También el portón trasero es automático y con una luneta bastante grande que permite una buena visibilidad conduciendo, lo que no es óbice para disponer de sensor de aparcamiento y de cámara de visión trasera. Hay rueda de repuesto, ubicada en los bajos, a la altura de los asientos delanteros. Durante la presentación nos juraron que no cuesta nada extraerla; se baja girando un tornillo en el piso y se extrae su soporte por el lateral.

En el lado de los defectos hay que anotar que los reposacabezas de los 5 asientos traseros quedan algo bajos (especialmente los de la 3ª fila) y el borde inferior se clava en el cuello si te apoyas bien contra ellos. También que con el opcional techo solar en los asientos delanteros, se pierden 7 cm de altura interior en los asientos de la 2ª fila, quedando muy justa para personas de talla alta. Es una opción, más que prescindible, desechable. Y sobre todo que no haya red divisoria, imprescindible por cuestiones de seguridad en este tipo de carrocerías.

Estrena un cambio automático de 6 relaciones y se ofrece sólo con el motor turbodiesel de origen VM de cuatro cilindros 2.8 CRDI de 163 CV a 3.800 rpm y 360 Nm de par máximo a 1.800 rpm, con filtro de partículas opcional y correa de distribución, el mismo motor que usa el Jeep Cherokee actual. Nos ha parecido que está mejor insonorizado y transmite menos vibraciones (cuenta con un cárter estructural que contribuye a reducir el ruido y las vibraciones), aunque sigue siendo mejorable el ralentí, sobre todo en D por la carga a la que le somete el arrastre del convertidor. El consumo interurbano es de 7,3 litros y la velocidad máxima es de 186 km/h.

Se ha reducido su peso en un 6%, alargado la vida útil de la correa de distribución a 200.000 km e incorpora nuevos inyectores piezoeléctricos. El turbo de geometría variable está ahora gestionado electrónicamente, un avance que en comparación con el anterior control neumático mejora el arranque en frío, permite una entrada más rápida del turbo desde el ralentí, aminora su retardo y aumenta el par a cualquier régimen de giro. A coche cargado las prestaciones se podrían quedar escasas y se habría agradecido disponer del 3.0 V6 CRDI de origen Mercedes que monta el Chrysler 300C con 216 CV pero no es posible pues está diseñado para su montaje en sentido longitudinal.
Bajo pedido se podrá elegir una motorización de gasolina.

La palanca del nuevo cambio automático de seis relaciones del nuevo Chrysler Grand Voyager ha pasado del volante al salpicadero, a la derecha del cuadro. La corredera no indica las posiciones del cambio, sólo visibles en la pantalla multifunción del cuadro de instrumentos. No es del todo ergonómico sobre todo en maniobras, con el volante, girado, pues los radios llegan a tapar la indicación. Dispone de arranque con llave en el salpicadero, sin cerradura.

Del cambio no convencen algunos tirones en reducciones en marchas cortas, el bajo régimen al que las hace y sobre todo, que en secuencial no tiene una función manual verdadera, pues no se evita que haga reducciones en cuanto damos algo de gas a medio régimen, por ejemplo subiendo una pendiente; la única función que aporta el secuencial es que impiede pasar de la marcha seleccionada. La palanca cambia de sitio, pasando de la columna de la dirección al salpicadero, a la derecha del volante (que sólo tiene reglaje de altura), con movimientos en vertical para D, N, marcha atrás y P y en horizontal para el modo secuencial.

El equipamiento de seguridad también mejora, con ESP de serie y 10 airbags, incluidos los de cortina en todas las plazas laterales. Y mejora el comportamiento, pues sustituye las ballestas por muelles helicoidales en el eje trasero. Cuenta con suspensión autonivelante opcional incluida en el Pack de Remolcado.

Detalle de la consola ubicada en el techo del nuevo Chrysler Grand Voyager, con las dos pantallas de DVD, una para cada fila de asientos traseros y los mandos de regulación de la climatización para esas plazas. Hay difusores de la climatización hasta en el techo.

En cuanto al equipamiento de entretenimiento, aspecto en el que la marca hizo mucho hincapié durante la presentación, dispone en opción de un sistema de ocio multimedia que aporta 2.500 canciones, fotos, música, DVD, 30 Gigas de memoria y dos pantallas independientes del sistema de DVD Dual, una para cada fila de asientos traseros. También dispone de una iluminación indirecta que no interfiere la visión del conductor y crea un acogedor ambiente de noche.

El confort climático queda asegurado con un climatizador automático de triple zona, con regulación independiente para las plazas traseras con los mandos ubicados en el techo. El de suspensión es bueno en buen firme, pero la blanda suspensión provoca oscilaciones en firmes ondulados y en mal firme aparecen crujidos y ruidos por doquier por el interior, como pudimos comprobar por las rotas carreteras comarcales segovianas por las que se desarrolló la presentación nacional del nuevo Grand Voyager a finales del mes de enero de 2008: de Riofrío a Sebúlcor, con parada y fonda, pasando por Sepúlveda y Cantalejo. Los acabados son algo desiguales, con todos los plásticos rígidos pero un cuero de la tapicería de buen tacto y textura.

Vista 3/4 trasera del nuevo Chrysler Grand Voyager. La guía exterior de la puerta corredera queda perfectamente camuflada en la línea de cintura. El tapón del depósito de combustible sigue teniendo cierre con llave.

El nuevo Chrysler Grand Voyager se ofrece en tres acabados LX, Touring y Limited. Ya está disponible en el mercado español y los precios son de 40.390 euros el LX, 44.870 el Touring y 51.200 euros el Limited. Para las familias numerosas y con el descuento adicional del 8% de Chrysler, los precios se reducen a 35.091, 38.980 y 44.474 euros respectivamente.

Un par de apuntes más, para terminar: el Voyager dejará de fabricarse y será sustituido por el Dodge Journey cuando se presente en verano de 2008 y es probable que en Chrysler, Dodge y Jeep haya novedades en cuanto a la motorización diesel 2.0 CRDI de cuatro cilindros. Se habla de nuevas motorizaciones con versiones de más de 200 CV y sistema de dos turbos, fruto de las sinergias con Daimler. Tiempo al tiempo.

volver

© www.cochenet.com Enero 2008 (España)
Optimizado para Internet Explorer a una resolución de 800x600
Prohibida la reproducción total o parcial sin previa autorización