¿Qué hay de nuevo?

Dodge Gama 2009. Para todo trote.

Dodge es una de las marcas insignia del mercado americano, con un estilo llamativo (el musculoso Nitro es un buen ejemplo de ello), que en España lleva implantada poco tiempo pero con éxito pues con sus cuatro modelos se ha posicionado como la marca más vendida del Grupo Chrysler, con una cuota de mercado del 42%, por delante de Jeep con siete modelos y de Chrysler con seis. La gama la completan el Journey y el Caliber (dos crossover de siete y cinco plazas) y una berlina tradicional de tres volúmenes, el Avenger.

De delante hacia atrás, vista trasera de la gama Dodge al completo: Dodge Journey, Dodge Avenger, Dodge Caliber y Dodge Nitro.

Son coches que la marca califica de prácticos, funcionales, para un uso familiar a “todo trote”, con soluciones modulares, distintos espacios de carga, suelos deslizantes, espacios para mantener bebidas frías, tapicería de fácil limpieza, etc, etc.

De serie ofrecen un completo equipo de seguridad que incluye, ESP, ABS, airbag frontal y de cortina, enganches Isofix y control de presión de neumáticos, entre otros. De cada modelo existe una versión Sport que se diferencia por las llantas de mayor tamaño, volante deportivo multifunción, tapicerías bicolores, detalles aerodinámicos y equipo de sonido Premium.

Anagrama del Dodge Avenger.

Para 2010 anuncia dos novedades importantes: un cambio automático de doble embrague de seis relaciones para el Avenger (como el del Journey) y un nuevo motor 2.2 CRD turbodiesel de 163 CV de origen Mercedes, con inyección por conducto común en sustitución del áspero y ruidoso 2.0 CRD de 140 CV de inyector bomba, suministrado por Volkswagen y que es el único propulsor diesel que montan Journey, Caliber y Avenger.

La previsión es que el Caliber sea el primero en estrenar este motor (junto con un pequeño restyling), a principios del segundo trimestre del 2010 y después le seguirán Journey y Avenger. La mejoría será notable sobre todo en suavidad y sonoridad: al aumento de la potencia en un 16% hay que añadir un 3% más de par motor, a la vez que reduce el consumo de combustible en un 5% y las emisiones de CO2 en un 3%.

Anagrama del Dodge Journey.

Su diseño interior incluye acabados más limpios y perfeccionados, con embellecedores cromados, materiales suaves al tacto de alta calidad y espacio de almacenamiento extra. Ofrecerá un paquete de diseño deportivo que incluye llantas de aluminio brillante de 18" (muy al gusto americano), y su versátil espacio interior dispone de un innovador sistema de navegación Uconnect, sistema de audio MusicGate Power con altavoces articulados en el portón trasero y compartimento Chill Zone para refrigerar las bebidas.

Anagrama del Dodge Nitro

Mientras llega ese momento, hemos tenido la oportunidad de probar todos los modelos de la marca con motivo de la presentación nacional de la Gama 2009 en la localidad segoviana de Pedraza.

La novedad más importante es una versión especial del Journey, su modelo más vendido en España, denominada Route 66 en honor a la famosa carretera americana que cruza el continente de costa este a costa oeste.

Anagrama de la versión especial Route 66 del Dodge Journey. Detalle de las llantas de la versión especial Route 66 del Dodge Journey, equipada con neumáticos 225/55 R19 M+S.

Se distingue por sus llantas de tamaño mayor al habitual dentro de cada segmento, los complementos aerodinámicos y un interior con combinaciones que reflejan deportividad sin olvidarse de ser un coche familiar. Esta versión tendrá un sobreprecio de 2.000 euros aproximadamente.

El Nitro, único modelo de la marca que no habíamos probado hasta la fecha, fue el elegido para realizar la primera parte del recorrido de ida, en concreto la versión turbodiesel 2.8 de cuatro cilindros que rinde 177 CV (el mismo motor VM que monta el Jeep Cherokee), con cambio manual de seis velocidades y tracción 2WD y 4WD, seleccionable en marcha mediante un mando giratorio.

Vista ¾ delantera del Dodge Nitro. Mide 4.584 mm de largo, 1.856 de ancho y 1.755 de alto. En vacío pesa 1.950 kg. La suspensión trasera dispone de un eje rígido y muelles helicoidales.

En sus 4.584 milímetros de longitud (que parecen muchos más) ofrece cinco plazas y un maletero de 369 litros que dispone de un suelo del área de carga que se desliza y extrae hacia fuera en 457 mm para facilitar las tareas de carga y descarga. Está ralizado en un resistente plástico de fácil limpieza y soporta una carga de 182 kg.

El amplio equipamiento de seguridad incluye de serie control electrónico de estabilidad, ABS, Mitigación electrónica de balanceo ERM y airbags de cortina.

Detalle del pedalier del Dodge Nitro: no hay reposapiés y el túnel central se ensancha, robando espacio para el pie derecho. La posición de conducción no resulta cómoda, con poco espacio para las rodillas. La tracción total del Dodge Nitro se puede conectar en marcha mediante un mando giratorio situado en la consola sobre el túnel, delante de la palanca del cambio manual de seis relaciones; esta última carece de guardapolvos y deja la barra de metal a la vista.

