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Salón del automóvil de Madrid 2010: la que se avecina...
Un aviso de la que se nos avecina lo da el propio nombre del Salón, que tras la palabra "automóvil" ha añadido la coletilla de "ecológico y de la movilidad sostenible". Este aviso se plasma en un aluvión de coches híbridos y eléctricos dirigidos a usuarios particulares, presentados en el compacto Salón; decimos lo de compacto por las reducidas fechas de celebración y el escaso espacio ocupado, reflejo de la crisis económica que padece la economía española y de la que no se salva el sector del automóvil.
Se sustenta este futuro y masivo desembarco en una tecnología novedosa, la de las baterías de litio, sobre las que se sabe muy poco: por ejemplo, que es muy cara. Entre lo que se desconoce está, al menos, su fiabilidad, de la que pueden presumir las baterías de níquel hidruro metálico de los coches híbridos actuales de marcas como Lexus o Toyota. Sirva como ejemplo que del Toyota Prius, que se usa por taxistas, gremio que se caracteriza por someter a los coches a unas condiciones de uso muy severas, hay constancia de baterías que se han cambiado por precaución a los 500.000 km y que el cambio cuesta 1.800 euros, coste que se compensa por el ahorro de mantenimiento al carecer de embrague y motor de arranque, entre otros componentes mecánicos.
Se trata de un pequeño coche ciudadano de cero emisiones, cuatro plazas y sólo 3,48 metros de largo, con un motor de 64 CV, 180 Nm de par máximo, una velocidad máxima de 130 km/h y una autonomía de 130 km en el ciclo normalizado europeo gracias a una batería de ión litio de 16 kw/h.
Y segundo, lo desagradable, empezando por el precio de venta recomendado, que oscilará entre 30.000 y 35.000 euros, precio que se nos antoja insostenible para un vehículo de tan pocas pretensiones y que se da de bruces con el lema de "movilidad sostenible" enarbolado por el Salón.
Otra pregunta fue esta: cuando se haga una recarga en la red eléctrica doméstica, ¿qué consumo en kw/h va a reflejar el contador de la luz? No lo saben y además nos preguntan que para qué queremos saber ese dato... Pues para calcular cuánto va a subir el recibo de la luz cada vez que se recargue la batería y a qué precio sale el km recorrido, igual que se hace con los coches de gasolina o diesel: tantos kw/h consumidos según el contador de la luz, a tanto el kw/h según factura de la compañía comercializadora de la luz (incluyendo el IVA al 18%, ya con la subida de dos puntos porcentuales a partir del 1 de julio de 2010) y dividido entre el número de km recorridos con esa recarga... ¿o es que la electricidad la regalan o el coche es tan caro que consideran irrelevante el coste eléctrico del km recorrido? ¿O será que este concepto se hace desaparecer por antojo de la marca?
La configuración y el funcionamiento nos han parecido irreprochables, como es norma en la marca: circula en modo eléctrico hasta 60 km/h, tiene autonomía en eléctrico para unos 2,5 km, en las paradas apaga el motor térmico, las salidas las hace en eléctrico, desacopla el motor de gasolina cuando va en modo eléctrico (al estilo de los Lexus o Toyota) y cuando lo acopla en marcha es difícil apreciarlo por la práctica ausencia de vibraciones, inferiores a las de los Lexus.
Todo un BMW, que mejora prestaciones y reduce consumos respecto del modelo de partida a costa eso sí de ser mucho más caro: cuesta 118.000 euros frente a los 87.200 euros del X6 50i de 408 CV y sale sólo un poco más barato que un X6 M de 555 CV, que cuesta 124.800 euros. © www.cochenet.com Mayo 2010 (España) |
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