El equipamiento opcional incluye sistema de navegación dinámica basado en DVD, sistema de entretenimiento DVD para las plazas traseras y sistema de audio con radio AM/FM, cambiador de 6 CD/DVD/MP3 con altavoces premium y subwoofer, Uconnect.

Dinámicamente es el que menos cualidades tiene de los cuatro modelos de la marca, pues su elevada altura y unas blandísimas suspensiones pasan factura a la hora de tomar curvas y frenar; afortunadamente dispone de serie de un amplio equipamiento de seguridad, en el que el Control de mitigación electrónica de balanceo ERM trabaja a destajo.

Vista del asiento trasero del Dodge Nitro; la unidad probada disponía de DVD, con la pantalla en el techo. El Dodge Nitro contaba con el suelo deslizante en el maletero. La rueda de repuesto está por el exterior, bajo el maletero.

Tampoco destaca por el puesto de conducción, con un túnel central que invade parte del piso, sin reposapiés (igual que el Land Rover Defender), con poco espacio para las rodillas y sin regulación de profundidad en el volante.

El motor 2.8 turbodiesel del Dodge Nitro no brilla ni por suavidad ni por finura, vamos, que es ruidoso y áspero; eso sí, el manejo del Nitro es relativamente suave, incluida la peculiar palanca del cambio (un hierro rematado con un pomo). Lo que no admite discusión es que el coche es llamativo hasta decir basta.

Bajarnos del Nitro a mitad del recorrido de ida y sentarnos al volante del Journey fue como pasar de una barca mecida por las olas a un coche de carreras: ¡qué apoyos tan firmes, que trayectorias tan precisas, que frenada tan aplomada y estable! Como de la noche al día… impresiones de conducción que contrastamos con quien intercambiamos el coche y fueron coincidentes.

Vista ¾ trasera del Dodge Journey. Es un coche muy cómodo para viajes familiares.

Si añadimos que el motor 2.0 CRD de 140 CV de origen Volkswagen permite andar ligero, que parece que está mejor insonorizado, que es un coche amplio y muy cómodo por suspensión, que tiene muy poco ruido de rodadura, una buena climatización y que la unidad probada disponía de un moderno cambio automático de doble embrague de seis relaciones (como el DSG de Volkswagen), que cuesta 1.887 euros, suministrado por un reconocido fabricante de transmisiones, pues el resultado es muy satisfactorio y resulta un coche muy cómodo para viajar sin veleidades dinámicas pero con mucho confort, buenas prestaciones y un contenido consumo.

Detalle de la palanca del cambio automático de doble embrague del Dodge Journey; es como un cambio DSG de Volkswagen. Dispone de modo D y manual secuencial pero carece d elevas en el volante y de modo Sport. Al pasar del modo manual a D es fácil insertar el modo N, con el consiguiente acelerón del motor al quedarse la transmisión en punto muerto. El cambio tiene arrastre al ralentí al soltar el pedal del freno. Es una opción plenamente recomendable. En el cuadro de instrumentos del Dodge Journey 2.0 CRD se muestra el modo de funcionamiento del cambio de doble embrague y la marcha seleccionada en manual (en la imagen, en 6ª). En manual sube de marchas si el motor queda girando sobre unas 1.200 rpm y no reduce si se pisa a fondo salvo que caiga a unas 1.100 rpm. La unidad probada tenía 206 km cuando iniciamos el recorrido de prueba.

Esta versión del Journey es el Dodge con motor diesel que más nos gusta y entendemos que sea el modelo más vendido de la marca.

El regreso lo hicimos al principio con un Caliber 2.0 CRD con cambio manual de seis relaciones: nos sigue pareciendo que es muy ruidoso por rodadura además de que el motor se siente más áspero y ruidoso que en el Journey y el Avenger. Tiene un puesto de conducción que puede llegar a ser agobiante por la falta de espacio para las rodillas por culpa de la columna de la dirección.

Vista ¾ delantera del Dodge Caliber.

Dinámicamente tampoco nos parece que tenga un buen equilibrio pues al ser menos pesado que el Journey anda con mucha ligereza pero tiene una suspensión que resulta blanda en exceso: muy cómoda pero en conducción dinámica presenta bastantes inercias en curva.

Y por último, el Avenger, una berlina de tres cuerpos, en concreto un 2.0 CRD, también con cambio manual de seis relaciones. Es el modelo que mejor posición de conducción tiene por asiento y espacio pero también peca de ruidoso: al motor hay que sumar el ruido de rodadura y algo de ruido aerodinámico. También es muy cómodo de suspensión y aparenta ir más sujeto y asentado que el Caliber.

Vista ¾ delantera del Dodge Avenger 2.0 CRD. Mide 4.850 mm de largo, 1.843 mm de ancho y 1.497 m de largo. También va a disponer del cambio de doble embrague de seis relaciones del Caliber.

Vamos con los precios de campaña del último trimestre de 2009: el Caliber cuesta desde 15.943 (con promoción de 3.642 euros); el Avenger cuesta desde 18.878 euros con promoción de 5.658 euros; el Nitro cuesta desde 24.273 euros con promoción de 7.192 euros y el Journey 21.814 euros con promoción de 5.168 euros.

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